CADA DÍA SON MÁS LAS VIDAS DE CIVILES INOCENTES QUE COBRA LA IMPREVISIÓN Y LA INSEGURIDAD
¿En Colombia, ha muerto la sensibilidad humana? ¿También, el ejercicio de la Inteligencia en Seguridad? ¿Ya no hay Prevención? ¿La criminalidad y los grupos armados ilegales ven el camino expedito para cometer delitos de lesa humanidad? ¿Todos somos cómplices cuando toleramos semejantes infamias y sólo actuamos como recolectores de cadáveres, los restos macabros de un vil atentado? ¿Cuándo pondremos punto final a estos despiadados eventos, regularizados en un escenario de siniestralidad frecuente?
¿QUÉ PASA, QUE NADA PASA?
Desde el año pasado hasta la fecha, la escalada violenta ha sido el ‘pan de cada día’ en el país. Y conociendo que la execrable situación ha ido en aumento, nos preguntamos alarmados, ¿ qué pasa, que nada pasa para detectarla, neutralizarla y controlarla a tiempo? Son muchas vidas inmoladas, en especial, gente del común que la demencial ola del terrorismo ha conducido al cementerio.
En el atentado de este sábado 25 de abril en Cajibío, Cauca, al menos veintiún personas perdieron la vida y cincuenta y seis son los heridos, de los cuales cinco son menores de edad.
No podemos sentirnos tranquilos y seguros, cuando los estamentos responsables de nuestra Seguridad, se ‘duermen sobre los laureles”, se confían, cuando saben que, en cualquier momento, estas facciones siniestras toman represalias y son el monstruo destructor de los ataques violentos del sorpresivo terrorismo.
CAPACIDAD DE RESPUESTA DÉBIL
Lo inaceptable es que estas repudiables acciones criminales le están ganando la carrera a los organismos de Inteligencia del Estado, de las Fuerzas Militares y Fuerza Pública, porque su capacidad de respuesta, que es uno de sus principales objetivos, de defender y proteger a la ciudadanía ante las agresiones del orden y de la paz, es débil o casi nulo y, se presume, esta situación da enorme ventaja al enemigo.
Porque, aún conociendo lo amenazada que está la nación, es evidente que no activan Planes Estratégicos de Prevención para reconocer futuros escenarios y mitigar posibles atentados, pareciera, otras son sus ocupaciones prioritarias.
No hay blindaje profesional ni de equipamiento en tecnología, en seguridad para contrarrestar estos funestos, repugnantes y evidentes delitos de lesa humanidad, que intimidan y causan pánico en nuestra sociedad.
La consigna de su obrar demencial y soterrado es desestabilizar, violar normas establecidas Constitucionales, causar pánico, y esto no sólo lo padece Colombia, sino otras regiones del Globo Terráqueo.
No es casualidad que sus desenlaces violentos se acentúen, sobre todo, en épocas pre-electorales, cuando los ‘bandidos’ buscan en su repudiable barbarie, amedrentar a la incauta población que está desamparada ante estos fatídicos hechos.
ENORMES CRÁTERES EN LA PREVENCIÓN
Se aprovechan de la indiferencia del Estado, de la inexplicable confianza de los organismos de Seguridad e Inteligencia del Ejército, la Policía que, en todo momento, y conociendo de las anteriores masacres que han mutilado el derecho a la vida de cientos de compatriotas, se desentienden sobre futuras actuaciones terroristas y surge, ante la vista de todos, los enormes cráteres que deja a su paso la falta de Planes Eficientes de Prevención, de Seguridad y una decidida contundencia para combatir el narcoterrorismo en nuestro país.
¿MANTENIMIENTO O FALLAS HUMANAS?
Eventos siniéstrales como el colapso de aviones que, según voces autorizadas en el campo de la aeronavegación, se cree suceden porque el presupuesto no se dedica, principalmente, a su mantenimiento o, también, por distintos factores como fallas humanas, donde la pericia de quiénes pilotean el aparato se ve afectada, perdiendo el control de la aeronave.
Igualmente, la caída de helicópteros -caso Amalfi en Antioquia-, donde mueren trece policías, porque no se dispone de la tecnología para neutralizar drones explosivos y tampoco se prevén los ataques a los que se exponen en estas zonas inundadas de guerrilla.
ACCIÓN PERVERSA Y PREMEDITADA
“Se debe tener presente -opinan los expertos en Seguridad- que las carreteras muy transitadas pueden representar un peligro latente, sobre todo en zonas rojas plagadas de grupos ilegales, a la hora de activarse un plan terrorista contra los automotores y sus ocupantes.
“Su permanente vigilancia, patrullaje y control pueden frustrar cualquier plan criminal por parte del terrorismo”.
Y fue la acción perversa y premeditada de un explosivista, quien a control remoto activó la carga explosiva instalada, según se informa, en una alcantarilla de la carretera, ocasionando que su onda expansiva destruyera una decena de automotores: una chiva, furgonetas, autobuses y volcará otros vehículos en la Vía Panamericana, en el sector del Túnel, en jurisdicción del municipio de Cajibío, Cauca, en una zona que conecta las ciudades de Cali y Popayán.
ATENTADOS A LA SEGURIDAD
Recordamos que el 25 de agosto de 2025, tuvo lugar otro atentado de incalculable magnitud que iba dirigido contra la Escuela Militar de Aviación “Marco Fidel Suárez” (EMAVI), Cali, Valle del Cauca, con seis civiles muertos y cincuenta heridos. Un camión bomba que, en su interior, tenía unos cilindros acondicionados con explosivos causó el siniestro.
Sin dejar de mencionar otro atentado con motocicleta bomba, que incapacitó algunos civiles y, al parecer, segó la vida de quien se ganaba el sustento diario cuidando un aparcamiento de motos.
El 24 de abril de 2026, se registró otro grave atentado al sur de Cali contra el Cantón Militar Pichincha (Tercera Brigada).
Un autobús escolar robado fue acondicionado con explosivos y usado para lanzar cilindros bomba contra la instalación militar.
Y, entonces, los colombianos asistimos impotentes a una liquidación perversa de nuestros hombres -soldados, militares y policías- defensores de la Soberanía Nacional y de nuestros desprevenidos y pacíficos compatriotas.
El sábado 25 de abril de 2026, en diferentes zonas de la región caucana, se suceden más de veintiséis atentados simultáneos de milicias terroristas en cuarenta y ocho horas, siendo el más letal el que tiene lugar, en horas de la tarde, en la Vía Panamericana, en el municipio de Cajibío.
BEATIFICACIÓN GROTESCA
En el artículo “La Represión del Terrorismo Mediante el Derecho Internacional”, su autor César Moyano Bonilla, profesor en la facultad de Derecho Internacional Público menciona al escritor Shelley, quien remueve la historia para describir como era el pérfil del terrorista hace un siglo. Esto dijo: (...) “La imagen estereotipada del terrorista hace cosa de cien años lo representaba como un anarquista extranjero, siempre tirando bombas, desgreñado, con una barba negra y una sonrisa satánica (o de perturbado), y además fanático, inmoral, siniestro y ridículo al mismo tiempo.
El catedrático, César Moyano, agrega, “su imagen actual se ha modernizado sin que eso signifique necesariamente que haya mejorado; no hay duda de que no ha sido suficientemente explicada por los científicos de la política ni por los psiquiatras convocados para una rápida consulta”...
Más adelante explica: (...) “Los terroristas han encontrado admiradores y agentes de publicidad en todas las épocas. Ni el más exaltado ditirambo llega a ser ofensivo para estos santos y mártires de nuestros días”...
... “Es el buen samaritano que reparte veneno, un San Francisco con la bomba. Semejante beatificación del terrorista es grotesca, pero el terrorismo sólo puede rechazarse de manera incondicional partiendo de una aceptación total de la no violencia y de la no resistencia”...
... El terrorismo, además, se encuentra vinculado a diversas actividades, especialmente al calificado como terrorismo internacional, tal como lo ha constatado el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: “Se encuentra relacionado estrechamente con la delincuencia transnacional organizada, las drogas ilícitas, el blanqueo de dinero, el tráfico ilícito de armas y la circulación ilícita de materiales nucleares, químicos, biológicos y otros materiales potencialmente letales”... (Res. 1373/01)
Para algunos defensores de derechos humanos, hoy, cuando el mundo padece más el terrorismo, estos actores de la cobarde violencia despiertan absoluto desprecio y repulsión, porque son el producto de redes del crimen transnacional y el fanatismo radical, a quiénes hay que aplicarles, sin contemplación alguna, todo el rigor de la justicia y del derecho internacional, por las muertes inconcebibles de inocentes.
... “LAS LEYES COLOMBIANAS CONDENAN ESTOS ABORRECIBLES DELITOS”...
En Colombia, cuando los grupos armados ilegales ejecutan sus desequilibrados atentados, se escudan en calificarlos como “actos políticos” o “acciones de guerra”.
César Moyano, el autor del documento “La Represión del Terrorismo Mediante el Derecho Internacional”, manifiesta que, ‘sin embargo, el DHI, Derecho Humanitario Internacional y las leyes colombianas condenan estos dolosos actos de horror que hacen uso de explosivos no convencionales, ataques a civiles o tomas guerrilleras como “actos terroristas” i “delitos atroces”! de grupos alzados en armas’.
Moyano, explica en este informe que los jefes de Estado y de gobierno de las siete principales democracias y representantes de la Comunidad Europea, en Tokio, el cinco de mayo de 1986, condenaron y rechazaron el demencial acto. ... “El terrorismo no tiene ninguna justificación. Se desarrolla únicamente por el uso de medios despreciables, que ignoran los valores de la vida humana, de la libertad y de la dignidad. Debe ser combatido sin tregua y sin compromiso”.
El 27 de junio de 1996, en Lyon, Francia, el Grupo de los Siete, en su Declaración Sobre Terrorismo concluyó: (....) “Reafirmamos nuestra absoluta condena al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, independiente de sus responsables o sus motivos. El terrorismo es un delito abyecto y ninguna excusa o excepción debe impedir que sus responsables comparezcan ante la justicia”.
¿ES LA LEGÍTIMA DEFENSA?
Volviendo a nuestra trágica e indeseable situación se constata que, en Colombia, cuando la Seguridad falla y los estamentos de Seguridad del Estado que tienen el deber de garantizarla, de acuerdo a nuestra Constitución del 91, también lo hacen, no queda más remedio, como lo viven en el concierto internacional, de acudir a la legítima defensa cuando la ciudadanía y sus autoridades, la Fuerza Legítima, siempre están colocando los muertos.
De acuerdo con nuestra Constitución, en una de sus principales disposiciones, Defensa de los Derechos Fundamentales, establece que: “El terrorismo es considerado un ataque directo a los derechos humanos (vida, libertad, seguridad). La Constitución obliga al Estado a garantizar la seguridad de los ciudadanos”.
Corolario: al insoportable y sangriento escenario presente en nuestro país, necesariamente, debemos ser hombres de fe, viviendo en obediencia el Evangelio para que estos nefastos hechos no continúen multiplicándose y lleguen a su fin.
Como decía por ahí un muy versado clérigo: “Conocer, escudriñar y vivir el Evangelio no permite que el dolor se vuelva estadística”. (Textos Eliora, Revista LLAMAS )
... “DEFENDERÉ Y PROTEGERÉ A NUESTROS CIUDADANOS POR LA RAZÓN O POR LA FUERZA”...
Este el mensaje que, recientemente, dirige a los colombianos el candidato más opcionado para alcanzar la Presidencia de La República de Colombia para el período 2026-2030, el Tigre de la Seguridad, de la Mano de Hierro, Abelardo De La Espriella, a causa de los execrables atentados terroristas ocurridos, el pasado 25 de abril, en el suroccidente colombiano:
“Compatriotas el Cauca y el Valle del Cauca se inundan de sangre de ciudadanos inermes asesinados por las bombas del terrorismo que Iván Cepeda y Petro han protegido.
“El miserable bandido de “Mordisco”, “Calarcá”, Adán Izquierdo, el Eln, La Inmaculada, las Disidencias, el Frente 33, el Clan del Golfo, todos esos son los que controlan el Suroccidente del país y son hijos legítimos reconocidos por Cepeda y Petro en su falsa “paz total”.
“Mientras Petro celebra su cumpleaños el Valle y el Cauca se bañan en sangre inocente. Su heredero Iván Cepeda es incapaz de señalar a los terroristas. Es incapaz de decir que los asesinos son sus prohijados.
“Tiende cortinas de humo para que sigan matando al pueblo y sembrando el miedo, con el fin de que el pueblo vote temeroso, asustado.
“Cepeda eres un miserable. Esos muertos son tuyos también, porque son tus socios los que están masacrando al pueblo colombiano.
“Eres un tremendo cínico. Señalando que los atentados terroristas buscan favorecer a la “extrema derecha”. ¡Hombre no sea bellaco! Son tus amigos. Haz defendido los autores de eso.
“Miren colombianos, no se dejen engañar. El siete de agosto se acabará el miedo, porque yo los voy a cuidar. Yo los voy a defender personalmente. Su vida, sus casas, sus hijos.
“Yo mismo dirigiré los operativos para acabar con los narcoterroristas. Los voy a dar de baja, sin contemplación ninguna. El miedo no nos vencerá. La democracia no perecerá ante el terror de los ejércitos de Cepeda y Petro.
“Hoy más que nunca estoy:
¡Firme por el Cauca!
¡Firme por el Valle!