martes, 13 de octubre de 2026

HOMBRES, USTEDES, LAS HACEN COMO LAS QUIEREN Y LAS QUIEREN COMO LAS HACEN

 



A LA MUJER CON FLORES Y LENGUAJE DECENTE Y BUENA FAMA ALCANZARÉIS Y FELICES SERÉIS

 





No olvido ese antiguo, pero acertado refrán popular que dice: "El hombre las hace como las quiere y las quiere como las hace".

Pero, individuos que sacan lo peor de sus desajustes emocionales, han fracasado en el amor y no se les "pega" ni la peor de las pestes.

Han destruido sus hogares, maltratando a su mujer e hijos y ellas les huyen despavoridas, con natural prevención a sostener futuras relaciones por temor a volver a repetir tan patéticas historias.

Entonces, en lugar de crecer juntos en una saludable y afectiva relación, la mujer es despedazada en su dignidad y en su estado emocional.

¿Qué pasa por la cabeza y el corazón de quiénes ultrajan y golpean no sólo con sus violentos puños, sino con sus zaherientes palabras a las indefensas y buenas mujeres?




Ha llegado a tal grado la atarbanería de estos lobos rapaces, disfrazados de mansos corderitos, que ya no importa el estado o la condición civil en el que se hallen las féminas, víctimas de sus ataques, que no tienen inconveniente en perseguirlas y votar en ellas todo sus complejos, enfermos narcisismos y veneno.

Solteras, viudas, casadas, mujeres cabeza de familia, son fruta de su predilección, para amar, no, para estropear, sí.

Hay otra expresión extraída de la Biblia que dice: "De la abundancia de tu corazón hablará tu boca".

Y, ¿qué abundancia puede haber en el corazón de alguien que se dice ser hombre y quién sin un ápice de vergüenza, educación y cultura usa un lenguaje empobrecido, depredador, vulgar e indeseable para despotricar, ofender y denigrar de la mujer?

Ese es un ser que no vale ni un centavo. Se duda de su hombría, porque el que de verdad lo es, en primer lugar, se ama así mismo, la obra que Dios hizo en él y, por ende, puede amar y respetar a la mujer.

Ve en ella las virtudes, la sencillez, la humildad de la Mujer Modelo, por excelencia, la Santísima Virgen María, la Madre de Dios.

Ve a las abuelas y madres que guían con paciente y sabio consejo a sus hijos.




Ve a la profesora que le enseñó sus primeras letras, para que con ellas expresara las palabras que, dichas de manera armónica, habrían de construir puentes y no heridas.

Ve a la hermana que creció junto a él y que fue su confidente y salvavidas, cuando le hacía "cuarto" en algunas de sus secretas "aventuras".

En cambio, el que así no obra está dando evidencias de un desequilibrio mental y espiritual, que confirma ser persona de "atar". 

Un verdadero y latente peligro para la sociedad y que requiere, con urgencia, un largo tratamiento siquiátrico y espiritual, si todavía hay remedio, para que su aversión por la mujer, no perjudique a más.




Pero, no sólo hay que dar ese paso médico, aquí desglosamos algunos puntos para adelantar una campaña contra el lenguaje sicarial que se encuentra desbocado en las redes sociales y que, esta vez, con una terminología rastrera y de juicio matador y falso señalamiento, se fue "lanza en ristre" contra nadie menos que la Primera Dama de la Nación.

Es el bullying que llega hasta las más altas esferas del Gobierno, a la Primera Dama, Ana Lucía Pineda que, en todo lo emprendido en su vida ha tejido un hermoso y ejemplar hogar y que, antes de ser Primera Dama, viajaba por Colombia a los lugares de desastres para llevar las ayudas humanitarias con corazón y amor.

Por eso, indignados rechazamos, tajantemente, los repugnantes oprobios de los que es víctima.

Y como comunicadores responsables lanzamos la idea de crear una ley denominada Analu, en la que se prohíba hacer uso del lenguaje de manera grotesca, insultante y ofensiva en redes sociales o medios digitales para referirse a la mujer, sobre todo de las calidades y de la posición de Ana Lucía Pineda, además, de ponderar y multiplicar las riquezas de nuestro castizo y rico español, que bien usado mejora, positivamente, la comunicación y puede construir puentes y progreso en lugar de divisiones y muerte idiomática, zanjando heridas y malestar, difíciles de sanar.

Entonces, una Primera regla sería: 

* no ensucies los muros, pizarrones y papel, los espacios digitales con infundios y textos de bajeza ofensiva, porque tal acción muestra la poquedad, la incapacidad, ignorancia y pobreza que gobiernan tu caótica y frustrante existencia.

Segunda regla:

* No uses lenguaje hiriente que se equipara con el uso de letales armas. Es incendio devastador. Cuchillo afilado. Pistola sin seguro. Dinamita sin control. Y empobrecido castellano, que nace en cloacas de subterráneos fondos.

Tercera regla:

* Esos despropósitos idiomáticos de términos insultantes al único que dejan muy mal parado ante el mundo es a su emisor, no así a su sorprendido y atacado receptor.

Cuarta lección:

* Hagámosle un homenaje a las féminas de nuestro país y a las letras, defendamos el espíritu diáfano y rico de nuestra lengua española, desde ahora en el mundo digital procuremos no abusar de la libertad de expresión usando términos despectivos que vulneren la dignidad y el honor, sobre todo de los más indefensos: mujeres y niños. Las expresiones sanas, de altura y de enseñanza, vienen de mentes saludables que reconocen con orgullo, que nuestro idioma, bien usado, es el más cautivante y hermoso del mundo.

* Y a los que perturbados, ofendiendo andan por ahí, ¡ya saben! "Son un peligro para la sociedad y están de atar".

(Textos Eliora Revista LLAMAS)





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