jueves, 12 de febrero de 2026

COLOMBIANOS: ¡ESTO NO PUEDE SEGUIR PASANDO! DE NUEVO REPUDIABLES ACTOS DE INSEGURIDAD Y COBARDE DEMENCIA SICARIAL, ARREBATARON LA VIDA DE UN COMPATRIOTA EJEMPLAR, EL EMPRESARIO GUSTAVO APONTE Y DE SU ESCOLTA. ERA GRAN DEVOTO DE SAN JOSÉ Y APÓSTOL DE LA VIRGEN MARÍA A QUIEN, NO IMPORTANDO SUS MUCHAS OCUPACIONES, LA PEREGRINABA LLEVANDO CONSUELO Y BENDICIÓN A LAS ALMAS MÁS NECESITADAS. CONSIGNAMOS LA DESPEDIDA SENTIDA DE UN BUEN AMIGO.



ADIOS AMIGO…



En la tarde de hoy, cegaron la vida de un apóstol de la Virgen Santísima, mataron a mi amigo Gustavo Aponte.

Murió abaleado cobardemente junto a su escolta.

Gustavo se hizo conocer rápidamente por sus visitas con la Virgen Peregrina que trajo del santuario de Fátima en compañía de Alexandra su esposa. Gustavo visitaba familias, hospitales, colegios, enfermos, pueblos y ciudades aquí y allá.

Nunca tenía tiempo para nada, era un empresario sobresaliente, pero si sacaba tiempo para dedicarle esos ratos de amor y consuelo a las almas.

Gustavo también rezaba el rosario en las redes junto a su hermosa familia, hacía novenas y repartía camándulas. Juntos adelantamos un apostolado extendiendo, la devoción a San José.
Tanto él como su esposa, se prepararon con mucha alegría para hacerse ministro de la Eucaristía y hacer aún más efectiva su misión de llevar consuelo a los que sufrían.
Le conmovía profundamente el dolor de los enfermos y quería que todo el mundo pudiera sentir ese amor por las cosas del cielo que Dios imprimió en su buen corazón.

Hace unos pocos días, compartíamos juntos y un sacerdote muy querido por su familia, le impartió una bendición especial y providencialmente también la absolución general.

Hoy día de nuestra Señora de Lourdes quiero guardar la esperanza en mi corazón que la Virgencita se lo llevó para el cielo.

Quien iba a pensar que el domingo pasado tendríamos nuestra última charla hablando de las grandezas de Nuestra Señora y su poderosa intercesión. Mientras el padre le contaba testimonios, Gustavo hablaba del cielo una y otra vez preguntándose cómo sería y cómo prepararse para ese encuentro definitivo con Dios.

Siempre sostuvo que lo salvó la Virgencita y también Alex con su amor y devoción.

Aun cuando era un empresario exitoso como les comento, comprendió rápidamente que Dios no necesitaba de sus bienes ni se dejaba conquistar con dinero, sino con un buen corazón y créanme que a él lo dotaron con ese inmenso don Divino.

No pudimos comer el domingo como habíamos acordado, no nos dimos un abrazo antes de mi viaje, nos quedó faltando el jamón que trajo de sus vacaciones, hablar carreta, reírnos un poco o planear un concierto que nunca llegamos a hacer, el tal fondue que querían las niñas pero no nos cuadraba por ningún lado y esa bendición que nos íbamos a dar mientras nos encontrábamos de nuevo en un par de meses.

Me vas a hacer mucha falta Gustavo, demasiada falta, me duele el corazón.

Gracias por ser tan buen amigo, por dejarme compartir tu vida y tu amor por la Virgen Santísima, gracias por dejarnos querer a los tuyos y poder gozar de tus alegrías.

Desde el cielo si ya estás allá o sino cuando llegues que seguro será muy rápido, cuida de nosotros tus amigos.

Siempre, siempre en nuestro corazón! Por ahora me voy a rezar el Rosario de un lado al otro porque se que también tu harías lo mismo por amor a Nuestra Señora y la seguridad que no podemos perder tiempo.

Nos vemos pronto…
Tu amigo y hermano
Felipe Gómez

¡Hasta el cielo! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario