martes, 1 de septiembre de 2026

EN MENOS DE DIEZ DÍAS EL GOBIERNO DEL TIGRE, JUNTO CON SU FUERZA PÚBLICA, SE CALZARON LAS BOTAS DE LA AUTORIDAD DEMOCRÁTICA, DESMANTELANDO ESTRUCTURAS CRIMINALES, EN BUSCA DE RESTABLECER EL ORDEN PÚBLICO. ... "BARRANQUILLA HABRÍA PASADO DE 19 HOMICIDIOS EN UNA SEMANA A OCHO EN LA SIGUIENTE: UN DISMINUCIÓN DEL 58%.

 



LA PATRIA VUELVE A LAS CALLES






Por Martín Eduardo Botero -Doctorado (P.h.D) Experto Constitucionalista-




La seguridad no se proclama: se ejerce.

Durante demasiado tiempo los colombianos escuchamos que había que aprender a convivir con el delito.

Que determinadas zonas eran demasiado difíciles.

Que ciertas organizaciones criminales eran prácticamente inevitables.

Que la autoridad debía administrar la inseguridad en lugar de derrotarla.

Colombia necesita cambiar esa resignación.

El balance presentado por el presidente Abelardo De La Espriella sobre Barranquilla muestra precisamente una concepción diferente del Estado: la seguridad no como discurso, sino como presencia efectiva de la autoridad.

Entre el 22 y el 31 de agosto, según las cifras divulgadas por el Presidente, la Policía Nacional realizó siete operaciones y 22 allanamientos, produjo 39 capturas -entre ellas cuatro señalados cabecillas-, efectuó 105 incautaciones y afectó estructuras criminales como Los Costeños, el Clan del Golfo, Los Pepes y los Porteños.

Pero existe un dato todavía más importante. Barranquilla habría pasado de 19 homicidios en una semana a ocho en la siguiente: una disminución del 58%.

Una semana no construye todavía una tendencia.

Pero una vida que no se pierde ya constituye un resultado que importa.

Y esta debe ser precisamente la vara con la cual Colombia juzgue la nueva política de seguridad.

No por el número de discursos.

No por las fotografías.

No por los consejos de seguridad.

Ni siquiera exclusivamente por el número de capturas.

POR LOS RESULTADOS

¿Disminuyen los homicidios?

¿Disminuye la extorsión?

¿Recupera el comerciante la tranquilidad?

¿Puede una familia regresar a determinados barrios?

¿Pierden las organizaciones criminales territorio, dinero, armas y capacidad de intimidación?

¿Vuelve el ciudadano a sentir que detrás de él existe un Estado?

Esa es la verdadera evaluación.

LA AUTORIDAD DEMOCRÁTICA NO ES AUTORITARISMO

Conviene además recuperar una palabra que durante años algunos parecieron considerar incómoda: autoridad.

La autoridad ejercida dentro de la Constitución no es enemiga de la democracia.

Es una de sus garantías.

No existe libertad verdadera cuando un comerciante debe pagar para que no lo maten.

No existe igualdad ante la ley cuando determinadas comunidades viven sometidas a poderes armados que sustituyen al Estado.

Y no existe paz simplemente porque el Estado deje de confrontar al delincuente.

La paz requiere que la ley sea más fuerte que quien pretende imponerla mediante un arma.

RECUPERAR TERRITORIO ES RECUPERAR REPÚBLICA

Por eso cada operación contra una estructura criminal tiene una dimensión que supera la estadística policial.

Cuando el Estado recupera una calle, un barrio o territorio dominado por el miedo, recupera también una pequeña parte de la República.

Pero la seguridad sostenible exige más que operaciones.

Necesita inteligencia.

Investigación criminal.

Justicia.

Presencia territorial.

Prevención.

Política social.

Cooperación entre autoridades.

Control de las economías ilícitas.

Y continuidad.

Porque capturar a un cabecilla para permitir que otro ocupe su lugar semanas después no transforma estructuralmente la seguridad.

La tarea consiste en desarticular la organización y recuperar el espacio que ésta ocupaba.

Amen 🙏


¡S.O.S! ¡COLOMBIA DESPROTEGIDA!!! EL PAÍS SE DEBATE ENTRE EMERGENCIAS POR SEÍSMOS, INUNDACIONES E INCENDIOS FORESTALES INCONTROLABLES Y SUS CUERPOS DE BOMBEROS DESFINANCIADOS, SIN EQUIPOS ESPECIALIZADOS Y SIN PERSONAL PARA COMBATIRLOS. ÁLVARO FARFÁN, CAPITÁN DE BOMBEROS DE CUNDINAMARCA EN ESTA NOTA DE OPINIÓN REVELA: "EN COLOMBIA, LA GESTIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES NO SE SOSTIENE ÚNICAMENTE CON VOCACIÓN; SE FINANCIA CON DECISIONES PRESUPUESTALES OPORTUNAS".A

 



 SIN RECURSOS NO HAY RESPUESTA: LA URGENCIA DE FINANCIAR LA SEGURIDAD DE COLOMBIA






Álvaro Farfán, Capitán de Bomberos de Cundinamarca

31 de agosto de 2026 (Fuente: Bomberos Cundinamarca)


Cuando el fuego devora sin compasión nuestros bosques, cultivos y pastizales -destruyendo a su paso ecosistemas enteros, cosechas y afectando tanto la vida humana como la fauna silvestre, doméstica y de granja-, o cuando las inundaciones atrapan a familias enteras, nadie pregunta por ideologías ni burocracias. La única llamada que importa es la que busca el auxilio de los bomberos. Sin embargo, detrás del heroísmo cotidiano existe una realidad crítica: en Colombia, la gestión del riesgo de desastres no se sostiene únicamente con vocación; se financia con decisiones presupuestales oportunas.



Imagen cortesía Cuerpo de Bomberos de Bogotá


Hoy, cuando el país intenta reponerse de los estragos dejados por el reciente terremoto que sacudió el territorio nacional -una emergencia de proporciones mayores que pone a prueba cualquier sistema de respuesta-, debemos afrontar en simultáneo otra calamidad: una devastadora ola de incendios forestales avivada al parecer por manos criminales y por los extremos del fenómeno de El Niño. Con decenas de conflagraciones activas y miles de hectáreas devoradas en departamentos como el Tolima y Cundinamarca, queda al desnudo una dolorosa verdad: la profunda incapacidad de los cuerpos de bomberos en múltiples zonas del país, sumidos en la precariedad por la absoluta falta de equipos especializados, herramientas de última generación y personal suficiente para contener crisis combinadas de esta magnitud.

Cumplir con esta labor trasciende la buena voluntad. El Artículo 2 de la Constitución Política señala que las autoridades están instituidas para proteger a todas las personas en su vida, honra y bienes. Asimismo, la Ley 1575 de 2012 (Ley General de Bomberos) establece en sus artículos 1 y 2 que la atención de emergencias e incendios constituye un servicio público esencial a cargo del Estado.

En ese sentido, la entrega efectiva de los recursos asignados del Presupuesto General de la Nación para cofinanciar y alimentar el Fondo Nacional de Bomberos (Artículo 34 de la Ley 1575) no es una solicitud suntuaria ni una petición gremial: es un mandato constitucional, legal e inaplazable.  

El cambio climático nos golpea con fenómenos cada vez más agresivos y prolongados, exponiendo las históricas deficiencias de equipamiento que paralizan la respuesta operativa en el territorio nacional. Retener o dilatar la llegada de estas partidas presupuestales vulnera el principio de concurrencia y subsidiariedad que la Ley 1523 de 2012 (Gestión del Riesgo de Desastres) exige al Gobierno Nacional, dejando completamente desprotegidas a las comunidades más vulnerables del país.

Ahora bien, la exigencia al Gobierno Nacional para que desembolse lo que corresponde debe ir tomada de la mano con un compromiso inquebrantable de cara a la ciudadanía. Quienes asumimos el liderazgo del servicio público bomberil entendemos que la eficiencia en la ejecución es el pilar de la legitimidad. Es imperativo que estos recursos presupuestales, una vez situados en el Fondo Nacional de Bomberos, sean administrados por la Dirección Nacional de Bomberos de Colombia (DNBC) bajo tres directrices fundamentales:

° Objetividad: La distribución presupuestal debe responder estrictamente a criterios técnicos de necesidad operativa y nivel de riesgo municipal, lejos de amiguismos o decisiones arbitrarias.




° Estrategia: Se debe priorizar el fortalecimiento de capacidades técnicas, la dotación de herramientas de última generación y la cobertura en los municipios de quinta y sexta categoría donde la precariedad es mayor, dando cumplimiento al mandato de subsidiariedad territorial del Estado.

° Transparencia: Cada peso público invertido en la protección de la vida debe contar con una rigurosa rendición de cuentas, garantizando el control fiscal de la Contraloría General de la República (Parágrafo 2 Artículo 35 Ley 1575) y la veeduría de la ciudadanía.  

Proteger el derecho fundamental a la vida, la biodiversidad y el patrimonio de los colombianos exige visión de Estado. Financiar adecuadamente el Sistema Nacional de Bomberos y garantizar una ejecución limpia y técnica de sus fondos no es solo una meta institucional: es la frontera jurídica y operativa que hará la diferencia entre salvar una vida o lamentar una tragedia.

"TENEMOS LA IDEA DE HABER VENIDO AL MUNDO A SER FELICES, EXITOSOS, A CONVERTIR NUESTRO PASO POR ESTE MUNDO EN UN COMPLETO CIELO, LUEGO MORIR EN MEDIO DE RECONOCIMIENTOS, APLAUSOS Y LA ADMIRACIÓN DE MUCHOS. ¿PERO SI NO FUERA ASÍ"....




PROPÓSITO

 




Felipe Gómez

Si a ustedes les dijeran que para ser el artista más reconocido del mundo tuvieran que vivir sin un centavo, sufrir el desprecio de los críticos de su tiempo, vivir deprimidos y morir en la completa soledad sin lograr vender más de un par de obras ¿lo aceptarían? Seguramente no.

El éxito temporal no hizo parte de la vida de Vincent Van Gogh, incluso enfrentó en su vida graves problemas emocionales.

Sin embargo, al estar de pie ante una de sus obras, no podemos hacer otra cosa que suspirar y maravillarnos ante la increíble percepción del mundo que tenía este excepcional artista.

Tenemos la idea de haber venido al mundo a ser felices, exitosos, a convertir nuestro paso por este mundo en un completo cielo, luego morir en medio de reconocimientos, aplausos y la admiración de muchos. ¿Pero si no fuera así? ¿Si nuestro camino fuera distinto? Si estuviéramos llamados a desaparecer y quedar en el olvido ¿nos importaría?

La Virgen le dijo a Santa Bernadette en Lourdes: "No te prometo la felicidad en este mundo, pero sí la felicidad en el cielo".

No lo veamos como unas malas noticias, Jesús nos advierte también que en este mundo tendremos contradicciones, dificultades, enfermedades, persecución, incomprensiones, etc.

Todo esto hace parte de la realidad de la vida, pero vinimos a preparar nuestra morada eterna.

Cada vida esta llamada a vivirse intensamente así la palabra "éxito" desaparezca del plano. Dios nos invita a dar todo de nuestra parte, a ser la mejor versión posible que podamos.

No quiere decir esto que solamente vinimos a sufrir  ó que este "valle de lágrimas" sea solo de lágrimas de tristeza.

Pero no nos hagamos falsas expectativas, solo recordemos que nos espera la felicidad eterna después de nuestro paso terrenal, si hemos vivido conforme a la voluntad de Dios.

¡Animo! Tenemos un lugar en el cielo, el Señor nos lo prometió. Vivamos con la mirada puesta en su amor.

¡Viva Cristo Rey!

Dios los bendiga 

lunes, 31 de agosto de 2026

¡EN UNA DEMOCRACIA LAS CREENCIAS RELIGIOSAS Y LA FE, EN ARAS DE LA LIBERTAD NO SE DEBEN ENGAVETAR!!! ... "QUIEN ES ELEGIDO PRESIDENTE ADQUIERE EXTRAORDINARIOS PODERES CONSTITUCIONALES. PERO NO DEJA DE SER PERSONA"...

 


EL PRESIDENTE NO DEJA DE SER PERSONA





Por Martín Eduardo Botero -Doctorado (P.h.D)- Experto Constitucional-


🙏

Llegamos entonces al problema colombiano.

Quien es elegido Presidente adquiere extraordinarios poderes constitucionales. Pero no deja de ser persona. 

No pierde conciencia.

No pierde sus convicciones.

Y tampoco desaparecen automáticamente sus derechos fundamentales.

Tiene libertad de expresión.

Tiene libertad de conciencia.

Y tiene libertad religiosa.

Naturalmente, el ejercicio de esos derechos encuentra límites derivados de la función que desempeña.

El Presidente no podría utilizar el aparato estatal para imponer su credo.

No podría establecer privilegios públicos injustificados para su Iglesia.

No podría convertir una convicción personal en obligación jurídica para los ciudadanos.

Pero entre reconocer esos límites y sostener que quien ocupa la Presidencia debe ocultar o silenciar sus convicciones religiosas existe una distancia enorme.

¿CUÁNDO HABLA EL ESTADO Y CUÁNDO HABLA EL PRESIDENTE?

Este es, probablemente, el interrogante que merece una elaboración jurisprudencial mucho más profunda.

Porque el Presidente posee una condición constitucional singular.

Es simultáneamente una persona titular de derechos fundamentales y la máxima autoridad del Estado.

Por eso no basta con preguntar si pronunció una expresión religiosa.

Hay que examinar el contexto.

¿Actuaba institucionalmente o expresaba una convicción personal?

¿Existió coerción?

¿Se impuso una práctica religiosa a terceros?

¿Se identificó jurídicamente al Estado colombiano con una Iglesia determinada?

¿O simplemente una persona que ejerce la Presidencia exteriorizó públicamente su fe?

Las respuestas importan.

Porque convertir toda expresión religiosa de un gobernante en violación automática de la laicidad podría terminar transformando un principio concebido para proteger la libertad en un instrumento para restringirla.

LA NEUTRALIDAD TAMBIÉN TIENE LIMITES 

La neutralidad religiosa es indispensable precisamente porque protege a todos.

Protege al católico.

Al evangélico.

Al judío.

Al musulmán.

Al creyente de cualquier confesión.

Al agnóstico.

Y al ateo.

Pero una neutralidad constitucionalmente equilibrada no debería exigir que todos ellos escondan sus convicciones cuando ingresan al servicio público.

Debe exigir algo diferente y mucho más importante: que ninguno utilice el poder del Estado para imponérselas a los demás.

Esa diferencia separa la laicidad del laicismo militante.

Y separa también la libertad de la imposición.

UNA OPORTUNIDAD PARA LA CORTE

Por eso sería jurídicamente saludable que este debate, agotadas las instancias correspondientes y si el expediente fuese seleccionado, pudiera llegar a la Corte Constitucional.

No para decidir si Colombia debe ser religiosa o irreligiosa.

Ese no es el problema.

Sino para precisar una cuestión constitucional mucha más trascendente: cómo conciliar el deber institucional de neutralidad religiosa con los derechos fundamentales de quien ejerce la Presidencia de la República.

Colombia no necesita escoger entre Estado laico y libertad religiosa.

Su Constitución protege ambos.

El desafío consiste precisamente en armonizarlos.

Porque la neutralidad pertenece al Estado.

Pero la conciencia pertenece a la persona.

Y quien llega a la Presidencia de la República no deja su conciencia, su libertad de expresión ni su fe en la puerta de la Casa de Nariño.

Amén 🙏   


UN RELATO DE LA VIDA REAL ¡ESTREMECEDOR! TERREMOTO 10A. ..."COMO HABÍA ASCENSOR, BAJÉ POR LAS GRADAS CON UNA ANGUSTIA TERRIBLE, PORQUE EL PERSONAL DE LA CLÍNICA BAJABA A LOS PACIENTES CARGADOS. MI HIJO YA ESTABA AFUERA Y ME GRITABA: "¡RÁPIDO, PAPÁ, QUE SE VA A CAER!...

 



ECOS DE UN TEMBLOR




Antonio Joaquín García Sierra. Cali, Colombia. - Cirujano, urólogo. Docente Universitario. Escritor y columnista. Director del Servicio de Urología por 25 años y también fue Director de la Clínica Rafael Uribe. (Tomado de El País de Cali)


La gente gritaba y se reunía en la portería. Ya cuando hubo un poco de calma, tomé una sutura y cerré la herida.

Estábamos operando a una paciente con una patología complicada, en compañía de mi hijo Andrés, mi anestesiólogo, a quien queremos mucho, y del doctor Peña, un eminente alumno. Estábamos en la Clínica Farallones.

Andrés me dijo: "Termina de cerrar el peritoneo y la fascia de los rectos abdominales, que voy a hacer la nota quirúrgica".

Intempestivamente, la instrumentadora gritó:"¡Está temblando! Salió despavorida.

Me quedé quieto, miré a "Peñita" y me dijo: "Sí, salgamos al marco de la puerta". Nos paramos allí.

Peña me dijo: "La paciente está con respirador, no hay problema, profe".


Imagen generada IA

Entonces empezó un ruido tenebroso. Se caían paredes, equipos médicos, medicamentos, sillas e instrumental quirúrgico. Quedamos los dos allí y ahora sí, me entró pánico. Pensé: "¡Se va a caer esta clínica!"

Peña me consolaba. "Tranquilo, que de esta salimos".

Mirábamos a la paciente. Estaba bien. Nunca la abandonamos.

La gente gritaba y se reunía en la portería. Ya cuando hubo un poco de calma, tomé una sutura y cerré la herida. Creo que rompí el récord mundial de velocidad en suturar un paciente. La estética no fue la mejor, pero todos salimos vivos.


Imagen generada IA

Como había ascensor, bajé por las gradas con una angustia terrible, porque el personal de la clínica bajaba a los pacientes cargados. Mi hijo ya estaba afuera y me gritaba: "¡Rápido, papá, que se va a caer!

Había caos afuera y adentro. Por la gravedad del evento, afortunadamente el personal estaba entrenado para esta clase de emergencia. Vimos organización, sin cometer errores.

Jorge, nuestro fiel conductor, nos esperaba, más asustado que nosotros.

Llegar a la casa fue una odisea. Había un caos vehicular y, como siempre, las autoridades no nos dejaban avanzar. Me bajé, me identifiqué, y les pedí, por favor, que me dejaran pasar: en mi casa estaba mi familia y no podía comunicarme con ellos.


Imagen generada IA

Al llegar al apartamento, ese lugar de tantos años donde se criaron mis hijos, todo era ruinas. Las paredes estaban agrietadas, el televisor, el bar, las bibliotecas, la cocina, la sala comedor y los clósets estaban caídos. Los cuadros y los espejos estaban en el suelo. Todo parecía como si hubiera caído un cilindro bomba de los que usan los violentos.

Los habitantes del condominio estaban afuera. Los perros aullaban. Los pajaritos que permanecen en el suelo estaban ahora en los árboles, silenciosos.

Todo era tristeza, solidaridad y temor ante las llamadas réplicas.

Yo vivo allí desde hace más de cincuenta años. Vi rostros adustos, tristes, pero también con deseos de seguir adelante.

Pensé que la vida es muy frágil. Hoy estamos aquí, en este mundo, y mañana podemos estar en otra dimensión, dejando un dolor profundo a nuestra familia y a nuestros amigos.

El pasado pasó. El futuro es incierto. El presente es el único válido.

Le doy gracias a Dios porque seguimos vivos. Lo material se recupera, la vida, no.

Tengo una reflexión: nacimos para morir, pero no queremos morir. Siempre anhelamos otra oportunidad. 

Gracias a todos los que me han llamado y escrito con palabras de cariño y solidaridad. Dios los recompense.

Recuerden que siempre tienen un amigo, también solidario, y pueden contar conmigo, no hasta cuatro, sino hasta por siempre.





"LA CONSTITUCIÓN DE 1991 ABANDONÓ EL MODELO CONFESIONAL Y CONSTRUYÓ UN ESTADO PLURALISTA EN EL QUE NINGUNA RELIGIÓN TIENE CARÁCTER OFICIAL Y TODAS LAS CONFESIONES SON IGUALMENTE LIBRES ANTE LA LEY".

 



NEUTRALIDAD ES DEL ESTADO: LA LIBERTAD RELIGIOSA ES TAMBIÉN DEL PRESIDENTE




Por Martín Eduardo Botero -Doctorado (P.h.D) Experto Constitucionalista-




El presidente de la República cumplió la decisión judicial.

Hizo bien.

En un Estado de Derecho las providencias judiciales se cumplen, incluso cuando se discrepa de ellas. Pero cumplir una sentencia no significa clausurar el debate jurídico que esa misma sentencia ha abierto.

Y el debate que Colombia tiene ahora ante sí es considerablemente más profundo que determinar si durante una ceremonia presidencial podía o no invocarse a Dios.

La verdadera cuestión es otra: ¿hasta dónde llega la neutralidad religiosa del Estado y hasta dónde conserva su libertad religiosa y de expresión la persona que ejerce la Presidencia de la República?

COLOMBIA ES UN ESTADO LAICO

Sobre esto no debería existir discusión. La Constitución de 1991 abandonó el modelo confesional y construyó un Estado pluralista en el que ninguna religión tiene carácter oficial y todas las confesiones son igualmente libres ante la ley.

La Corte Constitucional ha desarrollado durante décadas una jurisprudencia consistente alrededor de tres conceptos: laicidad, separación y neutralidad.

El Estado no puede imponer una religión. No puede identificarse institucionalmente con una confesión.

No puede discriminar entre creyentes. Y debe proteger igualmente la libertad de quienes no profesan religión alguna.

Hasta aquí, ninguna dificultad.

El problema aparece cuando de estas premisas se pretende deducir algo diferente: que la neutralidad religiosa exigible al Estado supone necesariamente la neutralización religiosa de las personas que ejercen funciones públicas.

Y especialmente de quien ejerce la Presidencia.

LA LAICIDAD NO ES HOSTILIDAD

La propia jurisprudencia constitucional colombiana ofrece una clave extraordinariamente importante.

En la reciente Sentencia SU-454 de 2025, la Corte Constitucional afirmó que la neutralidad no supone un rechazo absoluto al fenómeno religioso.

Esta precisión resulta fundamental.

Porque existe una diferencia constitucional enorme entre neutralidad y hostilidad.

Un Estado ateo puede convertir la negación de la religión en doctrina oficial.

Un Estado verdaderamente laico no hace ninguna de las dos cosas.

Garantiza el pluralismo.

LA EXPERIENCIA ITALIANA

El derecho constitucional comparado ayuda a comprender esta diferencia.

Italia ofrece un ejemplo particularmente interesante.

La Constitución italiana ni siquiera contiene expresamente la palabra "laica". Sin embargo, desde la histórica Sentencia n.° 203 de 1989, su Corte Constitucional reconoció la laicidad como uno de los principios supremos de su ordenamiento.

De allí nació una construcción doctrinal particularmente sugerente: la llamada laicidad positiva.

No indiferencia frente al fenómeno religioso.

No hostilidad.

No eliminación de la religión del espacio público.

Sino garantía de la libertad religiosa dentro de un régimen de pluralismo confesional y cultural.

En 2020, un proyecto de reforma constitucional presentado ante el Senado italiano propuso incluso modificar el artículo primero para definir expresamente a Italia como una República "democrática laica". 

Lo interesante no era solamente la palabra que pretendía introducir.

Era la explicación que la acompañaba.

El propio proyecto recordaba que la denominada laicitá all'italiana no significa indiferencia respecto a la religión, sino protección igual del sentimiento religioso independientemente de la confesión que lo exprese.

Y derivaba de la laicidad cuatro consecuencias esenciales: pluralismo confesional, prohibición de discriminación entre cultos, separación entre el orden religioso y el estatal, y equidistancia e imparcialidad de los poderes públicos.

Ahí está la clave.

Amén 🙏 

domingo, 30 de agosto de 2026

EN LA VELATÓN DE ORACIÓN Y LUZ POR LAS VÍCTIMAS MORTALES Y FAMILIAS AFECTADAS EN EL TERREMOTO DEL 10 DE AGOSTO, EL PRESIDENTE ABELARDO DE LA ESPRIELLA, ENTRONIZA A LA VIRGEN MARÍA COMO LA REINA Y LA SALVACIÓN DE COLOMBIA.

  




..."VIRGEN DE FÁTIMA ES MENSAJERA DE SALVACIÓN EN UN MUNDO SUMIDO EN UN ABISMO DE FANGO Y DE SANGRE"...




Lo que pasó el viernes 28 de agosto en Colombia con la Velatón de Oración por las víctimas del terremoto del diez de agosto, en la Plaza de Bolívar, convocado por la Primera Dama de la Nación, Ana Lucía Pineda y su esposo el Presidente de La República, Abelardo De La Espriella, y que se replicó en distintas partes del país, nos remontó a los momentos épicos del Libertador Simón Bolívar, cuando muchas de sus numerosas gestas las ofreció con absoluta fe a la Virgen María y Ella las selló con triunfo apoteósico, hasta, finalmente, derrotar a los enemigos de la libertad y romper las cadenas de la esclavitud de los pobladores de la Nueva Granada, del dominio de la autocracia monárquica de ese entonces.

Ahora es el Mandatario de los Colombianos, quien desde el instante en que asumió el Primer Cargo de la Nación, no la ha tenido nada fácil, por los momentos anárquicos que ha vivido y vive la República, invadida por la peor y cada vez más extendida laya de organizaciones criminales, de grupos auspiciados por empresas ilegales del narcotráfico, la minería ilegal y el reclutamiento timador de menores en sus oscuras filas. 

Y que no habían puesto ni un sólo pie, de manera formal, él, como Presidente en funciones y su equipo de Gobierno, cuando el suelo colombiano es sacudido por un poderoso seísmo de 7.4 grados en la escala de Richter y la muerte, la desolación y la destrucción causaron los peores estragos en tres departamentos: Chocó, Valle del Cauca, Eje Cafetero y daños menos considerables en quince departamentos de la cosmografía colombiana.


Cali. Foto EFE Ernesto Guzmán

Mientras los colombianos no alcanzaban a digerir lo ocurrido, donde la tierra no daba el mejor recibimiento al Presidente, el Tigre, que conquistó el corazón de las mayorías y rescató de las manos siniestras del progresismo nuestra democracia y libertad y en donde él obrando a la altura del verdadero líder, el adalid de las soluciones, sin demora alguna, se hizo presente junto con su Viceministro y algunos de sus Ministros en las zonas de desastre y desplegó con la misma fuerza del fenómeno natural a todos los organismos de socorro nacionales e internacionales, convirtiéndose, hoy día, en modelo en Latinoamérica en la atención eficiente y oportuna en desastres de gran envergadura.


OTRO TERREMOTO ESTREMECÍA LA NACIÓN

 

Ejército activa vuelos nocturnos. Moviliza 310 soldados. Foto Gobernación del Tolima, Juan Antonio Sánchez
 

Aprovechando la apremiante situación que ha mantenido en vilo a las autoridades del Estado y ha despertado el espíritu solidario de empresarios de todo orden y de los colombianos, otro terremoto, no de origen natural, pero sí concebido por mentes humanas desestabilizadores del orden social, insolidarios, enemigos de la paz e inclinados a la subversión, estremecía la seguridad de la Nación.

No ha concluido el mes de agosto cuando en el suroccidente de Colombia - Tambo, Cauca- se ha vivido una escalada de ataques con drones y explosivos en contra de la Fuerza Pública, ocasionando graves daños estructurales. 

La muerte de policías se ha venido sucediendo semanas atrás.

En Norosí, Bolívar, el 19 de agosto, drones armados y ráfagas de fusil atentaron contra la estación de policía. Siete uniformados fueron heridos.

Pero, como si esto fuera poco, los incendios forestales progresivos en todo el mes de agosto en el Tolima -que sigue ardiendo-, dejan enormes pérdidas en los ecosistemas y en el renglón agropecuario. Hay serios indicios de ser provocados por manos criminales y de estar relacionados con los ataques de grupos armados en el país.

Sin embargo, y como lo ha expresado indistintamente a la prensa, el Mandatario de los colombianos: "Dios delega sus peores batallas a sus mejores soldados". Y él, su admirada familia, su esposa, Ana Lucía Pineda y su Viceministro, José Manuel Restrepo, cónyuge, Tatiana Céspedes e hijos si, en verdad, son los soldados de la Virgen de los últimos tiempos. Y decimos últimos tiempos, porque nunca como antes la maldad, sin prejuicio alguno, ha aumentado, tanto que ya no alcanzamos a distinguir si algo es bueno o malo, oscuro o claro, verdadero o falso.

REINA DE LOS COLOMBIANOS

En momento propicio la Virgen de Fátima, con sus heraldos del Evangelio, Los Caballeros de la Virgen, y quien, desde hace años, sedujo el corazón de nuestro Presidente, él como la máxima autoridad del país, la corona, declarándola Reina de todos los colombianos.

Entonces, Ella que, al morir su hijo Jesús en la Cruz, se convirtió en la Madre Dolorosa, la que llevaría en su pecho los Siete Dolores profetizados por Simeón, nos enseña el valor para transformar el dolor en fortaleza, en sabiduría, en crecimiento y en cambio positivo.

El Velatón del 28 de agosto nos deja el mensaje maternal de María a todos sus hijos, que atravesamos por el desierto incomprensible y glacial del dolor y de cómo ese dolor puede aportar fructíferas lecciones de bien, esperanza, fe, reconciliación, unidad, paz y solidaridad.

En este artículo hemos querido reseñar algunos pasajes del histórico homenaje a las víctimas del terremoto, sin por ello dejar de mencionar que, en su totalidad, fue una presentación de música cristiana-católica, de oración, de alabanza, de luz y de reflexión impecable, a la altura de un público de fe, sensible, respetuoso y culto.


LOS DUELOS QUE SE DESPRENDEN DE LA TRAGEDIA


Foto EFE Mario Baos
      

Considerando que la herida del dolor de los colombianos que, sin planearlo, debieron pasar por el cedazo del sufrimiento a causa de este evento telúrico, demorará en cerrar, porque lo que constituía su vida, lo que les era familiar, sus seres amados, sus amigos del corazón, partieron sin, ni siquiera, haberse dicho un último adiós.

El suelo que otrora pisaron ya no volverá a ser el mismo.

Es una catástrofe que, así no se quiera, admite un sufrimiento duradero y distintos duelos a la vez.

Hay duelo por los seres queridos que, intempestivamente, nos dejaron y suele ser el más duro de todos.

Hay duelo por las mascotas que, también, partieron.

Duelo, por las seguridades y los techos colapsados.

Duelo, por los negocios y empresas a los cuales, posiblemente, se invirtió gran parte de la existencia y ya no están.

Duelo, por los amigos y vecinos desaparecidos.

Duelo, por la impotencia e incertidumbre que esa critica situación conlleva.

Duelo, por los templos y parroquias averiados donde la gente solía concurrir.

Duelo, por los colegios y universidades desplomados.

Es lo conocido que deja de serlo y la identidad del sobreviviente se pierde en un mundo confuso de escombros y destrucción. 

Pero ese duelo que nos sobrepasa, solamente y únicamente, es posible superarlo si nos refugiamos en Dios, porque no hay herida, duras pruebas que Él no pueda ayudarnos a sanar. 

Esta es la invitación esperanzadora que uno de los pasajes del Libro Sagrado, Mateo 25: 1,13, nos hace de mantener nuestras lámparas encendidas, porque no sabemos ni el día ni la hora en que partiremos de este mundo, para entregar cuentas ante el tribunal infalible de la justicia divina.

"Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir".


PALABRAS DE LA PRIMERA DAMA




Muy buenas noches a todos.

Antes de dar inicio a esta jornada, deseo expresar  un saludo de solidaridad y respeto con las víctimas del reciente terremoto ocurrido en nuestro país.

Elevamos nuestras oraciones por quiénes han resultado afectados y reiteramos nuestro mensaje de cercanía, de fraternidad y de esperanza en los momentos más difíciles.

Presidente de la República, Abelardo De La Espriella. Vicepresidente de la República, Doctor José Manuel Restrepo y su esposa Tati Céspedes. Señoras y Señores, Ministros del despacho, Congresistas de la República, Representantes de los Organismos Internacionales y Cuerpo Diplomático acreditado en Colombia, Alcalde Mayor de la ciudad de Bogotá, doctor Carlos Fernando Galán y su esposa, la gestora social, Carolina Acosta.

Señor Gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, y su esposa, la gestora social, Alexandra Pulido.

Gestora social de la ciudad de Santiago de Cali, Taliana María Vargas Carrillo. Capellán de la Presidencia de la República, Presbítero Rodolfo Andrés Londoño. Líderes interreligiosos invitados. Directores de Departamentos Administrativos Nacionales. Representantes del sector gremial y empresarial. Medios de Comunicación locales, nacionales e internacionales y un saludo a todos los asistentes presentes en la Plaza de Bolívar de la ciudad de Bogotá y a todos los colombianos que están participando en esta ceremonia.

Queridos colombianos, me dirijo a ustedes con un profundo dolor por lo sucedido el pasado 10 de agosto.

Mi corazón está con las víctimas, sus familias y cada una de las personas que resultaron damnificadas.

Pero junto a este dolor también nace un profundo sentimiento de gratitud, gracias a la solidaridad de los colombianos que una vez más demostramos que cuando nos unimos somos una gran red de apoyo.

Gracias a cada donante, a los voluntarios, a las empresas, a las organizaciones y a todas las personas que tendieron su mano e hicieron posible llegar a los territorios afectados con gestos de amor, ayudas humanitarias y acompañamiento psicológico.

Hoy elevamos nuestra mirada a Dios y le damos gracias, porque nos permitió unirnos en oración, pidiendo por la reconstrucción de los territorios, pero también y más importante por la restauración de cada familia afectada y sobre todo porque nunca perdamos la esperanza.

Colombia se une, Colombia se acompaña y Colombia vuelve a levantarse.

Que Dios bendiga a cada familia, que Dios nos llene de fortaleza para seguir caminando juntos, llevando luz, amor y esperanza a quiénes más lo necesitan. 

Vamos Colombia, que somos fuertes, unidos somos más, y con el favor de Dios y el apoyo de todos ustedes, saldremos adelante. 

Buenas noches, y muchísimas gracias a todos por estar aquí.


DOLOR QUE SE CONVIERTE EN RECONSTRUCCIÓN




A continuación hemos sintetizado el mensaje de reflexión bíblica que hicieron expositores de diversos credos y denominaciones en la Velatón por las víctimas de la catástrofe, de los siete dolores de la Virgen como contribución a la paz y a la reconstrucción de la mejor Patria Milagro.

Primer dolor: La profecía de Simeón - Presentación del Niño Jesús en el Templo-. 

Es la pérdida de seres amados en el terremoto. 

Es levantar al país en la solidaridad y la oración.

Segundo dolor: La huida a Egipto. 

El Señor le dijo a José: "Levántate, toma al Niño y a la Madre y huye a Egipto y quédate hasta que yo te avise". 

Desplazamiento de familias colombianas de sus tierras por la violencia y el terremoto es la otra violencia que les quitó el hogar a muchos.

La resurrección de Lázaro es la resurrección de Colombia que se levanta hacia la Patria Milagro.

José, obedeciendo al ángel, regresa a su tierra Nazaret, porque el progreso y la esperanza le esperan.

Tercer dolor: Jesús perdido y hallado en el templo.

Unidad de Colombia.

Pérdida y encuentro. 

Colombia, durante años, perdida en la división, el odio, el resentimiento, el señalamiento.

La diferencia se convierte en enemistad.

Trabajar en el bien común y la fraternidad.

El amor destruye el temor.

Humildad para escuchar.

Libertad para reconocer lo bueno en quién piensa diferente.

Abrirnos al hombre-Dios que hace nuevas todas las cosas. 

Cuarto dolor: El Encuentro de María con Jesús Camino al Calvario.

Jesús es la piedra angular

Toda la reconstrucción de la Nación quede bien ensamblada.

Reconstruir un país nunca consiste solamente en levantar estructuras.

La reconstrucción no solamente tiene que ser material, sino también humana, social y espiritual.

El dolor debe ir acompañado de un gozo, de una esperanza y ahí es donde entramos nosotros.

Simón de Cirene es cada uno de nosotros.

Damos gracias por la generosidad de tantos compatriotas.

Quinto dolor: María permanece al pie de la Cruz.

Reconciliación.

Reconciliar no significa decir que nada ocurrió. No significa olvidar a las víctimas.

No significa renunciar a la verdad. 

No significa sustituir la justicia por la impunidad.

Reconciliación: auténtica necesidad de verdad, justicia, reparación, memoria y no permitir que el odio continúe reproduciendo el mal.

Sanear, reparar y reconciliación.

Sexto dolor: Jesús es bajado de la Cruz.

¿Por qué en un campo puede surgir la maleza?

Porque la maleza surge si dejamos de sembrar lo bueno.

Necesitamos como José de Arimatea entender que guardar silencio, escondernos, no es lo que va a levantar este país.

Puede ser la Patria Milagro, si los que están en la comodidad salen de la comodidad y deciden aportar algo para nuestra Nación.

Valentía para decir que la respuesta para Colombia se llama Jesucristo.

La vida de Colombia está escondida en Jesucristo.

Nos levantaremos a ser la Nación Milagro, que se volverá ejemplo para las naciones de la tierra.

Queremos darte gracias por quiénes están sosteniendo a Colombia con valentía, con fe, sin dejarse intimidar, sino confiando en tú respaldo y en tú fuerza a favor de nosotros.

Oremos por rescatistas, bomberos, médicos y quiénes protegen y sirven. Por cada voluntario que ha salido de su comunidad y ha ido a prestar un mejor servicio.

Por las organizaciones humanitarias. Las comunidades de fe, por quiénes donan con generosidad, por aquellos que trabajan silenciosamente.

Séptimo dolor: Jesús es colocado en el sepulcro.

El dolor no tendrá la última palabra.

Eso necesariamente pasa con Colombia, no una esperanza ingenua, sino esperanza comprometida.

Esperar no significa sentarse.

Esperar es creer que existe un futuro y comenzar a trabajar por él.

La pregunta no puede ser solamente, ¿cómo vamos a reconstruir a Colombia? sino, ¿qué Colombia queremos hoy reconstruir?

Reconstruir una Colombia mejor.

Reconstruir viviendas, pero también confianza.

Reconstruir carreteras, pero también caminos de encuentro.

Reconstruir escuelas, pero también enseñar a nuestros hijos que quiénes piensan diferente no son nuestros enemigos.

Reconstruir hospitales, pero también una cultura que cuide la vida.

Esperanza que trabaje, que sirva, que construya, que reconcilie.

Transforma, Señor, nuestro dolor en solidaridad, en fraternidad y una manera de construir a Colombia. 

!Viva María Santísima, Reina de Colombia!

!Viva Cristo Rey!

(Textos Eliora Revista LLAMAS)