... "LE PIDO, COMO PRESIDENTE ELECTO, A LAS FUERZAS ARMADAS DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA QUE CUMPLAN CON SU JURAMENTO: PROTEGER LA CONSTITUCIÓN Y LA DEMOCRACIA"...
Colombianos, desde antes de ser candidato lo advertí. Petro es un tirano en ciernes que busca perpetuarse en el poder como sea.
Y hoy, como Presidente electo de todos ustedes, ratificó lo que he dicho durante tantos años, esto ya no es un análisis o una opinión, es una realidad palpable. Desde el momento en que casi trece millones de colombianos me acompañaron a derrotarlo a él y a su testaferro político, I Petro y Cepeda iniciaron su plan B para quedarse a como diera lugar en el poder. Y lo quieren hacer a través de un golpe de Estado.
En las últimas horas el plan ha escalado. Petro, atribuyéndose competencias que son propias del órgano electoral, ha desconocido mi elección, mi credencial como Presidente electo y basado en peroratas y fantasías ha dicho que no reconoce mi triunfo y, por el contrario, se lo otorga de manera olímpica a Cepeda.
Por su parte, Cepeda, jugando al policía bueno llama a la desobediencia civil para no reconocer los votos que, en democracia y libertad, el pueblo colombiano depositó en las urnas para convertirme en Presidente de todos.
Miren, que nadie se llame a engaños, no hay resistencia pacífica cuando se trata de justificar un golpe de Estado. Eso no es más que un disfraz del plan perverso que tienen Petro y Cepeda para atornillarse al poder.
El plan de Petro, queridos compatriotas, siempre fue hacer lo mismo que hicieron los Castro, lo que hizo su amigo Chávez, lo que ha hecho Ortega y otros tiranos del populismo del siglo XXI, precisamente, para quedarse en el poder, para atornillarse al poder.
A todo lo anterior, queridos compatriotas, se suma el miedo que tiene Petro como Cepeda del destape que vendrá, no sólo frente a toda la corrupción que campeó en estos cuatro oscuros años de desgobierno, sino de las consecuencias legales que tendrán sus vínculos con el narcoterrorismo, tanto con los grupos de criminales al interior de Colombia, como con el Cartel que dirigía el dictador Nicolás Maduro.
En virtud de todo lo anterior, le pido, como Presidente Electo, a las Fuerzas Armadas de la República de Colombia que cumplan con su juramento: proteger la Constitución y la democracia y no obedecer ninguna orden que Petro esté dando en sentido contrario.
A la comunidad internacional le reitero la petición que hice durante la campaña, les pido estén vigilantes, atentos y respaldándonos hasta que haya cesado el intento de golpe de estado que están dando Gustavo Petro e Iván Cepeda.
A la Comisión de Empalme de nuestro gobierno liderada por el Señor Vicepresidente electo de la República de Colombia, José Manuel Restrepo, les pido que cesen los encuentros con el gobierno golpista de Petro.
Hay que cumplir el mandato legal del empalme a través de los mecanismos legales y tecnológicos que existen para recabar información. No podemos estar sentados a la mesa con una banda de golpistas y corruptos que no reconocen al pueblo soberano en las urnas. Eso es inaceptable.
Al pueblo colombiano resistencia, queridos compatriotas. No podemos dejarnos raponear lo que, en épica batalla democrática, logramos en las urnas el pasado 21 de junio. Resistamos, que el siete de agosto está cerca. Dios, el voto y la democracia hablaron. Vamos a defender la Constitución y el Estado de Derecho como corresponde.
Por eso no acepté, queridos compatriotas, reunirme con Petro. Todo en él es falsedad y marrulla. Con los enemigos de la Patria no se debe contemporizar. Como lo dije en campaña, vine a enfrentar, derrotar y a castigar a ese sujeto. Ya cumplí las dos primeras partes de esa sentencia. Él sabe que lo haré pagar en el marco de la ley todos sus delitos y por eso tiene pánico y terror.
¡No pidan, compatriotas, que sea políticamente correcto! Yo no soy político, por eso hablo de frente. No se puede hacer empalme con un gobierno que desconoce el triunfo del gobierno entrante.
Petro, su heredero y quiénes los están secundando en este despropósito, no son demócratas. ¡De la que se salvó Colombia! ¡Gracias a Dios, los derrotamos! Petro y Cepeda no saben con quien se enfrentan. Por defender la voluntad popular, el orden, la institucionalidad, la Constitución seré implacable y contundente.
Esa narrativa del supuesto fraude es la excusa para incendiar el país. Quiero que sepan que seré un Tigre defendiendo a Colombia de los golpistas. Que nadie dude de ello.
Hoy, casualmente, queridos compatriotas, se conmemoran treinta y cinco de la promulgación de la Constitución Política. Dentro de pocas semanas, por decisión soberana del pueblo colombiano, asumiré la Presidencia de la República y juraré cumplir y hacer cumplir nuestra Carta Magna.
No encuentro ocasión más propicia que esta para reiterar mi respeto absoluto por la Norma Superior que nos rige. Las Constituciones, queridos compatriotas, son el fundamento de la vida republicana. Sobre las Constituciones descansan la legitimidad de las instituciones, la libertad de los ciudadanos, la separación de los poderes públicos, la seguridad jurídica y la sana convivencia democrática de todos los asociados.
La primera obligación de quién ocupa la más alta magistratura de la nación consiste, precisamente, en someterse, sin reservas, ni excepciones al imperio de la Constitución.
Ningún gobernante puede situarse por encima de ella, ni poner en entredicho la voluntad soberana del pueblo colombiano, cuando ésta no favorece sus intereses personales y particulares.
Exactamente dentro de un mes, quienes hoy ostentan el poder, pasarán a ocupar el lugar que toda democracia reserva para las minorías políticas, el de la oposición. Tendrán como corresponde, en un Estado de Derecho como el nuestro, todas las garantías para expresar sus discrepancias y controversias frente a las decisiones del gobierno. Pero esas garantías tienen un límite que es infranqueable: ¡la Constitución Política! Mi gobierno jamás aceptará las vías de hecho, la intimidación, los bloqueos y la violencia, aunque pretendan disfrazarla con nombres grandilocuentes y rimbombantes.
La propuesta pacífica será respetada como lo que es: un derecho.
La violencia será enfrentada como delito. Entiéndanlo bien.
Defensores de la Patria, Petro es el pasado. Nosotros somos el futuro. Falta poco para salir de la Patria miseria y empezar a construir juntos la Patria Milagro que tanto anhelamos.
Resistencia Constitucional es lo que debemos promover aquellos que defendemos la legalidad, el Estado de Derecho.
Dios y sus votos, compatriotas, me han puesto aquí para enfrentar al tirano y lo haré como corresponde. No tengan duda de ello.
Hoy más que nunca estoy ¡Firme por la democracia! y ¡Firme por la Patria!
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