jueves, 5 de noviembre de 2026

MÁS DE CUATRO DÉCADAS DEL HOLOCAUSTO DEL PALACIO DE JUSTICIA Y FUE UNA TRAGEDIA PROVOCADA, QUE AFECTÓ LOS CIMIENTOS DE LA JUSTICIA COLOMBIANA, ENLUTÓ A INFINIDAD DE HOGARES, MIENTRAS, MILAGROSAMENTE, OTROS CORRIERON CON MEJOR SUERTE, Y SOBREVIVIERON A LA INFAUSTA PESADILLA.

 


... "LE DIJE AL DOCTOR HORACIO QUE SE ESTABA INCENDIANDO EL TERCER PISO Y QUE NOS SALIÉRAMOS"...

De la obra intitulada Libro Blanco Holocausto Palacio de Justicia 1985 extrajimos la narración de la señora Rosalba Marín, sobreviviente de la toma del Palacio: 

La señora Rosalba Marín de Henao, Auxiliar del Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Montoya Gil, declaró:

"... Después el doctor Murcia Ballén y Yolanda, la Auxiliar, se pasaron para la oficina de nosotros, yo en medio de mis nervios me asomaba cada rato a la puerta y vi que el cuarto piso estaba incendiado y pasaban las llamas al tercero, le dije al doctor Horacio que se estaba incendiando el tercer piso y que nos saliéramos... Hasta ahí me di cuenta, porque me comentaron mis compañeras que yo me había desmayado, lo cierto fue que yo aparecí después en uno de los baños sin recordar qué piso, me estaban auxiliando dos guerrilleros de esos del M-19 el uno me sostenía y el otro me daba un vaso de agua con una pasta..." (Folio 359, Juzgado 30)

PÉRFIL DEL MAGISTRADO HORACIO MONTOYA GIL

Nació en el municipio antioqueño de San Vicente, en 1934. Hijo del hogar formado por don Francisco Montoya y doña Carlina Gil, siendo el mayor entre once hermanos. En 1963 contrajo matrimonio católico con doña Marta Gilma Henao de cuya unión hay cinco hijos, Gloria Eugenia, Iván Darío, Clara Patricia, Marta Gilma y Beatriz.

Cursó estudios de derecho en la Universidad de Antioquia, obteniendo el título de abogado el 21 de marzo de 1965, con la tesis titulada "Juicios de Tenencia y Control de Arrendamientos" que gracias a su calidad y rigor conceptual mereció ser laureada y publicada en la revista de Estudios de Derecho de la misma Universidad.

Fue Secretario, Profesor y Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia ; Profesor de cátedra de las universidades Pontificia Bolivariana, de Medellín y la Sabana. También se desempeño como Juez promiscuo Municipal en Copacabana, Juez Penal del Circuito en el municipio de Andes, Juez Primero Civil Municipal y Primero Civil del Circuito de Medellín, pasando a la Sala Civil a mediados de 1973 hasta su nombramiento en la Corte Suprema de Justicia.

Publicó una obra que se llamó "De los Concordatos y la Quiebra de los Comerciantes". Escritor de varios ensayos. Le correspondió por primera vez en Colombia, resolver sobre la responsabilidad civil por contaminación del medio ambiente, lo cual alcanzó repercusión internacional.

En septiembre de 1983 su nombre fue acogido por unanimidad para ocupar el cargo de Magistrado de la Sala de Casación ante la Corte Suprema de Justicia, el cual desempeñó con gran responsabilidad y compromiso hasta los hechos luctuosos del Palacio. (INFORME FINAL -Comisión de la Verdad Sobre los Hechos del Palacio de Justicia)

Informes de necropsia y periodísticos indicaron que el magistrado Horacio Montoya Gil, falleció por una explosión provocada al momento de la entrada del Ejército, aunque su cuerpo también presentaba un impacto de bala.


HORACIO MONTOYA GIL, EL ABOGADO DE DIOS




Por Roberto Gordillo


(Artículo publicado en la edición No. 189 de Ámbito Jurídico, que circuló del 7 al 20 de noviembre de 2005)

La pared frontal de la Secretaría de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia está, en blanco y negro, el retrato de Horacio Montoya Gil. Con su cara blanca y rellena. La nariz gruesa y los labios delgados. Con sus prominentes gafas bifocales de montura negra. El cabello negro, ondulado y abundante, peinado hacia atrás, tupido de canas a los lados, alrededor de sus patillas.

Ahí estaba todavía su presencia, sin cumplir edades de retiro forzoso, sin vencimientos de períodos constitucionales, desde septiembre de 1983, cuando llegó a la cumbre de su carrera, a la Corte Suprema, como justa recompensa a una vida esforzada, que comenzó en 1934, en un frío poblado antioqueño.

San Vicente, capital de la cabuya, es el típico pueblo con iglesia y mercado en el parque central. En la despoblada vereda Las Frías nació Horacio Montoya. El mayor de once hijos, de una familia antioqueña numerosa, humilde y campesina.

Rezaban el rosario todos los días. Desde niño, Horacio aprendió y aplicó al pie de la letra el catolicismo, el cual reafirmó años después, cuando fue sacristán de la parroquia de su pueblo.

A los tres años, la poliomielitis le dejó una indeleble huella en su carácter y en su pierna izquierda, que lo hizo cojear por el resto de su vida. En una edad en la que el juego y las destrezas físicas son fundamentales para relacionarse, él se forjó un temperamento tímido, solitario y retraído. Se consagró entonces al estudio, para el que sí un prodigioso talento y vocación de sobra.

Los dos kilómetros y medio que separaban a su casa de la Escuela El Canelo los recorría todos los días, a pie, de ida y de venida, por un camino destapado y pedregoso, para cursar primero y segundo de primaria, los únicos grados que ofrecía la escuela. Su bachillerato lo cursó en un internado lejano de su pueblo. Le dolía estar lejos de su familia.

Los estudios de Derecho en la Universidad de Antioquia los costeó con lo que ganaba de escribiente en juzgados o en el tribunal de Medellín. Indeclinable ante las penurias económicas, a los 29 años recibió su título de abogado, con una tesis laureada que fue publicada en la revista de la universidad, para comenzar una rutilante carrera en la Rama Judicial, en la que solo le bastaron 18 años, encumbrarse en la Corte Suprema de Justicia.

EL HOGAREÑO

En la tarde del 6 de noviembre, mientras estaba en su oficina, calmado, a pesar de la guerra que se libraba en la Palacio de Justicia, regaño por teléfono a Iván, su hijo porque no estaba en la casa pendiente de sus cuatro hermanas y de su mamá.

¿Era regañón Horacio Montoya? No mucho, pero sí preocupado por su familia. Como se preocupó cuando encontró a su hijo, escondido en el baño de la casa, fumándose una colilla de cigarrillo, y en lugar de reprenderlo, abandonó el único vicio que tuvo: el Pielroja sin filtro.

A sus cuatro hijas nunca las dejó salir solas con muchachos. Los amigos tenía que ir a la casa, bajo el sistema de visitas colectivas y vigiladas. Su templanza y seriedad siempre inspiró en los amigos de sus hijos. Horacio murió sin saber que su hija mayor, a escondidas, ya tenía novio.

La indisciplina de sus hijos y que les fuera mal en el estudio era de las pocas cosas que lo ponían de mal genio. Quería y exigía que sus hijos tuvieran el mejor desempeño académico. Gloria, su hija mayor, solo una vez lo vio tomado: cuando Iván perdió un año en el colegio.

Sus afectos los brindaba mejor con sobriedad que con ternura. Esposo y padre de pocos besos, sin reconfortantes abrazos, menos de palabras cariñosas. Hasta en sus amores fue discreto y prudente. Con su cálida distancia y un inagotable sentido de la responsabilidad, les demostraba lo mucho que los quería.

A su esposa no le daba besos en público. La única licencia afectiva que se permitía con ella era pasarle el brazo por el hombro, al salir por las noches en el barrio Belén de Medellín. después de la comida, a darle la vuelta a la manzana.

Con el regular sueldo que ganó como funcionario judicial, mantuvo a su familia sin ostentaciones, pero con decoro. Pagó a crédito su espaciosa casa en Medellín y para sus hijas siempre tuvo un viaje a San Andrés como regalo de 15 años.

La modestia de su hogar lo hacía más gratificante. Disfrutaba cacharrear con su Renault 6, ver los domingos por las noches, en compañía de su familia, su programa favorito: Don Chinche; y, como el más engomado de los niños, quemar pólvora con sus hijos en navidad.

APLOMADO Y REFLEXIVO

Si alguien quisiera hacer la versión contraria de la película El Abogado del Diablo, el protagonista, indefectiblemente, tendría que ser Horacio Montoya. La vanidad era el pecado capital favorito del diablo, por el cual, el abogado protagonista cayó en una satánica trampa. La vanidad de ser un abogado que pelea en los tribunales y con sus repetidos triunfos se hace poderoso y reconocido.

La película de Horacio Montoya es diferente. Esquivo de llamar la atención, prefería pasar inadvertido y llevar una vida sencilla, sin la jactancia y la notoriedad que acompañan el poder. Tan sencillo y poco vanidoso, que no le importaba montarse en una buseta, recién posesionado  como magistrado de la Corte, para ir a la estación del teleférico de Monserrate. Como nunca fue un abogado locuaz ni pugnaz, su timidez lo hacía sufrir cuando hablaba en público. Su estilo era aplomado y reflexivo.

Cuando fue profesor de Teoría General del Proceso, en la Universidad de la Sabana, pidió que otro profesor calificara el examen final de su hija, que también era su alumna. Gracias a sus enseñanzas, Gloria sacó buena nota.

Trabajador infatigable y enamorado de su profesión, Horacio Montoya se encerraba por las noches, en el estudio de su casa, atiborrado de obras jurídicas, a estudiar y trabajar. Ponía la única música que le apasionaba, la clásica, y se sentaba frente a su portentosa máquina de escribir Remington, a redactar, sin mirar el teclado y rápido, con una impecable mecanografía, los capítulos de los libros jurídicos que publicó.

Excesivamente religioso, madrugaba todos los días para ir a misa. Perteneció al Opus Dei y fue un lector apasionado de los textos de Monseñor José María Escrivá de Balaguer. Aunque no le gustaba la política, fue un conservador irrevocable. En 1982, votó por Belisario Betancur.

La película no tiene un final feliz. A los pocos días de su muerte, su hijo ingresó a los escombros del Palacio de Justicia y encontró, debajo de un montón de cenizas, la placa que identificaba la entrada del despacho de su padre. En un rectángulo metálico, frío, gastado y roñoso, está grabado en mayúscula sostenida su nombre y su cargo: Horacio Montoya Gil. Magistrado.  


A 41 AÑOS DE UNA MASACRE: LOS MAGISTRADOS SACRIFICADOS EN EL PALACIO DE JUSTICIA, DESDE LAS MANSIONES CELESTIALES, CONTINÚAN INSPIRANDO PARA QUE, EN COLOMBIA, REINE EL BIEN Y EL DELITO Y LA MALDAD SEAN DERROTADOS.

 



EN MEMORIA DE LOS ONCE MAGISTRADOS QUE NI LAS BALAS Y EL FUEGO VENCIERON SU DERECHO A TRABAJAR POR EL DERECHO...


41 años han transcurrido del episodio más negro que atentó contra la justicia colombiana. En la toma y retoma del Palacio de Justicia el 6 y siete de noviembre de 1985 perdieron la vida once magistrados, además de funcionarios, empleados y civiles.

Magistrados sacrificados: Alfonso Reyes Echandía, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia. Manuel Gaona Cruz, magistrado y presidente de la Sala Constitucional. Carlos Medellín Forero y Ricardo Medina Moyano, magistrados de la Sala Constitucional. Fabio Calderón Botero, magistrado en la Sala de Casación Penal, Emiro Sandoval Huertas, magistrado auxiliar. Darío Velásquez Gaviria, magistrado de la Sala Penal. Y José Eduardo Gnecco Correa, magistrado de la Sala Laboral. 

Además, de los magistrados Horacio Montoya Gil, Fanny González Franco, Alfonso Patiño Roselli y Pedro Elías Serrano Abadía.


SIEMPRE SERÁN INMORTALES APÓSTOLES DE  JUSTICIA Y DE PAZ


Portan en sus frentes el sol luminoso de la verdad y el justo derecho, y gozan hoy de la Gloria Sempiterna que, como estrellas fulgurantes, un día, ya trazado en sus destinos, vertieron sin limite su sangre, porque su tarea en esta tierra de sombras, a veces, sometida, era soltar las apretadas cadenas de las dolorosas injusticias. 

Estos ejemplarizantes hombres invirtieron días y noches de desvelo y estudio aportando a su Patria iniciativas, leyes, vigilando normas, actos administrativos y judiciales, siempre aliados a la Constitución.

Por largo tiempo, fueron jueces para ejercer como magistrados. Son lámpara, justicia y orden, que punto final ponen al caos, el delito y la maldad.

Los magistrados inmolados, en ese noviembre negro, de avalanchas y tomas asesinas, en el Palacio de la ley, los expedientes y la justicia, su sacrificio en las explosiones, incendios premeditados y fuego cruzado los inmortalizó. Permanecerán en la memoria histórica de Colombia, al lado de héroes, mártires y valientes que dieron a nuestro país la verdadera paz.

Paz desprovista de postizos diálogos y de pactos traicioneros y engañosos. Y aún cuando sus cuerpos cayeron por balas estremecidos y en cenizas algunos fueron convertidos, empero su fuerza creció, porque estos prohombres de principios diáfanos, razón y nobleza de espíritu, de armas físicas no gustaron, sí de códigos, leyes y sentencias su amor, realización y ventura, labrando así caminos de justicia y sensatez.

Sus familiares, algunos siguieron sus pasos, defendiendo su legado de gran significación, honor y respeto, porque la maldad no pudo truncar su loable misión, pues la justicia aunque tarda siempre llega y, quizás, esta es la hora para decirles a los once Apóstoles de la Justicia, sacrificados en esa oscura fecha de noviembre de 1985: ¡Gracias! porque, desde los Palacios Celestiales, continúan inspirando para que, en Colombia, reine el bien y lo malo no sea exaltado, haciéndolo pasar por bien.

(Textos Eliora Revista LLAMAS)


MANUEL GAONA: LA SENCILLEZ DE LA GENIALIDAD



Por Diana Saray Giraldo Mesa 

(Artículo publicado en la edición No. 189 de Ámbito Jurídico, que circuló del 7 al 20 de noviembre de 2005)


Vivió con la filosofía de que a los mejores les corresponde lo mejor. Su historia no deja duda de que jamás traicionó su convicción


Manuel Gaona Cruz tenía 26 años cuando conoció el mar. Ese día, la inmensidad del océano se abría paso frente a él en el puerto de Cartagena. Apenas graduado de abogado, después de haber vendido libros y enciclopedias y de tener que ganarse una beca todos los años para costearse los estudios, Gaona zarpó en el barco que lo llevaría a París, a estudiar un doctorado en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas, en la Universidad de Sorbona, París I.

Así emprendió un viaje de dos meses. El avión le hubiera podido ahorrar este tiempo, pero el hijo de Manuel Gaona y Virginia Cruz, una familia humilde de Boyacá, no tenía los medios para viajar en avión, aunque sí la grandeza para volar.

Manuel Gaona Cruz fue el mayor de diez hermanos. Nació el 15 de mayo de 1941, en Tunja, aunque las raíces de su familia están en Villa de Leyva.

Su vida fue de empuje, de vencer obstáculos y necesidades, bajo la filosofía de que "a los mejores siempre les corresponde lo mejor".

Con este norte claro, llegó a Bogotá, estudió en el Colegio Camilo Torres y escogió el Derecho como futuro profesional. Se matriculó en la Universidad Externado de Colombia, donde ocupó el primer lugar. Sabía que ser el mejor y lograr una beca era la única manera de ser profesional. Y lo logró. Estuvo becado todos los años de su carrera. Su brillantez académica hizo que el Gobierno francés se fijara en él y le otorgara una beca para adelantar estudios de doctorado en Derecho Constitucional.

Marina, su vecina desde niños, vio partir a Manuel, que antes de irse le propuso matrimonio. Era apenas una estudiante de bachillerato, pero la edad y la distancia poco importaron. Manuel recibió en París un sí como respuesta. La diferencia de edades y los años que tenía Marina cuando aceptó casarse serán secretos que, según sus hijos, no se sabrán jamás.

Y se casaron "por poder, por no poder". Manuel en París, Marina en Bogotá y una familia de la novia que exigía vestido blanco, bendición de Dios y ponqué para repartir en una fiesta. Así que el jurista, conocedor de la facultad de representación, le otorgó poder a su hermano Santiago, para que se casara con Marina. Así fue: hubo fiesta, vestido blanco, ponqué y fotos, en las que aparecen Marina y su cuñado en representación de Manuel. Esto, cuenta Marina, hizo que los hijos, cuando estaban pequeños, preguntaran si ella se había casado con su papá o con su tío Santiago.

Marina partió a París el 4 de febrero de 1963, y estuvo junto a Manuel viéndolo estudiar incansablemente para lograr su doctorado.

ROUSSEAU, VOLTAIRE Y GAONA

El día llegó una mañana de 1968. Antes de entrar a presentar el examen final, Manuel Gaona Cruz llamó a su papá. Le dijo que estaba muy nervioso. Su papá le respondió: "Mijo se hizo con lo mejor que hadado esta tierra. Una vez más, demuéstrelo. Quién iba a pensar  que una persona venida del campo, que tuvo que trabajar para estudiar, iba a estar a punto de presentar un examen para ser Doctor en Derecho. Así que ya hizo lo más difícil. Ahora vaya y termine con lo más fácil. Luego regrese y ahí veremos qué sigue". 

La tesis de Manuel Gaona Cruz fue laureada por la Universidad Sorbona de París y el Estado francés. Su trabajo sobre el presidencialismo latinoamericano, guiado por el tratadista Maurice Duverger, reposa, con su 3.500 páginas, en la biblioteca de la Universidad Sorbona, en un espacio reservado para los trabajos que ostentan esta distinción. Su nombre está inscrito en el muro del jardín de los estudiantes ilustres, un lugar en el que están grabados los nombres de los estudiantes más brillantes que ha tenido la Sorbona. Al lado de Rousseau, de Voltaire y de otros grandes pensadores, se encuentra el nombre de Manuel Gaona Cruz, Colombia, 1968.

Manuel Gaona aprendió a hablar francés, inglés y alemán por su propio método: aprenderse los verbos, los sujetos y los sustantivos en todos los idiomas, al mismo tiempo, igualmente, con un sistema de lectura en diagonal, abarcaba libros de cientos de páginas en algunos minutos, con una comprensión de casi el 100 por ciento.

Al llegar a Colombia, Gaona se vinculó como profesor de la Universidad Externado, en las cátedras de Derecho Constitucional y Teoría del Estado, así como en otras diez universidades en las que formó varias generaciones. Nunca llevó sus clases ni conferencias en algún escrito. Su cátedra era la exposición de su constante investigación y en ella acudía a paralelos de Derecho Comparado, algo que no era común en la época.

Esto le valía aplausos al final de la clase. Gaona decía, al estudiar sus conferencias, que quien llevaba apuntes para leerlos era porque no estaba suficientemente preparado.

En su andar profesional, Manuel se fue consolidando como un inminente jurista, que contrastaba una juventud evidente con el rigor intelectual de quien ha construido su conocimiento a través de los años. Fue director del Departamento de Derecho Público del Externado, Secretario General de la Procuraduría, Rector de la Universidad Distrital, Viceministro de Justicia, Ministro de Justicia encargado y, a sus 37 años, magistrado de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia.

Como magistrado, estaba consagrado al trabajo y a su eterna pasión por estudiar e investigar. Su biblioteca tenía 1500 títulos de Derecho, que devoraba de lunes a sábado.

Pero el domingo era para su familia. Solía reunirse con sus hermanos y salir a pasear con su esposa y con sus hijos: Manuel, Mauricio, César, Gabriel y Juliana. Todas las noches, la familia se acostaba con el traquetear constante de la máquina de escribir Olivetti y se levantaba con la misma música.

Manuel Gaona escribía su Manual de Derecho Constitucional, al que había dedicado tanto tiempo, que sus amigos bromeaban preguntándole cómo iba el "Manuel".

Reiteraba que entre más se sabía, más sencillo se tenía que ser. "La modestia es directamente proporcional a la inteligencia", decía. Le molestaban los protocoles y las reverencias que algunos profesores, abogados y funcionarios exigían.

Su compromiso con la justicia, con el trabajo y con la cátedra nunca desfalleció, ni siquiera cuando, en 1984, empezaron a llegar las cartas y los sufragios de Pablo Escobar amenazándolo de muerte. La constitucionalidad del tratado de extradición con EE.UU estaba en manos de la Sala Constitucional. Aun bajo la amenaza de la muerte, Manuel Gona pidió ser el ponente de la sentencia.

El domingo antes de la toma del Palacio de Justicia, Manuel salió con su familia a recorrer Bogotá. 

Estaba silencioso y nostálgico. Al llegar a casa, empezó a jugar con Juliana, que entonces tenía diez meses, y repitió, como había hecho antes, que tenía dolor de no ver crecer a la niña. Entonces sentó a sus hijos y les habló: "A mi me van a matar. Quieren obligarme a hacer algo indebido, pero no lo voy a hacer". Y después les dijo: "Recuerden siempre que la llave para llegar al éxito está en cada uno. El límite para llegar adónde quieran está en ustedes. Quién iba a pensar que yo, un niño de pueblo, iba a ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia".

Manuel Gaona Cruz fue asesinado el 7 de noviembre de 1985, a sus 42 años. En la toma del Palacio de Justicia, se quemó parte de su trabajo y de sus investigaciones.

Con él murió el padre del sistema de control integral de constitucionalidad y, para muchos, el mayor conocedor del Derecho Público en el país. Quedaron sus sentencias sobre la libertad de presa, el poder de policía y la independencia y la autonomía del juez. Apenas comenzaban a cosecharse los frutos de su genialidad.

De las tres fuentes de la vida que tanto lo obsesionaron, Manuel Gaona cumplió todas: "Escribir un libro, para dejar escuela, sembrar un árbol, para dejar raíces, y tener un hijo, para no desaparecer jamás".  


miércoles, 4 de noviembre de 2026

EN EUROPA LA GENERACIÓN Z, VE ECLIPSARSE EL ESTADO BIENESTAR Y SU ECONOMÍA POR FUERTE DESACELERACION. SE IMPONE LA "ERA DEL REARME" Y SE RECORTA LA INVERSIÓN SOCIAL.

 




SI LOS JÓVENES DEL VIEJO CONTINENTE RESCATAN SUS RAÍCES CRISTIANAS DE LA Z PASARAN A LA A, DE AMOR Y A LA F, DE FE



@Luca Bruno AP


Ahora que se está hablando de asuntos que conmueven el mundo y se mencionan las letras del abecedario, vemos, por ejemplo, que la Generación Z, famosa por estos días, los postmilennial o centenial - nacidos entre 1995 y 2010-, vinieron al mundo inaugurando el nuevo milenio, que lo digital es parte de su ADN, tanto que se les conoce como los Nativos digitales.

En opinión de los sicólogos y especialistas en medios digitales y redes sociales, ellos son la voz de las causas sociales por Internet. 

A través de aplicaciones comerciales masivas, redes cifradas y herramientas de comunicación descentralizada, por ejemplo, Tik Tok, Telegram, WathsApp, Instagram, Snapchat, convocan manifestaciones y crean los grupos de mensajería que, se presume, fueron utilizados para realizar las protestas y saqueos violentos.

Hoy día, las plataformas digitales están fuertemente reguladas por la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europa, la cual les obliga, mediante multas onerosas, a frenar algoritmos que promuevan la violencia e inciten a cometer delitos o violar toques de queda.. 

En Francia, nace Blocus: etiqueta y fenómeno viral que significa "bloqueo"  y así se organizaron para bloquear los centros educativos.

Sin embargo, educadores e historiadores advierten que, al parecer, y como es muy probable, estos jóvenes y adolescentes desconocen las consecuencias de las ideologías y perversas tiranías, entre ellas el comunismo, el islamismo y las organizaciones de ultraizquierda que han cobrado la vida de millones de personas y la libertad de muchas naciones del continente europeo y asiático, porque ignoran sus propias raíces, valores y cultura y terminan, como en Francia, siendo presa fácil del islamismo o del socialismo, creyendo que el objetivo de sus existencias no va más allá de un Estado bienestar, que los provee de los auxilios a los cuales ellos están acostumbrados, mientras se quejan de la precariedad, alto costo de vida, de energía, de servicios públicos, educación deficiente, e impuestos extractivos y confiscatorios.

Estado bienestar que se desmorona frente a sus ojos, por el recorte sustancial del presupuesto social, causado por factores como el invierno demográfico, déficit fiscal, elevado endeudamiento público, estrictas reglas fiscales y gasto en defensa.

Para sociólogos y analistas políticos y económicos es una Generación que no piensa dedicar su tiempo a trabajar, ¿para qué? Si, históricamente, el Gobierno les ha cubierto gran parte de sus necesidades.

Su vida se limita a esa zona de confort digital y esa es la ley del menor esfuerzo: formar esclavos que engrosarán el electorado, a favor de gobiernos socialistas que necesitan prolongarse en el poder.

Pero, ahora, según analistas políticos, ese Estado bienestar dirigido a una economía de lo social, con las recientes manifestaciones juveniles, acompañados de sindicatos, chalecos amarillos y black blocks, que reclaman por el precario estado de las escuelas y el sistema educativo, la crisis de vivienda, alquileres costosos, alto costo de la sanidad y oposición a la inversión de una economía de guerra, pareciera estar llegando a su fin.

..."ERA DEL REARME"...

 

Foto Pascal Bastien / AP

La Unión Europea está entrando en la era de una Economía de guerra, de fortalecer su aparato defensivo y militar, ante la posibilidad, muy anunciada desde tiempo atrás, del inicio de una confrontación bélica de escala mundial.

Como lo expresó en un discurso, a principios del mes de marzo 2025, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, donde declaró que la Unión Europea se encuentra ahora en una "era de rearme" y prometió un tramo inicial de 150.000 millones de euros en préstamos a los Estados miembros para inversiones militares.

"Vivimos en los tiempos más trascendentales y peligrosos. No necesito describir la gravedad de las amenazas a las que nos enfrentamos ni las devastadoras consecuencias que tendremos que soportar si esas amenazas se materializan", anunció Von der Leyen, con toda naturalidad, antes de presentar un plan para "rearmar Europa", que podría suponer la movilización de 800.000 millones de euros adicionales para gastos militares.

Entonces, el objetivo es invertir no en la Generación Z ni en la Generación Alfa, ni en ninguna Generación... Que, por cierto, está siendo mal acostumbrada a recibirlo todo de Papá Estado, propio de los regímenes socialistas, para, eso sí, alimentar la Generación que a los gobiernos de Occidente sí les preocupa: la Generación armamentista.

El panorama que se avisora es de devastadora miseria y millones de vidas sacrificadas, porque las guerras, de ese tenor, mueven enormes sumas de dinero en la industria bélica, pero arrasan países, sacrifican vidas, sobre todo, las de los más jóvenes, además de regiones enteras, que tardan años en recuperarse.

Mientras tanto, en las calles de Francia, Italia, Alemania, España, Bélgica, Albania, Grecia, Polonia, la Generación Z que inicia sus protestas pacificas, termina sus marchas, acompañados de anónimos encapuchados que arman actos de terror y de violencia, como si con esos estallidos fueran a lograr sus desesperadas demandas sociales.

NECESIDAD DE TRASCENDENCIA




Es una juventud que, en su mayoría, lo digital la está confrontando con una realidad: experimentan un vacío espiritual, necesidad de trascendencia y búsqueda espiritual, porque está demostrado que el ser humano está hecho de una fibra, una esencia que lo conduce a descubrir de dónde vengo, quién soy y para qué vine a este mundo y sólo lo puedo develar cuando escojo a Dios Amor en mi camino.

Lo dijo el célebre San Agustín de Hipona, el doctor de la Iglesia, en el siglo IV: "Nos has hecho para Ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti". (Confesiones, I 1.1 )

DESCULTURIZADO SIN REMEDIO

Hemos dicho que la Gen Z, la Generación aislada y frágil emocionalmente, más conectada a una pantalla, es probable que, tampoco, no haya oído hablar del Evangelio de Dios, del Evangelio del Amor, de la fe, de los Mandamientos y menos del Sermón de la Montaña -las Bienaventuranzas-, si sus padres o adultos mayores no lo han hecho.

De ahí que, fácilmente, se dejen atraer por ideologías de tinte peligroso, como el fanático islamismo, que ha invadido sus Patrias, que complacientes los han recibido, para luego tener que sacrificar sus creencias y valores, las cuales también desconocen, y el Viejo Continente es desculturizado sin remedio, debido a una inmigración ilegal.

Es una Europa de fundamentos cristianos que ha caminado hacia el ocaso.



Foto Kay Pfaffenback/Reuters

Ahí los vemos, adolescentes y jóvenes fuera de control. Que, se presume, son financiados por organizaciones de izquierda radical o anárquicas y ¡qué dolor!  generando toda clase de desmanes, rompiendo a martillazos los pavimentos, avenidas, muros, vitrales, vehículos. Asaltando tiendas y almacenes y mediante ciberataques terroristas alterando la temperatura de los refrigeradores de supermercados, ocasionando enormes pérdidas en comestibles y quemando templos católicos-cristianos.

Además, de atacar con bombas molotov y bombas incendiarias contra la Fuerza Policial y el Ejército.

SE VISTE DE DEMOCRACIA PARA ANIQUILAR A LA MISMA DEMOCRACIA 

Algunos expertos geopolíticos  y de inteligencia y seguridad califican a estos grupos del caos como revolución molecular disipada. Preparados  como robots inconscientes que promueven el desorden, incendian, no sólo los inmuebles históricos, religiosos y culturales, sino también los ánimos. 

Terminan siendo instrumentalizados por la ultraizquierda que, en ciertos momentos, se viste de democracia para aniquilar a la misma democracia.

Esta Generación Z, como suele llamarse, ocupa la última letra del alfabeto, porque le siguen los niños Alfa, nacidos en esta era ultradigital, que de la placenta materna pasaron a nadar en el espacio virtual, por lo que no son identificados como la Generación A, la del Amor. Ni por la C, la de la caridad. Ni por la D, de Dios. Ni la F, de la fe. Ni la J, de Jesús o de Justicia. Tampoco, por la L, de levadura, ni la S, de Semilla. Ni la M, de Mostaza. Ni la P, de perdón.

¡No nos llamemos a engaños! Sin culpa ellos son los hijos del ciberespacio. Pasaron raudos el abecedario. Fueron X, Y y ahora Z.

Muchos de ellos conocen sólo el sello inhumano, desolador que les está negando la posibilidad de reconocer lo útiles que pueden ser en la construcción de sociedades sanas, donde ellos puedan desarrollarse plenamente, lejos del dios falso y pasajero Estado Bienestar y del poder hipnótico de lo virtual. 

A raíz de su soledad y de no saberse hijos amados de Dios, algunos de ellos caen en el suicidio lento de los paraísos artificiales de los vicios, no saben el valor que tiene el grupo familiar, donde ellos puedan ser amados y amar, para luego proyectarse, realizarse como emprendedores, innovadores y no ser los hombres-parásito, envejeciendo en regímenes mandados a recoger que les niegan ver su valiosa dimensión espiritual y su potencial para creer y crear, en una época donde las oportunidades laborales son esquivas y demanda generar más emprendimientos.

Y, ahora, con la posibilidad de quedar atrapados en una guerra que ellos mismos no planearon: La Tercera Guerra Mundial.

DE PEQUEÑOS ESFUERZOS DE FE SE CONTRUYE EL REINO DE DIOS


Imagen generada por IA
 

Oyendo las reflexiones que la semana pasada se hicieron en distintos sermones litúrgicos, fue muy interesante ahondar en las enseñanzas de parábolas que el Maestro de Maestros, Jesucristo, en las Sagradas Escrituras nos revela: Compara al Reino de los Cielos con la más insignificante y pequeñísima semilla existente en la tierra, la mostaza, que cuando crece se eleva tanto que termina convirtiéndose en un alto, resistente y frondoso árbol, donde anidan toda clase de aves.

E igual ocurre con una pizca de levadura que esparcida en la masa aumenta su volumen.

¡Qué hondo significado tienen estas ilustraciones bíblicas! Que, a veces, pequeñas gracias, pequeños esfuerzos, como una palabra oportuna, un consejo amoroso, un abrazo sincero, una lectura bíblica, o una sonrisa, funcionan milagrosamente para ir construyendo ladrillo a ladrillo, como el juicioso Castor, el Reino de los Cielos.

Ahora, le añadiríamos a estas pequeñas obras edificadoras la enseñanza de la vida entregada de los Apóstoles, más la de los anunciadores de la Voluntad Divina, del Antiguo Testamento, los Profetas, y porqué no la de los Mártires y Santos y la de la Piedra Angular, Jesús de Nazaret, por Quien la Iglesia queda toda ensamblada.

Todos esos, que parecieran insignificantes actos, son los que, más pronto que tarde, se convertirán en sólidas y grandes fortalezas. 

También  aclaraban, en sus sermones, los Presbíteros católicos, siempre y cuando estas edificaciones se cimenten en la Piedra Principal, en la Piedra Angular, aquella que equivocadamente, alguna vez, desecharon los arquitectos, Jesús el Nazareno.

Entonces, el edificio estaría fuertemente ensamblado: en Cristo Rey, en las pequeñas acciones de gracia y evangelización que van erigiendo el Reino de Dios.

Si a los jóvenes de todas las Naciones, en lugar de apartarlos de este salvador y enriquecedor conocimiento, se les abrieran todos sus sentidos para recibirlo, muy probablemente, no estarían gastando, inútilmente, sus fuerzas y pasajera vitalidad en lanzar piedras, botellas incendiarias al aire, sino que se adhirieran a la Piedra de la Verdad, Jesús, les daría estabilidad, seguridad y les enseñaría a reconocerse hijos de Dios y no meros sujetos revoltosos, que producen sólo indignación, pérdidas, miseria y no son modelo a seguir.

...¿QUÉ SON LOS SANTOS?...

Modelos a seguir, sin lugar a dudas, los Santos, que sí los jóvenes de Francia, Alemania, Italia, España y de cualquier parte del planeta, tuvieran alguna curiosidad en conocer sus elocuentes vidas, les ayudaría para reflexionar que muchos de ellos lucharon contra sus debilidades y equivocaciones para, luego, alzarse de la miseria de sus existencias a vencer sus limitaciones y realizar obras de amor y de servicio al prójimo.

En este camino a la santidad, no solo se habla de los más de diez mil Santos que la historia de la Iglesia ha elevado a los altares, también los hay anónimos que, con sus trabajos sencillos y silenciosos han hecho obras buenas y fructíferas a la humanidad.

Y ¿por qué los llámamos Santos? Porque son hombres ordinarios que hicieron cosas extraordinarias.

Es verdad, que llegar a ser Santo no es tarea fácil, pero Dios nos ha dado todas las herramientas para serlo, porque Él lo dejó explícito en su Palabra: "Todos están llamados a serlo".

Dios nos proporciona todas las ayudas para ser Santos: fuerza, voluntad, obediencia, amor. Y lo principal: nos ha entregado a la Virgen María. Ella nos educa, nos protege, porque como buena Madre nos quiere en el Cielo. En la Mansión de la luz.

Entonces, jóvenes, esta es una invitación a sustraerse de una vida vacía, de falsas expectativas, para enamorarse de Dios, El que jamás nos falla. 

Porque la realización en la vida no se alcanza con Estados bienestar fugaces, que prometen proveerlo todo, cuando por dentro las crisis fiscales y de presupuesto los carcomen y los conducen a la inminente quiebra.

Trabajen por un mundo que se ofrece a sus anchas para conquistarlo y duden cuando les digan que el Estado puede cumplir con sus necesidades básicas. 

El impulso mayor viene de ustedes, de amar y querer ser productivos y todo depende de ustedes y de su deseo de hacerlo. Porque este planeta es el mejor lugar para realizarse, servir y ayudar a otros a hacerlo. 

Vivan, no para dejar malas y fracasadas huellas en el camino. Ustedes no son seres experimentales de los laboratorios del globalismo, del comunismo, ni de ningún otra dictadura que pretenda utilizarlos para atentar contra su libertad y esclavizarlos en la ignorancia. Existe un Dios de amor que los ama y que los creo para construir y no para destruir.

(Textos Eliora Revista LLAMAS)

lunes, 2 de noviembre de 2026

EN EL DÍA DE LOS DIFUNTOS, UNA REFLEXIÓN PROFUNDA LLENA DE FE, ESPERANZA Y GRATITUD: "GRATITUD POR HABER COMPARTIDO NUESTRO CAMINO. POR CADA INSTANTE VIVIDO. POR LAS ENSEÑANZAS RECIBIDAS. POR LAS ALEGRÍAS COMPARTIDAS Y, SOBRE TODO, POR EL PRIVILEGIO INMENSO DE HABER CONOCIDO SU AMOR".

 



EL AMOR NO MUERE: PERMANECE EN LA ETERNIDAD





Por Martín Eduardo Botero -Doctorado (P.h.D) Experto Constitucionalista-


Hay ausencias que el tiempo no consigue llenar, silencios que ninguna palabra puede romper y recuerdos que, lejos de desvanecerse, se hacen cada día más profundos en el alma.

Hoy, 2 de noviembre, cuando la Iglesia nos invita a recordar y orar por nuestros seres queridos que han partido, mi pensamiento se dirige hacia esa dimensión misteriosa y sagrada de la existencia en la que el amor trasciende las fronteras de la vida terrenal. Porque quienes verdaderamente amamos nunca desaparecen del todo.

Permanecen en nuestros pensamientos, en nuestras decisiones, en los valores que nos enseñaron, en los gestos que repetimos sin darnos cuenta y, especialmente, en esos momentos de silencio en los que sentimos que su presencia sigue acompañando nuestros pasos.

La muerte puede arrebatarnos una mirada, una voz, un abrazo. Puede privarnos de la alegría de compartir una conversación o de volver a escuchar aquellas palabras que tantas veces nos dieron consuelo. Pero existe algo que ni siquiera la muerte consigue destruir: el amor que hemos recibido y el amor que seguimos entregando.

En el Evangelio de san Juan encontramos una de las promesas más conmovedoras de Jesucristo: "Esta es la voluntad del Padre mío: que quien ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna; y yo lo resucitaré en el último día".

Estas palabras nos recuerdan que, para quienes vivimos sostenidos por la fe, la muerte no constituye la última palabra sobre nuestra existencia.

La última palabra pertenece a Dios. Y esa palabra es vida, misericordia y amor.

Cuántas veces, en la intimidad de la noche, cuando el mundo parece detenerse y el silencia nos permite escuchar nuestra propia alma, elevamos una oración por quienes ya no están físicamente a nuestro lado.

No siempre  encontramos las palabras apropiadas. A veces basta un pensamiento, una lágrima contenida, una mirada hacia el cielo o el sencillo acto de cerrar los ojos y recordar.

Porque también el recuerdo puede convertirse en oración, y la oración, en una forma sublime de seguir amando.

Hay personas que nos acompañan durante una parte de nuestro camino y, sin embargo, dejan una huella que permanece durante toda nuestra existencia. Su amor se transforma en fortaleza; sus enseñanzas, en orientación; su recuerdo, en una presencia silenciosa que nos sostiene incluso en los momentos más difíciles.

Con los años comprendemos que la verdadera herencia de quienes amamos no está en aquello que dejaron materialmente, sino en cuanto sembraron dentro de nosotros.

En la bondad que aprendimos de sus manos, en la generosidad de sus corazones, en la dignidad con la que afrontaron la vida y en aquella capacidad infinita de amor sin esperar nada a cambio.

Por eso, recordar a nuestros difuntos no debería ser solamente un ejercicio de tristeza. 

También debe ser un acto de gratitud.

Gratitud por haber compartido nuestro camino. Por cada instante vivido. Por las enseñanzas recibidas. Por las alegrías compartidas y, sobre todo, por el privilegio inmenso de haber conocido su amor.

El libro del Apocalipsis nos ofrece una imagen de extraordinaria belleza espiritual: Dios enjugará las lágrimas de nuestros ojos, y ya no habrá muerte, ni duelo, ni sufrimiento.

¡Qué hermosa promesa para quienes llevamos en el corazón la nostalgia de un abrazo que ya no podemos dar!

La esperanza cristiana nos enseña precisamente esto: que nuestra historia no termina en la separación y que, más allá de las limitaciones de nuestra existencia terrenal, permanece abierta la promesa del encuentro definitivo con Dios.

San Pablo lo expresa con palabras que hoy adquieren una fuerza especial: "La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones".

Y es esa esperanza la que nos permite seguir adelante.

No porque hayamos dejado de sentir la ausencia, sino porque hemos aprendido a convivir con ella, transformándola lentamente en memoria agradecida, en amor que continúa viviendo. 💓

Amén 🙏 

EL EMBAJADOR DE COLOMBIA ANTE LAS NACIONES UNIDAS, MAURICIO GAONA, ES CONTUNDENTE AL AFIRMAR QUE EL EDITORIAL DE EL ESPECTADOR, PUBLICADO HOY, ES UNA "TERGIVERSACIÓN FLAGRANTE DE MIS PALABRAS". "INTENTA INDUCIR AL PÚBLICO EN ERROR".

 



TITULAR DE EL ESPECTADOR DE HOY...


... "TERGIVERSACIÓN FLAGRANTE DE MIS PALABRAS"...



El Embajador de Colombia ante las Naciones Unidas  (Misión Permanente en Nueva York) el Constitucionalista y Analista Político Internacional, Mauricio Gaona, publicó en su cuenta oficial X la siguiente aclaración:

El editorial del Diario El Espectador publicado hoy constituye una tergiversación flagrante de mis palabras (ante la ONU) con fines políticos: @juanmansantos @elespectador




sábado, 31 de octubre de 2026

AYER 30 DE OCTUBRE, EN REUNIÓN DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU, SE RENOVÓ POR UN AÑO MÁS LA MISIÓN DE VERIFICACIÓN EN COLOMBIA. ..."SEÑORA PRESIDENTE: PERMÍTAME EXPONER BREVEMENTE PORQUE EL ACUERDO DE PAZ DE COLOMBIA FIRMADO EN 2016, TITULADO ACUERDO FINAL PARA LA TERMINACIÓN DEL CONFLICTO Y LA CONSTRUCCIÓN DE UNA PAZ ESTABLE Y DURADERA, NO HA SIDO FINAL, NO HA SIDO ESTABLE Y NO HA SIDO DURADERA"... -EMBAJADOR DE COLOMBIA ANTE LAS NACIONES UNIDAS, EL CONSTITUCIONALISTA MAURICIO GAONA-

 


RESPALDO UNÁNIME DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU A COLOMBIA


@ColombiaONU/X
 

Con 15 votos a favor, 0 abstenciones, 0 en contra, el Consejo de Seguridad aprueba Resolución sobre Misión de Verificación en Colombia con nuevo enfoque: sin seguridad, la paz es solo una idea.

Gracias, Señora Presidente -Aglaia Balta, Representante Permanente de Grecia ante la ONU-

Escuché con especial atención las intervenciones de mis colegas durante estas sesiones y durante las negociaciones que condujeron a la resolución del Consejo de Seguridad que acabamos de votar por unanimidad.

En nombre de la República de Colombia, le agradezco por su apoyo, su buena voluntad y su comprensión sobre la situación de violencia y las dificultades que enfrentamos.

Sin seguridad, la paz no es más que una idea.

Sin justicia, sin reparación, la paz se convierte en impunidad.

Cuando se viola sistemáticamente el principio de la no repetición y los perpetradores de crímenes de lesa humanidad se convierten en los principales beneficiarios de la paz, la paz misma se convierte en instrumento de conflicto.

Señora Presidente:

Colombia desea agradecer muy especialmente al Reino Unido por sus esfuerzos en la elaboración constructiva de esta resolución.

Agradecemos a los Estados Unidos y agradecemos a todos los miembros que han apoyado esta resolución.

También agradecemos a las Naciones Unidas y, naturalmente, tenemos claro que está resolución implica que la presencia de las Naciones Unidas en Colombia, es tan importante como la presencia del Gobierno.

A veces debemos dejar que la historia cumpla su función estructural: enseñarnos. No importa el conflicto, los ineludibles designios del tiempo nos recuerdan la misma lección: cuando la guerra y la paz chocan, la paz siempre será la opción más inteligente. Sin embargo, este no es el caso ni la realidad en nuestro país. 

Lo que hicimos aquí hoy no es ir en contra de la paz. Se trata simplemente de comprender cuáles son las circunstancias en el país, y entender cómo han evolucionado la guerra y el conflicto. Y, por lo tanto, las Naciones Unidas necesitan evolucionar con su mandato para ser más eficaz.

En eso consiste la titularidad nacional, también.

No somos un país que disfrute de los beneficios de un proceso de paz, al contrario, estamos luchando contra algunas de sus consecuencias, estamos luchando contra los carteles de la droga, empoderados, guerrilla, organizaciones criminales, corrupción y desplazamiento forzado.

Todo ello, junto a las devastadoras consecuencias de un terremoto de magnitud 7.4 que sacudió nuestra nación. 

Estamos luchando contra todo a la vez. 

Permítanme ser claro: el Gobierno de Colombia y los millones de ciudadanos que lo eligieron no están en contra de la paz. Estamos en contra de la impunidad.

Estamos en contra de usar la paz como escudo político para crímenes de lesa humanidad y atrocidades contra los derechos humanos.

Todo ello, mientras se facilita el trabajo de organizaciones criminales, viejas y nuevas, ganan poder y pisotean los derechos más básicos y la dignidad humana de nuestra gente trabajadora.

Por favor, déjenme quitarles la ilusión y las narrativas falsas que, a veces, rodean la idea que se tiene acá de aquellos que se han beneficiado más de este inquietante proceso de paz. Particularmente de aquellos que afirman que el Acuerdo de Paz de 2016 es un modelo para el mundo.

Pues no, para nuestro mundo. No es un modelo para los miles de colombianos que han sido asesinados, secuestrados, objeto de extorsión desde que se firmara el Acuerdo.

Tampoco para el mundo de las mujeres que han sido secuestradas por las guerrillas. Tampoco para el mundo de cientos de niños que han sido reclutados por pandillas, organizaciones criminales y carteles de la droga.

Sencillamente, las cifras no sustentan simplemente el relato y, por lo tanto, era necesario revisar, reducir y hacer que el instrumento sea más efectivo, porque, de nuevo, las circunstancias del conflicto, una vez más, les repito, han cambiado.

Señora Presidente: permítame exponer brevemente porque el Acuerdo de Paz de Colombia firmado en 2016, titulado Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, no ha sido final, no ha sido estable y no ha sido duradera.

El verdadero sacrificio en cualquier proceso de paz lo hacen las víctimas no los victimarios.

La paz no la hacen quienes firman y aparecen en las fotos. La paz la hacen las víctimas bajo el más noble de todos los propósitos, que se acabe el conflicto y que no haya más víctimas.

Empero, victimarios y defensores han sido protagonistas de esta historia.

Si bien las voces de las víctimas dejaron de escucharse, sus números no. 

Colombia pasó de tener 20.420 integrantes de grupos armados ilegales en 2016, cuando se firmó el Acuerdo, a 29.004 en 2026.

Esto es un crecimiento cercano al 42 por ciento en diez años.

Si bien se han desmovilizado más de 13.000 integrantes de las Farc, algo positivo que debemos reconocer, varios de esos miembros continuaron delinquiendo, a través de las organizaciones criminales conocidas como disidentes de las Farc, las cuales pasaron de tener 1050 integrantes en 2016 a 10.517 en 2026, multiplicando así su fuerza criminal en una década.

Entre 2022 y 2026 se han registrado 452 masacres, con un saldo de 1579 víctimas en Colombia. En ese mismo lapso se han reportado 2852 secuestros. Y sólo entre 2024 y 2025 se produjo un incremento del 68 por ciento en la cantidad de personas afectadas por eventos de desplazamiento forzado masivo, pasando de 50.000 a 83.874 personas.

Para los colombianos los nombres de Bojayá, Mapiripán, Pueblo Bello, Catatumbo no son sólo lugares donde la paz nunca llegó. Son los rostros y la memoria de víctimas que no dejaremos olvidar.

Desde que se firmó el Acuerdo de Paz en julio de 2016, se han producido 30.478 homicidios en los 170 municipios priorizados por el Acuerdo.

Mientras tanto, la gran mayoría de víctimas siguen sin ser reparadas. 

Del valor total de los bienes reportados por el grupo guerrillero Farc, el que firmó el Acuerdo, el 43 por ciento no podía utilizarse para la reparación y el 82.7 por ciento del dinero en efectivo nunca fue entregado, aduciendo que ya estaba en manos del Ejército o que había sido robado.

Con los recursos reportados por las Farc se han reparado únicamente 2356 víctimas, una cifra que palidece frente a las millones de víctimas que ha dejado y continúa dejando el conflicto en Colombia.

El Gobierno de Colombia, liderado por el Presidente Abelardo De La Espriella, sabe que el mandato Constitucional e Internacional de Paz y Seguridad es un mandato integral.

La verdadera paz se logra con justicia, presencia del Estado y desarrollo territorial en las regiones, incluyendo inversión económica, incluyendo las regiones más apartadas.

Nuestro país reconoce, asimismo, el apoyo y el acompañamiento internacional del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, a través de la presencia de la Misión de Verificación de la ONU.

Esta resolución es, sin lugar a dudas, un logro determinante no sólo para mí delegación, sino para todos los miembros que tienen asiento en este órgano.

La votación unánime del Consejo de Naciones Unidas es un mensaje contundente e indubitable. Una Misión de Verificación focalizada, efectiva y alineada con la realidad que experimentan millones de colombianos, tiene mayor probabilidad de ser exitosa.

Colombia agradece, de nuevo, especialmente los esfuerzos del Reino Unido en su calidad de portapluma, así como los miembros del Consejo de Seguridad, por el espíritu constructivo con el que se desarrolló la negociación de la resolución y a cada uno de los miembros: Reino Unido, Somalia, Rusia, Panamá, Pakistán, Liberia, Latvia, Grecia, Francia, Dinamarca, República Democrática del Congo, China, Bahrein y Estados Unidos, a nombre de la República de Colombia, muchas gracias.

Desde el soldado más raso hasta nuestro Jefe de Estado. Desde el compromiso más humilde hasta el empresario más exitoso, los rincones de la Patria han escuchado el clamor incesante de los diez millones de víctimas que ha dejado el conflicto en 60 años. Sin seguridad no hay paz.

Muchas gracias, Señora Presidente.















jueves, 29 de octubre de 2026

EN ESTE MES DE OCTUBRE DE 2026 LA DIRECCIÓN NACIONAL DE BOMBEROS, POR MANEJOS CONTRACTUALES INDELICADOS, QUEDÓ BAJO LA LUPA DE LOS ENTES DE CONTROL DEL GOBIERNO. ... "LA AUDITORÍA DETERMINÓ QUE DE LOS RECURSOS ASOCIADOS A LA EMERGENCIA INVERNAL APENAS $313,6 MILLONES SE DESTINARON A ATENDER INUNDACIONES"...

 


¡PERMITAMOS A LOS BOMBEROS SER BOMBEROS!

 

Imagen generada IA

Ya no suena el "ulular" de las sirenas, ni se ve el relampagueante tono rojo de las luces estroboscópicas de los camiones cisterna de los bomberos.

Pero, ¡qué extraño! tampoco se ven desplegarse, con presteza, las mangueras que con sus potentes chorros esparcirán el agua y confinarán el calamitoso incendio.

Todo ha quedado en silencio. Un silencio que llora y se avergüenza. Es ese silencio cómplice que habla, se lamenta e interroga: ¿ Que pasó con esos héroes de antaño? Que los niños al verlos pasar en sus llamativos vehículos, gritaban: "¡Ahí vienen los bomberos! ¡Ahí vienen los bomberos! ¡Los héroes de mil fuegos!

¡Mamá, mamá! cuando sea grande quiero ser como ellos, valiente, fuerte para rescatar gente y, si es el caso, dar mi vida por ¡salvar la de otros!

Sí, sus máquinas se han silenciado, porque al que se le calificaba, como el honorable Cuerpo de Bomberos, en sus filas, dolorosamente, se ha infiltrado el comején que ha contaminado, la que otrora fuera, el alma decorosa y honrada de la noble institución.

Pese a que hay figuras pulcras, de bomberos íntegros que, en Colombia, luchan a diario, no sólo contra los austeros presupuestos, imprevistos, accidentes y percances producidos por el fuego y que lucen el uniforme con orgullo, vocación de servicio y sí merecen llamarse bomberos. Existen, sin embargo, otros elementos, defraudadores por cierto, que no apagan los incendios, al contrario, ¡los encienden! propagándolos con jugosos y dolosos contratos que manchan el uniforme y el honor bomberil.

Entonces, los que reconocen el valor civil, ético, moral y de carácter que significa ser Profesional del Fuego, claman al Cielo: ¡Dios mío! No permitas que  actuaciones delictuosas y reprobables acaben con la imagen, propósitos y loable misión representada en el histórico y honorable Cuerpo de Bomberos!

Porque si hay algo que el verdadero bombero lleva en sus entrañas es que, antes de que el fuego malintencionado lo acorrale, o el repugnante acto fraudulento, provocado por hombres inconscientes e inescrupulosos lo desmoralicen, su juramento lo hizo frente al Madero Inmortal, la Cruz Salvadora de Nuestro Señor Jesucristo, y allí, de rodillas, juró ante el Bombero Mayor ser otro Cristo que salvaría a su prójimo del desastre, del percance aunque para ello tuviera que donar su propia vida.

Porque el honor y el deber ¡están primero! Y el verdadero héroe nace y no se escuda en su profesión en pos de intereses mezquinos, oscuros y malignos.

¡Permitamos a los bomberos ser bomberos!! Y que de su Administración se encarguen instrumentos juiciosos, intachables, responsables y, ahí sí, volvamos a escuchar el "ulular" de las sirenas y los niños correr tras ellas, porque bomberos querrán ser.

(Textos Editores Revista LLAMAS)


QUÉ HA PASADO CON EL CONTRATO 076 DE LA DIRECCIÓN NACIONAL DE BOMBEROS EN AUDITORÍA FORENSE?

El contrato 076 de la Dirección Nacional de Bomberos (suscrito con la empresa Makei/ Mcki Solución y Asesoría S.A.S de Barranquilla) es el principal objeto de una auditoría forense revelada en octubre 2026 por el, entonces, Ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo.

ESTADO ACTUAL DEL CASO

■ Irregularidades en la contratación y los montos.

■ Aumento de valor: el contrato comenzó de forma directa por $16.000 millones de pesos y, tras adiciones presupuestales, creció hasta los $24.063 millones 

La plataforma digital Pulzo dice en su artículo "No Aparece lo que se Compró...": "El Ministro del Interior-Rodrigo Lara- destapó una presunta red de corrupción que supera los 62.000 millones en la Dirección Nacional de Bomberos, operada mediante la instrumentalización de emergencias climáticas para adjudicar contratos a dedo bajo el espejo retrovisor de la ley de garantías electorales".

■ Falsa emergencia manifiesta

Se amparó en una declaratoria de emergencia de 30 días por un frente frío e inundaciones de ocho departamentos.

Sin embargo, el contrato se firmó seis semanas después de declarada dicha urgencia (cuando la emergencia ya había terminado) y se pactó la entrega de equipos en 90 días.

DESTRUCCIÓN DE RECURSOS

La auditoría determinó que de los recursos asociados a la emergencia invernal apenas $313,6 millones se destinaron a atender inundaciones, mientras que el grueso se concentró en equipos para otro tipo de tareas.

"El argumento oficial original invocada una urgencia manifiesta por el frente frío que azotó a ocho departamentos- entre ellos Córdoba, Antioquia, Chocó y la Guajira- a comienzos de año, afectando a unas 240.000 personas. Sin embargo, la realidad de los papeles fue lapidaria: de 42.000 millones contratados bajo esa sombrilla de calamidad, apenas 313 millones se destinaron a la contingencia real, mientras el resto se desvío a equipos especializados para incendios que nada tenían que ver con inundaciones", afirmó la nota periodística "No Aparece lo que se Compró...", publicada en Pulzo.com

CRONOLOGÍA ELECTORAL

Las facturas de mayor cuantía se hallaron el 22 de junio de 2026 (un día después de la segunda vuelta presidencial), y parte de las actuaciones se adelantaron en el período de la Ley de Garantías.

2. INCONSISTENCIAS EN LOS BIENES Y ENTREGAS

Faltantes en inventario:

En la primera factura se cobraron 744 equipos, pero al almacén de la institución sólo ingresaron 670.

Equipos retenidos en bodegas

Se firmaron actas de recepción a satisfacción (por elementos como cascos, trajes y equipos de respiración) en Barranquilla, pero al mismo tiempo se acordó dejar los bienes guardados en las bodegas del contratista.

Según relatos de prensa hasta la fecha, la administración actual de bomberos ha exigido la entrega real de los elementos, sin que el contratista los haya entregado por completo. 

3. ACCIONES JUDICIALES Y DENUNCIAS 

Traslado a entes de control: el primero de octubre 2026, el Ministerio del Interior radicó formalmente las denuncias y el informe de la auditoría forense ante la Fiscalía General de la Nación y la Contraloría General de la Nación. 

Mensaje divulgado el 7 de octubre por la Presidencia de la República 

El Ministro del Interior radicó denuncias ante la Fiscalía, la Procuraduría y la Contraloría, tras detectar mediante auditoría forense presuntos actos de corrupción en contrataciones directas de de la DNB, durante el gobierno anterior.

Las irregularidades se ampararon en una urgencia manifiesta por emergencias invernales para suscribir contratos millonarios, como el pactado como Mac Soluciones por 24.000 millones de pesos, firmado en plena Ley de Garantías, con cobros superiores a los bienes recibidos, pagos poselectorales y elementos que permanecieron en bodegas del contratista sin ser entregados.

A la par de las revisiones sobre más de 62.000 millones de pesos en contratos similares, el Presidente de la República declaró la insubsistente del Capitán Miranda, quien estuvo tres semanas al frente de la entidad, luego de conocerse audios sobre presuntas prácticas indebidas anteriores a esta administración para firmes investigaciones judiciales, hecho que motivó la pérdida de confianza institucional.