miércoles, 4 de noviembre de 2026

EN EUROPA LA GENERACIÓN Z, VE ECLIPSARSE EL ESTADO BIENESTAR Y SU ECONOMÍA POR FUERTE DESACELERACION. SE IMPONE LA "ERA DEL REARME" Y SE RECORTA LA INVERSIÓN SOCIAL.

 




SI LOS JÓVENES DEL VIEJO CONTINENTE RESCATAN SUS RAÍCES CRISTIANAS DE LA Z PASARAN A LA A, DE AMOR Y A LA F, DE FE



@Luca Bruno AP


Ahora que se está hablando de asuntos que conmueven el mundo y se mencionan las letras del abecedario, vemos, por ejemplo, que la Generación Z, famosa por estos días, los postmilennial o centenial - nacidos entre 1995 y 2010-, vinieron al mundo inaugurando el nuevo milenio, que lo digital es parte de su ADN, tanto que se les conoce como los Nativos digitales.

En opinión de los sicólogos y especialistas en medios digitales y redes sociales, ellos son la voz de las causas sociales por Internet. 

A través de aplicaciones comerciales masivas, redes cifradas y herramientas de comunicación descentralizada, por ejemplo, Tik Tok, Telegram, WathsApp, Instagram, Snapchat, convocan manifestaciones y crean los grupos de mensajería que, se presume, fueron utilizados para realizar las protestas y saqueos violentos.

Hoy día, las plataformas digitales están fuertemente reguladas por la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la Unión Europa, la cual les obliga, mediante multas onerosas, a frenar algoritmos que promuevan la violencia e inciten a cometer delitos o violar toques de queda.. 

En Francia, nace Blocus: etiqueta y fenómeno viral que significa "bloqueo"  y así se organizaron para bloquear los centros educativos.

Sin embargo, educadores e historiadores advierten que, al parecer, y como es muy probable, estos jóvenes y adolescentes desconocen las consecuencias de las ideologías y perversas tiranías, entre ellas el comunismo, el islamismo y las organizaciones de ultraizquierda que han cobrado la vida de millones de personas y la libertad de muchas naciones del continente europeo y asiático, porque ignoran sus propias raíces, valores y cultura y terminan, como en Francia, siendo presa fácil del islamismo o del socialismo, creyendo que el objetivo de sus existencias no va más allá de un Estado bienestar, que los provee de los auxilios a los cuales ellos están acostumbrados, mientras se quejan de la precariedad, alto costo de vida, de energía, de servicios públicos, educación deficiente, e impuestos extractivos y confiscatorios.

Estado bienestar que se desmorona frente a sus ojos, por el recorte sustancial del presupuesto social, causado por factores como el invierno demográfico, déficit fiscal, elevado endeudamiento público, estrictas reglas fiscales y gasto en defensa.

Para sociólogos y analistas políticos y económicos es una Generación que no piensa dedicar su tiempo a trabajar, ¿para qué? Si, históricamente, el Gobierno les ha cubierto gran parte de sus necesidades.

Su vida se limita a esa zona de confort digital y esa es la ley del menor esfuerzo: formar esclavos que engrosarán el electorado, a favor de gobiernos socialistas que necesitan prolongarse en el poder.

Pero, ahora, según analistas políticos, ese Estado bienestar dirigido a una economía de lo social, con las recientes manifestaciones juveniles, acompañados de sindicatos, chalecos amarillos y black blocks, que reclaman por el precario estado de las escuelas y el sistema educativo, la crisis de vivienda, alquileres costosos, alto costo de la sanidad y oposición a la inversión de una economía de guerra, pareciera estar llegando a su fin.

..."ERA DEL REARME"...

 

Foto Pascal Bastien / AP

La Unión Europea está entrando en la era de una Economía de guerra, de fortalecer su aparato defensivo y militar, ante la posibilidad, muy anunciada desde tiempo atrás, del inicio de una confrontación bélica de escala mundial.

Como lo expresó en un discurso, a principios del mes de marzo 2025, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, donde declaró que la Unión Europea se encuentra ahora en una "era de rearme" y prometió un tramo inicial de 150.000 millones de euros en préstamos a los Estados miembros para inversiones militares.

"Vivimos en los tiempos más trascendentales y peligrosos. No necesito describir la gravedad de las amenazas a las que nos enfrentamos ni las devastadoras consecuencias que tendremos que soportar si esas amenazas se materializan", anunció Von der Leyen, con toda naturalidad, antes de presentar un plan para "rearmar Europa", que podría suponer la movilización de 800.000 millones de euros adicionales para gastos militares.

Entonces, el objetivo es invertir no en la Generación Z ni en la Generación Alfa, ni en ninguna Generación... Que, por cierto, está siendo mal acostumbrada a recibirlo todo de Papá Estado, propio de los regímenes socialistas, para, eso sí, alimentar la Generación que a los gobiernos de Occidente sí les preocupa: la Generación armamentista.

El panorama que se avisora es de devastadora miseria y millones de vidas sacrificadas, porque las guerras, de ese tenor, mueven enormes sumas de dinero en la industria bélica, pero arrasan países, sacrifican vidas, sobre todo, las de los más jóvenes, además de regiones enteras, que tardan años en recuperarse.

Mientras tanto, en las calles de Francia, Italia, Alemania, España, Bélgica, Albania, Grecia, Polonia, la Generación Z que inicia sus protestas pacificas, termina sus marchas, acompañados de anónimos encapuchados que arman actos de terror y de violencia, como si con esos estallidos fueran a lograr sus desesperadas demandas sociales.

NECESIDAD DE TRASCENDENCIA




Es una juventud que, en su mayoría, lo digital la está confrontando con una realidad: experimentan un vacío espiritual, necesidad de trascendencia y búsqueda espiritual, porque está demostrado que el ser humano está hecho de una fibra, una esencia que lo conduce a descubrir de dónde vengo, quién soy y para qué vine a este mundo y sólo lo puedo develar cuando escojo a Dios Amor en mi camino.

Lo dijo el célebre San Agustín de Hipona, el doctor de la Iglesia, en el siglo IV: "Nos has hecho para Ti y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Ti". (Confesiones, I 1.1 )

DESCULTURIZADO SIN REMEDIO

Hemos dicho que la Gen Z, la Generación aislada y frágil emocionalmente, más conectada a una pantalla, es probable que, tampoco, no haya oído hablar del Evangelio de Dios, del Evangelio del Amor, de la fe, de los Mandamientos y menos del Sermón de la Montaña -las Bienaventuranzas-, si sus padres o adultos mayores no lo han hecho.

De ahí que, fácilmente, se dejen atraer por ideologías de tinte peligroso, como el fanático islamismo, que ha invadido sus Patrias, que complacientes los han recibido, para luego tener que sacrificar sus creencias y valores, las cuales también desconocen, y el Viejo Continente es desculturizado sin remedio, debido a una inmigración ilegal.

Es una Europa de fundamentos cristianos que ha caminado hacia el ocaso.



Foto Kay Pfaffenback/Reuters

Ahí los vemos, adolescentes y jóvenes fuera de control. Que, se presume, son financiados por organizaciones de izquierda radical o anárquicas y ¡qué dolor!  generando toda clase de desmanes, rompiendo a martillazos los pavimentos, avenidas, muros, vitrales, vehículos. Asaltando tiendas y almacenes y mediante ciberataques terroristas alterando la temperatura de los refrigeradores de supermercados, ocasionando enormes pérdidas en comestibles y quemando templos católicos-cristianos.

Además, de atacar con bombas molotov y bombas incendiarias contra la Fuerza Policial y el Ejército.

SE VISTE DE DEMOCRACIA PARA ANIQUILAR A LA MISMA DEMOCRACIA 

Algunos expertos geopolíticos  y de inteligencia y seguridad califican a estos grupos del caos como revolución molecular disipada. Preparados  como robots inconscientes que promueven el desorden, incendian, no sólo los inmuebles históricos, religiosos y culturales, sino también los ánimos. 

Terminan siendo instrumentalizados por la ultraizquierda que, en ciertos momentos, se viste de democracia para aniquilar a la misma democracia.

Esta Generación Z, como suele llamarse, ocupa la última letra del alfabeto, porque le siguen los niños Alfa, nacidos en esta era ultradigital, que de la placenta materna pasaron a nadar en el espacio virtual, por lo que no son identificados como la Generación A, la del Amor. Ni por la C, la de la caridad. Ni por la D, de Dios. Ni la F, de la fe. Ni la J, de Jesús o de Justicia. Tampoco, por la L, de levadura, ni la S, de Semilla. Ni la M, de Mostaza. Ni la P, de perdón.

¡No nos llamemos a engaños! Sin culpa ellos son los hijos del ciberespacio. Pasaron raudos el abecedario. Fueron X, Y y ahora Z.

Muchos de ellos conocen sólo el sello inhumano, desolador que les está negando la posibilidad de reconocer lo útiles que pueden ser en la construcción de sociedades sanas, donde ellos puedan desarrollarse plenamente, lejos del dios falso y pasajero Estado Bienestar y del poder hipnótico de lo virtual. 

A raíz de su soledad y de no saberse hijos amados de Dios, algunos de ellos caen en el suicidio lento de los paraísos artificiales de los vicios, no saben el valor que tiene el grupo familiar, donde ellos puedan ser amados y amar, para luego proyectarse, realizarse como emprendedores, innovadores y no ser los hombres-parásito, envejeciendo en regímenes mandados a recoger que les niegan ver su valiosa dimensión espiritual y su potencial para creer y crear, en una época donde las oportunidades laborales son esquivas y demanda generar más emprendimientos.

Y, ahora, con la posibilidad de quedar atrapados en una guerra que ellos mismos no planearon: La Tercera Guerra Mundial.

DE PEQUEÑOS ESFUERZOS DE FE SE CONTRUYE EL REINO DE DIOS


Imagen generada por IA
 

Oyendo las reflexiones que la semana pasada se hicieron en distintos sermones litúrgicos, fue muy interesante ahondar en las enseñanzas de parábolas que el Maestro de Maestros, Jesucristo, en las Sagradas Escrituras nos revela: Compara al Reino de los Cielos con la más insignificante y pequeñísima semilla existente en la tierra, la mostaza, que cuando crece se eleva tanto que termina convirtiéndose en un alto, resistente y frondoso árbol, donde anidan toda clase de aves.

E igual ocurre con una pizca de levadura que esparcida en la masa aumenta su volumen.

¡Qué hondo significado tienen estas ilustraciones bíblicas! Que, a veces, pequeñas gracias, pequeños esfuerzos, como una palabra oportuna, un consejo amoroso, un abrazo sincero, una lectura bíblica, o una sonrisa, funcionan milagrosamente para ir construyendo ladrillo a ladrillo, como el juicioso Castor, el Reino de los Cielos.

Ahora, le añadiríamos a estas pequeñas obras edificadoras la enseñanza de la vida entregada de los Apóstoles, más la de los anunciadores de la Voluntad Divina, del Antiguo Testamento, los Profetas, y porqué no la de los Mártires y Santos y la de la Piedra Angular, Jesús de Nazaret, por Quien la Iglesia queda toda ensamblada.

Todos esos, que parecieran insignificantes actos, son los que, más pronto que tarde, se convertirán en sólidas y grandes fortalezas. 

También  aclaraban, en sus sermones, los Presbíteros católicos, siempre y cuando estas edificaciones se cimenten en la Piedra Principal, en la Piedra Angular, aquella que equivocadamente, alguna vez, desecharon los arquitectos, Jesús el Nazareno.

Entonces, el edificio estaría fuertemente ensamblado: en Cristo Rey, en las pequeñas acciones de gracia y evangelización que van erigiendo el Reino de Dios.

Si a los jóvenes de todas las Naciones, en lugar de apartarlos de este salvador y enriquecedor conocimiento, se les abrieran todos sus sentidos para recibirlo, muy probablemente, no estarían gastando, inútilmente, sus fuerzas y pasajera vitalidad en lanzar piedras, botellas incendiarias al aire, sino que se adhirieran a la Piedra de la Verdad, Jesús, les daría estabilidad, seguridad y les enseñaría a reconocerse hijos de Dios y no meros sujetos revoltosos, que producen sólo indignación, pérdidas, miseria y no son modelo a seguir.

...¿QUÉ SON LOS SANTOS?...

Modelos a seguir, sin lugar a dudas, los Santos, que sí los jóvenes de Francia, Alemania, Italia, España y de cualquier parte del planeta, tuvieran alguna curiosidad en conocer sus elocuentes vidas, les ayudaría para reflexionar que muchos de ellos lucharon contra sus debilidades y equivocaciones para, luego, alzarse de la miseria de sus existencias a vencer sus limitaciones y realizar obras de amor y de servicio al prójimo.

En este camino a la santidad, no solo se habla de los más de diez mil Santos que la historia de la Iglesia ha elevado a los altares, también los hay anónimos que, con sus trabajos sencillos y silenciosos han hecho obras buenas y fructíferas a la humanidad.

Y ¿por qué los llámanos Santos? Porque son hombres ordinarios que hicieron cosas extraordinarias.

Es verdad, que llegar a ser Santo no es tarea fácil, pero Dios nos ha dado todas las herramientas para serlo, porque Él lo dejó explícito en su Palabra: "Todos están llamados a serlo".

Dios nos proporciona todas las ayudas para ser Santos: fuerza, voluntad, obediencia, amor. Y lo principal: nos ha entregado a la Virgen María. Ella nos educa, nos protege, porque como buena Madre nos quiere en el Cielo. En la Mansión de la luz.

Entonces, jóvenes, esta es una invitación a sustraerse de una vida vacía, de falsas expectativas, para enamorarse de Dios, El que jamás nos falla. 

Porque la realización en la vida no se alcanza con Estados bienestar fugaces, que prometen proveerlo todo, cuando por dentro las crisis fiscales y de presupuesto los carcomen y los conducen a la inminente quiebra.

Trabajen por un mundo que se ofrece a sus anchas para conquistarlo y duden cuando les digan que el Estado puede cumplir con sus necesidades básicas. 

El impulso mayor viene de ustedes, de amar y querer ser productivos y todo depende de ustedes y de su deseo de hacerlo. Porque este planeta es el mejor lugar para realizarse, servir y ayudar a otros a hacerlo. 

Vivan, no para dejar malas y fracasadas huellas en el camino. Ustedes no son seres experimentales de los laboratorios del globalismo, del comunismo, ni de ningún otra dictadura que pretenda utilizarlos para atentar contra su libertad y esclavizarlos en la ignorancia. Existe un Dios de amor que los ama y que los creo para construir y no para destruir.

(Textos Eliora Revista LLAMAS)

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