CON EL DOLOR ANTE EL SILENCIO
Felipe Gómez
Hermano Felipe, no soy nada, pero permítame pronunciarme por medio suyo, mi alcance en redes es mínimo.
Hermano Felipe, gracias por hacer visible el caso de los niños trans, el tema me parece terrible y abiertamente satánico pero tengo mil preguntas y quiero exponerlas.
¿Dónde está el pronunciamiento oficial de la Iglesia Colombiana sobre este tema?
¿Por qué siendo algo tan grave, no existe un documento que venga desde el Vaticano castigando a las personas que participen en este abuso infantil?
¿No es uno de los pecados más graves que existen? ¿No es un abuso denunciable y un escándalo? ¿Por qué no se denuncia desde los púlpitos de las Iglesias? ¿Por qué no se predica de este tema en los templos?
¿Dónde están los predicadores e influencers católicos tocando este tema desde las redes?
Me duele el alma ver que nuestros niños están desprotegidos y el estado progresista hace de las suyas sin reparo.
¿El Presidente no puede acabar con este delito tan grave?
¿No va caer todo el peso de la Ley contra los médicos que realicen estas prácticas?
¿Van a quedar impunes como ha ocurrido con el aborto en Colombia?
Si el crimen del aborto es tan terrible, esto también lo es.
Dice el Señor:
"¡Ay! De aquel que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría no haber nacido, mejor le fuera que se colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le anegase en el profundo del mar" (Mateo 18,6)
Hoy está en la prisión un padre de familia valiente, que fue capaz de denunciar este crimen. Sumercé tiene el poder de las redes: úselas para bien de nuestros hijos.
Un niño trans está sentenciado a muerte.
Dios los bendiga
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