jueves, 17 de septiembre de 2026

... "¡ A MIS INOCENTES NIÑOS NO TOQUÉIS! SINO QUERÉIS PROBAR LA IRA SANTA DE DIOS, QUE OS ANUNCIA: SU PECADO CONTRA MIS NIÑOS SERÁ SU AUTODESTRUCCIÓN"...




"CARTA DE DIOS A LOS PADRES DE FAMILIA Y HOMBRES DE LA TIERRA QUE YO PENSÉ Y CREE"


Imagen generada IA


Buenos días, mis padres elegidos, personas responsables de mis inocentes niños: el Cielo con sus nueve coros celestiales - Ángeles, Serafines, Querubines, Tronos, Dominios, Virtudes, Potestades, Principados, Arcángeles- llora, gime, se estremece, ¡tiembla! al ver como mentes siniestras, que no vienen de mi Amor, deshacen, sin piedad ni escrúpulo alguno, Mi más pura e inmaculada Creación, mis pequeñitos.

¡¿Por qué me causan tanto dolor?!! ¿Por que tú que me lees y me escuchas osas tocar lo que Yo con mi Corazón de Amor Infinito, bondadosa paciencia, gran sabiduría, tejí para el equilibrio y sana prolongación de Mi mayor manifestación divina y enorme felicidad, la verdadera, inimitable, elegida y única familia, la Sagrada Familia?

Yo les permití el libre albedrío, pero no para crear bloqueadores, inhibidores y hormonas para usarlas contra la indefensión, el miedo, la confusión de otros, de los más vulnerables, de los más pequeños entre los pequeños y, de este modo, destruir los templos del Espíritu Santo, aplicando la pena de muerte anticipada a quiénes podrán, sin la menor duda, despertar de su error y acabar con sus cuerpos, porqué ya no saben en qué se convirtieron.

O lo que muy, probablemente, podría ocurrir y la novela literaria Frankenstein de la escritora inglesa Mary Shelley bien lo ilustra, es que el gestor y autor de las horrorosas mutaciones y metamorfosis en los menores, pueda llegar a ser exterminado por los mismos a quien deformó, por la ruinosa codicia humana de desafiar a la naturaleza de Dios.  

Y, también, con la vida de los padres y adultos responsables de los menores, que vivirán en constante culpa, porque no enseñaron a sus pequeños a amarse, a aceptarse y aceptar el conjunto milagroso y perfecto que son, cuando ellos mismos, estos adultos, en el pasado, no rechazaron lo que eran, cuando vinieron a este planeta, hombre y mujer, sin discusión. 

Cuando no enseñaron a sus hijos a apreciarse y verse con Mis Ojos, tal y como Yo los gesté para esta vida, con Amor para el Amor y por permitir mutar mi obra, que no le pertenece a nadie, sino únicamente a Mí.

Por dejar que primara en ellos el temor a perder la patria potestad, ante amenazas malintencionadas, cuando lo que ya estaban perdiendo era a sus normales hijos, ante una excusa engañosa, fundada en una mal llamada violencia de género, inexistente, por supuesto, porque Mis diseños son perfectos y no admiten cambio. 

Los que hoy violan Mis creaciones humanas, Yo, también, vida les di. Fueron también niños y crecieron sin la amenaza de una inescrupulosa y negociada transformación. 

Sus padres, abuelos, tíos, mayores responsables los dejaron ser, sin interrumpir Mi obra maravillosa que Yo, portentosamente, realicé en ellos.

Hoy les digo: "¡No toquéis, no deforméis y no matéis lo que Yo como Su Padre Omnipotente, Omnisciente y Omnipresente formé en todos y que Supe Hacer con biología inalterable!

¡No transgredáis mi obra! ¿¡Acaso no ven!? ¿Cuántos suicidios, desajustes emocionales, enfermedades físicas, mutaciones irreversibles en mis pequeños habéis ocasionado?!!!

Aquí, en esta Mi Carta al Mundo, os exhorto: ¡Las lágrimas, el dolor, la angustia, la confusión y la rabia que están ocasionando en estas Mis más frágiles criaturas, los que están impulsando estas violaciones contra natura, ¡pagarán con creces! 

Ya no los consideró mis hijos y vivirán como Caín, el hermano de Abel, un destierro eterno por el desierto de sus iniquidades, arrastrando sus conciencias a causa de sus terribles abominaciones, sin que sus almas puedan descansar.

Por eso, os pido: ¡Parad esta obra monstruosa y aniquiladora. ¡A mis inocentes niños NO TOQUÉIS! sino queréis probar la ira santa de Dios, que os anuncia: Su pecado contra Mis niños será su autodestrucción. No habrá compasión para esta generación ruin e impía.

A mis jardines de pequeñas, puras y blancas florecillas, sino conducís por el camino del amor y del bien, y encuentran sepultura en cunas de fríos mármoles, estériles de amor, de entrañas maternas y son tocados y transformados para el mal, alterando lo que biológicamente ya está constituido, Mi naturaleza amada, sobre Ustedes, con todo su peso, recaerá.

¡Y recuerden! Mi verdad y la de muchos de Mis hijos que la defienden no está presa. Los reales prisioneros son los que violáis mi Ley natural de amor y de racional equilibrio.

¡Bendigo Mi Creación, y los bendigo a todos!

¡Sed obedientes a Mi Querer! ¡El Amor os Ama!   

Dios el Creador del Universo.


  


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