martes, 27 de octubre de 2026

¡VOTAR EN ISRAEL ES UN ACTO DE GRATITUD INMENSA! ..."DESPUÉS DE DOS MIL AÑOS DE EXILIO, O INCLUSO MÁS -PODRÍAMOS DECIR DESDE LOS SEIS DÍAS DE CREACIÓN HASTA HOY-, NUNCA HABÍAMOS TENIDO EL PRIVILEGIO DE VIVIR UN DIA COMO ESTE"...

 


¿QUÉ SIGNIFICA VOTAR EN ISRAEL?




Esta historia fue publicada en su cuenta social x por la Embajadora de Israel en Colombia, Vivian Aisen.


¡Más que un derecho democrático es un privilegio histórico, una emoción profunda y para muchos un día sagrado de celebración!

El día de las elecciones para la primera Knéset, hace 77 años, a las 5:35 de la mañana, el rabino Moshel Yecutiel Alpert se levantó y escribió en su diario las siguientes palabras:

"Temprano por la mañana nos levantamos mi esposa, mi hermano y yo, después de tomar café nos vestimos con nuestras mejores ropas, las de Shabat, en honor a este día grande y sagrado, porque "este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él".

Después de dos mil años de exilio, o incluso más -podríamos decir desde los seis días de la Creación hasta hoy-, nunca habíamos tenido el privilegio de vivir un día como este: acudir a votar por un Estado judío. Bendito sea Dios que  nos ha dado, nos ha sostenido y nos ha permitido llegar hasta este momento.

Mi esposa, mi cuñado y yo fuimos a votar al centro electoral número 10, en la sede del partido Hapoel Hamizrahi en la calle de los Etíopes,  con documentos de identidad del Estado de Israel en las manos...

Caminamos desde nuestra casa que estaba cerca, con una alegría inmensa, indescriptible. Durante todo el trayecto hacia las urnas, caminé como Simjat Tora. ¿Por qué? Porque llevaba en mis manos el documento de identidad de Israel. Mi felicidad y mi alegría no tenían límites...

A las 6:02 comenzaron las elecciones. Con un estremecimiento sagrado y una profunda reverencia, entregue mi documento de identidad al presidente electoral de la mesa y entre, en la segunda sala donde estaban colocadas las papeletas de todas las listas electorales.

Con la mano temblorosa y una emoción Sagrada, tomé una papeleta y la introduje en el sobre que me había entregado el Presidente de la mesa.

Y llegó el momento más sagrado de mi vida: un momento que ni mi padre ni mi abuelo tuvieron la dicha de vivir. Solo yo, en mi época, durante mi propia vida, tuve el privilegio de experimentar un instante de santidad y de pureza.

¡Dichoso de mi, dichosa mi suerte!

Recite la bendición Shehejeianu, que se pronuncia para agradecer a Dios por habernos permitido llegar a un momento especial, y deposité el sobre en la urna electoral.

A las 6:28 regresamos a casa y me fui a rezar.

Que gran día de fiesta!

Ese día abrí una nueva página en nuestras vidas".

Por @amit_segal 









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