EL PALACIO DE SAN CARLOS EL CORAZÓN DE UNA NUEVA COLOMBIA
La decisión del presidente electo Abelardo De La Espriella de establecer la sede presidencial en el Palacio de San Carlos trasciende un simple cambio de edificio. Es un mensaje de Estado.
Desde allí se forjó buena parte de nuestra historia republicana y diplomática. Volver a ese escenario simboliza un gobierno que reivindica la institucionalidad, la defensa de la soberanía, el respeto por el derecho y una Colombia abierta al mundo desde la firmeza de sus principios.
Los símbolos también gobiernan. Y cuando un gobierno decide recuperar un lugar cargado de historia, envía una señal clara: el futuro se construye sin olvidar las raíces de la Nación.
Que el Palacio de San Carlos vuelva a ser el centro de las grandes decisiones de la República es una invitación a mirar a Colombia con grandeza, responsabilidad y sentido histórico.
¡Que Dios bendiga a Colombia y guíe a quienes tienen el honor de servirla!
LA PATRIA MILAGRO ACERCA EL ESTADO A LOS CIUDADANOS
Sin modificar la capital constitucional, el Presidente introduce el concepto de una capital ejecutiva alterna, desde la cual pueden adoptarse decisiones de gobierno. Es una forma de acercar el Ejecutivo a distintas regiones del país.
"El país no puede seguir gobernándose de espalda a las regiones".
No es solo una crítica al centralismo. Es la afirmación de que la legitimidad del Estado se fortalece cuando el poder está presente donde viven los ciudadanos.
La Patria Milagro no pretende acercar únicamente a los ciudadanos al Estado; pretende, ante todo, acercar el Estado a los ciudadanos. El poder deja de esperar que Colombia llegue a Bogotá y decide ir al encuentro de Colombia.
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