martes, 14 de abril de 2020

SARS COVID 19: LOS MÉDICOS EN EL MUNDO LUCHAN POR SOBREVIVIR Y MEJORAR SUS CONDICIONES SANITARIAS Y LABORALES

 LA PANDEMIA SARS COVID 19...


  DERRIBA A LOS EJÉRCITOS DE LA SALUD DÉBILES EN SUS DEFENSAS

Médico Carlos Fabián Nieto 


Médico William Rodríguez


El SARSCov-2 también golpeó el corazón de la salud en Colombia. El 11 de abril los informes periodísticos registraron con enorme tristeza e impotencia la muerte de dos  médicos  Carlos Fabián Nieto -33 años-, quien laboraba en Urgencias en la Clínica Colombia, y William Gutiérrez -59 años-, médico cirujano, especialista en anestesiología y cuidado crítico, quien, además, había sido coronel retirado de la Fuerza Aérea Colombiana y desempeñaba su labor en el Centro Policlínico del Olaya y clínica Los Nogales, falleciendo en el Hospital Militar. A la lamentable lista se sumaba el deceso de  Joaquín Satizábal, bombero voluntario, subteniente retirado  de Ginebra, Valle, y conductor de ambulancia de esa misma región.  



Según versiones de colegas, amigos y familiares eran unos verdaderos enamorados de su profesión por su innegable entrega y servicio en el ejercicio de preservar la vida de sus pacientes aún a costa de la propia. Esa es la lección imborrable que nos dejan a todos. Pero ellos no murieron. Se fueron cumpliendo cabalmente su tarea,  inmortalizándose en la memoria de los colombianos. Dejaron escrito en  letras de oro, en este negro pasaje  de la historia de la salud en nuestro país, su indiscutible espíritu de servicio  y serán recordados como personas ejemplares que, aun trabajando en esta difícil situación donde su vida peligra, se olvidaron de sí para ayudar a sus enfermos.




Foto Suministrada El País de Cali

El quince de abril los medios vallecaucanos reseñan la muerte de otros dos galenos: el médico Jesús Antonio Cabrales de 66 años de edad, cirujano del Hospital Departamental Mario Correa Rengifo, quien, según versiones del centro hospitalario donde laboraba, contrajo la enfermedad en contacto con pacientes a nivel externo. Y el doctor Oscar Gonzales -56 años- que prestaba sus servicios médicos en distintas clínicas de la ciudad. 
     
Miramos a España que registra una cifra  increíble de médicos -alrededor de 23- que han perdido la vida, enfrentados a una epidemia aún indescifrable para la ciencia médica mundial y al día de hoy tiene 26.672 profesionales sanitarios contagiados. 


Médico Colombiano Héctor Garrido muere víctima del Covid Foto cortesía

Hace unas horas en este país ibérico falleció Héctor Garrido V, médico pediatra colombiano de 59 años, oriundo de Barrancabermeja y egresado de la Universidad Industrial de Santander. vivía hace quince años en España. Trabajaba en un hospital público de Ciudad Real, al sur de Madrid, el Covid lo atacó y complicó su sistema respiratorio.

En esta entrevista al Señor Serafín Romero, quien lidera a los médicos españoles  nos revela la dura experiencia vivida por el gremio sanitario de este país.

Coronavirus| "Hay que recuperar la dignidad que merece la profesión médica"
Entrevista al máximo representante de los médicos españoles, que pide material de protección para todos.
JESÚS ARROYO

Serafín Romero, foto archivo

Los médicos son la primera línea de combate en la batalla contra el coronavirus Covid-19. Así lo señala Serafín Romero Agüit, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (Cgcom) en una entrevista con Redacción Médica, donde pone en valor la labor que está llevando a cabo no solo la profesión médica, sino todas las profesiones sanitarias en general. El presidente de todos los médicos de España confiesa que “la profesión médica está respondiendo al cien por cien”, aunque critica que tengan que luchar contra el virus “sin el material de protección necesario”. Es por este motivo por el que desde su organización pedirán responsabilidades al Gobierno, pero no ahora, sino en el futuro, “ya que ahora hay que sacar al país de este problema”.

¿Cómo se está abordando desde el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (Cgcom) la crisis del coronavirus Covid-19?

Fuimos los primeros en advertir a nuestros compañeros que se abstuvieran de acudir a congresos y a reuniones. Eso fue el 29 de febrero. Y a lo largo de este mes hemos venido denunciando la falta de protección del personal sanitario, la cual ha supuesto una cifra de contagiados verdaderamente preocupante para un país como España. Otra reclamación importante, esencial, desde el primer momento, fue la necesidad de disponer de test diagnósticos. El tiempo nos ha ido enseñando que parece que hay un porcentaje importante de infectados que son asintomáticos, por lo que es muy difícil romper la cadena de contagio.

¿Puede colapsar el sistema sanitario español?

Nosotros no podemos mirar para otro lado. Hay escenarios que hablan ya, lógicamente, de una situación desbordada en algunos sitios. Madrid y Cataluña, por ejemplo, son ejemplo de esta situación, y esto es algo que lógicamente se va a vivir posiblemente en alguna otra comunidad que, en principio, tienen menos recursos asistenciales. De ahí que medidas como la de mover pacientes y recursos entre comunidades es obligado. Aquí sí que debe de existir una solidaridad real entre CCAA.

¿Ha tenido la oportunidad de hablar durante estos días con otros colegas? ¿Qué le han comentado?

El personal está respondiendo al mil por cien, siendo conscientes de las dificultades que existen para equiparse de material sanitario de protección. Y a pesar de todo, los servicios están siendo atendidos por nuestros profesionales. Pero el malestar por la falta de ese material es creciente. Por nuestra parte hemos trasladado a los consejeros y al Ministerio de Sanidad que los médicos no vamos a fallar, pero no solo los médicos, sino también los enfermeros, los auxiliares, el personal sanitario en general.


¿Y en lo personal, cómo lo está llevando usted?

Esta semana ha sido muy dura porque han empezado a caer nuestras primeras compañeras, nuestros primeros compañeros. Se nos va una parte de nosotros. Yo he tenido también una pérdida de alguien que ha sido compañero mío en Córdoba y que estaba en primera línea de batalla. Creo que por esta situación estamos pasando todos.

El New York Times se ha referido en su portada a los profesionales sanitarios españoles como 
‘kamikazes’, por enfrentarse al coronavirus sin el material de protección necesario. ¿Comparte esta expresión?

Hombre, es una expresión gráfica de la realidad asistencial por la que estamos pasando. Es verdad que se comparte hasta el material, cosa que no se debería de hacer, pero es una triste realidad que sucede. No sé si la palabra kamikaze puede ser desmotivadora o motivadora, pero efectivamente nadie puede negar que en muchos casos estamos trabajando en una situación de plena inseguridad que no es propia de un país como España.

Varios sindicatos han llevado al Ministerio de Sanidad ante la Justicia por la falta de material de protección. ¿Se plantea el Cgcom una denuncia similar?

Nosotros vamos a seguir manteniendo una postura prudente, pero no ausente de firmeza. Creo que ese tipo de acciones van a llegar. No nos olvidemos que también estamos en un estado especial de alerta y que posiblemente sea lo que en algún momento pida el corazón, pero creo que como organización nos toca remar y sumar todos los esfuerzos, porque primero hay que sacar al país de este problema. Ya vendrá el tiempo de asumir o pedir responsabilidades. Nosotros, mientras tanto, no vamos a olvidar a ninguno de nuestros compañeros que ya no están con nosotros ni a aquellos que están en una situación compleja.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunció la incorporación de más de 52.000 profesionales sanitarios de distintas áreas, desde estudiantes de Medicina hasta médicos jubilados. ¿Cómo valora el Consejo la suma de ese personal?

Lo primero es no desaprovechar el contingente que tenemos de aquellos compañeros que se acaban de graduar, inclusive los que van coger plazas MIR o tenían que coger. ¿Y esto por qué? Porque acaban de graduarse, tienen unos conocimientos, le faltan habilidades, pero podrían, lógicamente, tener un papel importante. Precisamente, yo mismo estoy pendiente de si me tienen que llamar en mi zona porque estoy en disposición de trabajar, porque llevaba dos años en una condición especial por ser presidente.
Después hay otro volumen importante de médicos que trabajan en consultas privadas o pequeños centros médicos. Inclusive habíamos hablado de nuestros jubilados para que prestaran acciones especialmente de triaje telefónico.
Y por último, nosotros no habíamos planteado la suma de los estudiantes de Medicina ¿por qué? Porque pensamos que con este contingente de voluntariados podríamos dar respuesta al coronavirus Covid-19. El Gobierno ha ido un paso más e inclusive ha regulado  la incorporación de estudiantes en ciertos espacios. Y no es malo. Lo que es una pena es que no se esté aprovechando todo este listado de voluntariado que tienen los Colegios para ofertarlo en las comunidades.

¿Ve justo que el Gobierno no haya dictado una orden específica para que todas las comunidades hagan 
adjuntos a aquellos residentes que acababan su formación en las próximas semanas y tengan que seguir prorrogando sus contratos de formación? 

Entiendo que aquí hay dos conceptos. Uno, el reconocerles el título de especialistas. Creo que se ha perdido la oportunidad de no acelerar este proceso a través de los decretos que se están sacando pues prácticamente cada día. Actualmente, los MIR son nuestra primera línea de batalla y están actuando como adjuntos, !que menos que darles el reconocimiento del título! No me cabe la menor duda de que las 17 comunidades autónomas les van a renovar un contrato cuando acaben su parte MIR. Que el Gobierno les hiciera adjuntos ahora sería un gesto de dignidad para aquellos que están dando la cara por nosotros.

¿Cómo se debería de retribuir económicamente este esfuerzo de más que están realizando todos los profesionales sanitarios?

No creo que sea el momento de que hablemos de dinero, ni de un bono casi. Durante los dos últimos años la profesión médica ha salido a la calle para decir que había que potenciar las políticas de Recursos Humanos. Durante la crisis económica, los médicos hemos perdido poder adquisitivo y han estado trabajando con contratos en precario. Nuestros indicadores sanitarios siguen estando fuertes, pero hemos perdido músculo. Lo que sí hay que recuperar es la dignidad que se merece la profesión, y una parte va también en el tema económico. Es básico que aprovechemos esta ola de reconocimiento público para conseguirlo. Pese a todo, la ciudadanía puede estar tranquila, porque los médicos vamos a seguir estando ahí.



                                                                             Serafín Romero, presidente del Cgcom 

¿Qué aprendizajes está dejando esta crisis para los médicos y la sociedad en general?


El aprendizaje es que hay ciertas cosas que no se deben de repetir. La sociedad global tiene que aprender a que hay que destinar el dinero suficiente a nuestro sistema sanitario y a políticas de salud pública bien estructuradas.

Otro aprendizaje es la colaboración entre equipos. Ahora mismo las profesiones están dando un ejemplo de trabajo colaborativo, que es un ejemplo más que positivo. Espero que la memoria no nos falle y no dejemos a nadie atrás.

De uno al diez, ¿qué nota le daría al Gobierno en la gestión de la crisis del Covid-19?


Sobre la gestión que está llevando el Gobierno prefiero evaluarla en septiembre. Ahora mismo no sería capaz de darle una nota, y dejaría la nota final para ese mes, cuando le haríamos la valoración completa. Ahora, no es el momento.


martes, 7 de abril de 2020

EN EL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD LA PANDEMIA QUE DOBLEGÓ AL MUNDO



Este vídeo muestra la realidad de lo que ocurre en un hospital de emergencia en Bergamo, Italia.





En este artículo conozca cómo los bomberos crean novedosa camilla para socorrer pacientes con SARS COV-2 y adelantan talleres para las comunidades y grupos de socorro sobre Protocolo de Primera Respuesta Ante un Paciente con Posible Covid 19, tal es el caso de los Bomberos Voluntarios de San Sebastian de Mariquita, Tolima, Colombia.



COVID 19... 
OBLIGA A DOTAR A  LA SALUD MUNDIAL ASFIXIADA POR FALTA DE EQUIPOS Y ELEMENTOS DE PROTECCIÓN PARA LA VIDA

Médicos de la Peste Negra


Repasando la historia de la evolución de la medicina mundial nos detuvimos en hechos curiosos como que, en la época de la Peste Negra, los médicos que no eran muy dados a profesar alguna creencia religiosa y tampoco solían ser muy doctos en los temas de salud, eran los únicos que atendían los casos más extremos de víctimas de la peste bubónica y lo hacían acudiendo a la aplicación de raras  pócimas  curativas y, en el caso de graves enfermedades como esta, lo hacían  bien blindados, ataviados con la armadura que ellos usaban  para no ser presas de la pandemia. Un complicado atuendo que sería la antesala de lo que siglos después daría origen a los trajes de protección en el ambiente laboral y que, en siglos pasados, producía tanto o más horror que la letal epidemia.

¿En qué consistía? El visitador médico usaba un enorme abrigo de cuero  encerado que llegaba hasta los tobillos, guantes y sombrero de cuero, además de una máscara con agujeros y lentes de cristal para proteger los globos oculares, acompañado de una extravagante nariz en forma de pico de ave, en donde en su punta introducía unas yerbas aromáticas –hojas de pimienta, mirra, pétalos de rosa, clavos de olor, entre otros-,  que lo preservaban  de emanaciones fétidas provenientes del aire, porque se creía eran la causa de la enfermedad. Asimismo portaban consigo una vara con la que apartaban o auscultaban de lejos al paciente y que, a petición del enfermo, le podía pegar con ella, para así ahuyentar los malos espíritus que le provocaban el mal.

Con el transcurso de los siglos  los equipos y elementos de protección usados por los galenos, enfermeros, auxiliares de enfermería, terapeutas, infectólogos, epidemiólogos y personal de la salud han evolucionado, evitando así posibles  contagios  por enfermedades infecciosas o mortales.

Antes de hacer una breve mención de los mismos, destacamos como en medio de la emergencia sanitaria se evidencia hoy la escasez en el orbe de estos implementos básicos y necesarios para conservar la vida tanto de los profesionales de la salud como la de los indefensos pacientes.

Laura Gómez, colombiana y enfermera de profesión, en primera línea de lucha contra la pandemia, asegura que “con la crisis del Covid-19 se destaparon las enormes grietas del estado del sistema de la salud a nivel global. Nosotros estamos dispuestos a cumplir con nuestra noble tarea, pero es que la rapidez con que aumentan los infectados nos puede desbordar. No tenemos respiradores, mascarillas con fieltro, gafas protectoras, batas sanitarias impermeables, guantes, caretas, botas, ni barbijos, ni medicamentos y los monitores como las camas hospitalarias son insuficientes. Varios de nuestros compañeros estamos expuestos, podemos ser vencidos en este campo por la guerra epidémica. Eso me preocupa”. Y, añade, “pero, también, el personal de la limpieza y vigilantes están en peligro de infectarse. Sabemos que ahora  mismo se están fabricando algunos de estos insumos, pero cuando llegan, ahí mismo nos vemos cortos por su alta demanda”.


Sin embargo, ahora el mundo es testigo como en países, donde el virus ha golpeado más fuerte, algunos profesionales de la salud ante la escasez de los elementos protectores y biomédicos y en su afán de salvar vidas y salvarse ellos, apelan a las más admiradas e innovadoras inventivas, elaborando, algunos de ellos, sus trajes protectores con los más inverosímiles materiales. Bolsas plásticas improvisan las batas sanitarias. Caretas con botellas pet. Mascarillas con las telas de sus reutilizadas batas médicas o sábanas, etcétera.

Mientras tanto el campo sanitario global, ante el rápido ascenso de los infectados, se ha visto en aprietos por falta de insumos como los geles, alcohol esterilizado, camas especializadas, reactivos y máquinas para hacer las pruebas, ventiladores mecánicos que, al decir de algunos entendidos en la materia, pueden prolongar de seis a siete semanas la amenazada vida de los pacientes con problemas de distrés respiratorio.

“LAS EMPRESAS ESTÁN DISEÑANDO MILES DE VENTILADORES”

Médicos rezan antes de empezar su jornada laboral Foto Jackson Health

Detroit, Michigan, Lousiana, Nueva Orleans, Nueva Jersey y  Nueva York – hoy epicentro mundial del coronavirus en Estados Unidos-  claman al mundo por ventiladores mecánicos.  Han revelado a los medios de comunicación  no poseer suficiente equipo médico almacenado como máscaras, batas y guantes  para satisfacer la necesidad anticipada del sistema de salud pública a medida que avanza la enfermedad.

Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York, ha pedido ayuda urgente de toda la nación. Una de las razones de tantas muertes es la ESCASEZ de ventiladores automáticos en los establecimientos de salud. Un elemento de gran importancia para la atención de los contagiados por la tormenta vírica que afecta considerablemente los pulmones.

Ante la desesperada solicitud el presidente de los EE.UU, Donald Trump, en su rueda de prensa vespertina del lunes seis de abril, confirmó que las ayudas médicas ya están en proceso de fabricación  para los estados afectados por el Covid 19, en especial, Nueva Jersey y Nueva York.

Dijo que están en la fase de producción de unos 11 millones 800 mil respiradores y “cinco millones de máscaras faciales N95 y cuatro punto seis millones de guantes tradicionales”. Que Las industrias de Estados Unidos “ya trabajan en la confección de miles de respiradores”. Y que esperan “166 millones y medio de mascarillas para trabajadores sanitarios de primera línea en los próximos meses, gracias a la compañía 3M”. Que “Johnson y Johnson y otras importantes compañías en conjunto con Inglaterra están trabajando rápidamente en el tema de las vacunas”.



Catedral San Juan del Divino adaptada como Hospital para enfermos de Covid 19




Anunció, además, que  dispone de aviones y buques médicos para atender a los contagiados. Que los  estados de Nueva Jersey y Nueva York podrán hacer uso de los servicios del buque hospital más grande del mundo USNS, Comfort.

Como un hecho inusual,  pues esta no es la primera vez que se hace, dado que en siglos anteriores, en tiempos de peste, las catedrales sirvieron de sitios de albergue a cientos de enfermos y ante el aumento de los pacientes con SARS-COV-2, las autoridades de la capital del mundo, Nueva York, levantarán nueve tiendas médicas con clima controlado para más de 200 pacientes en la catedral gótica San Juan del Divino, en Manhattan, la más grande del mundo, según información de fuentes eclesiásticas al New York Times.

Es así como la mayoría de los países amenazados por la pandemia se han transformado en un gran escenario de atención hospitalaria. Lugares donde los aficionados al fútbol y otros deportes se dan cita multitudinaria; lo mismo que los espacios de entretenimiento, donde músicos y artistas recrean con sus vistosos y grandes shows, además de  los recintos feriales que reúnen a miles de expositores internacionales, alrededor de diferentes temáticas, hoy abren sus instalaciones, no para la diversión, ni la cultura, sino para salvar la vida humana y  vencer con la tecnología y la medicina de que se dispone al cruel enemigo de la salud humana, el coronavirus.  

Por doquier se hace el montaje en cuestión de horas de hospitales, tiendas médicas, hasta carpas.  Los monumentales edificios como estadios, centros feriales y hoteles, al igual que lujosos trasatlánticos funcionan hoy como habitaciones, salas de cirugía y frías morgues.

INVENTIVA NACIONAL Y MUNDIAL

Es tal la inventiva humana, en casos críticos como los actuales, que brotan por todas partes del mundo inquietos equipos de emprendedores, ingenieros y creativos de universidades que, con la colaboración de la empresa privada, comenzaron a elaborar y dotar al sector salud de lo indispensable para su protección y la de sus pacientes, ante la amenaza del destructor masivo.

En Colombia, por ejemplo, el gobierno se muestra optimista porque las empresas de todos los tamaños, Ejército, Policía, Bomberos e Instituciones de Educación Superior están fabricando millones de insumos y elementos de protección necesarios para los operadores de la salud.


Cápsula Camilla diseñada por el Cuerpo de Bomberos Voluntarios San Sebastian, Mariquita, Tolima para pacientes con Covid 19


Y es que el ingenio de los organismos colombianos al servicio de la comunidad asombra y aflora en situaciones tan extremas como la presente, en donde está en juego la vida de todos. Los bomberos adelantan talleres para las comunidades y grupos de socorro sobre Protocolo de Primera Respuesta Ante un Paciente con Posible Covid 19, tal es el caso de los Bomberos Voluntarios de San Sebastian de Mariquita, Tolima, quienes, además, diseñaron una novedosa capsula camilla de aislamiento especializado en el traslado de pacientes infectados con el Covid 19.

El bombero Carlos Millán lidero la fabricación de esta útil pieza, mejorando un diseño anterior que había en Cali. Esta cabina se compone de dos canecas de 55 galones, plástico aislante y fieltro, que sirve de barrera contra la penetración de patógenos o virus. Posee un conducto donde ingresa el oxígeno, cuando el paciente requiere respiración asistida. Su versatilidad permite asimismo trasladar pacientes a quiénes se les dificulte la movilidad y en diferentes necesidades médicas asistenciales. Con aportes de las empresas privadas de este municipio y recursos propios de los bomberos hicieron realidad esta inventiva.

Investigadores de la Universidad de Antioquía crearon este respirador Foto Inspirimed


Por su parte, los diarios digitales nacionales señalan que un grupo de investigadores y egresados del doctorado de ingeniería electrónica de la Udea y la Escuela de Ingeniería de Antioquia, Colombia, apoyados por Ruta N, la Andi y la industria biomédica de Medellín, con el aporte económico de la empresa privada, unieron esfuerzos y conocimientos para producir los insumos hospitalarios como geles antibacteriales, mascarillas, trajes de protección para personal de la salud y ventiladores mecánicos, equipos que, según los profesionales, son trabajados con agilidad y tecnología Alemana, pero que, por obvias razones, se dificulta su importación.

Otro grupo de cerca de 50 estudiantes de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Duitama, Boyacá, Colombia, diseñaron una máscara 3 Drocket para profesionales de la salud. El estudiante de Diseño Industrial, Camilo Sánchez Ramírez, resalta su resistencia mecánica, comodidad, su elasticidad, facilidad, uso y producción.
Es de destacar como el Sector Defensa como la Corporación de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo de la Industria Naval Marítima y Fluvial (Cotecmar) y el Fondo Rotatorio de la Policía (Forpo) dispusieron su capacidad industrial para la manufacturación y confección de elementos médicos para la emergencia.





Igualmente, Indumil extendió su línea de producción de armas para hacer insumos y camas hospitalarias destinadas al Hospital Militar Central de Bogotá. También se contactó con el Servicio Nacional de Aprendizaje y universidades de Antioquia para ofrecer su capacidad de impresión de piezas en 3D para la producción de respiradores mecánicos nacionales. 

 

La clínica de la Universidad de La Sabana, el Servicio de Urgencias, de Internación y UCI, y el Departamento Quirúrgico aportaron la ayuda educativa que estandariza la Secuencia de Inducción Rápida con Pre oxigenación, a través de la caja acrílica modificada para el abordaje de la vía aérea con laringoscopio convencional. Tecnología que se puede observar en un vídeo académico sobre el Procedimiento Para la Intubación Segura de Pacientes con Covid 19.

En cuanto a la falta de ventiladores un equipo de médicos e ingenieros se han unido para crear  respiradores de bajo costo y rápida producción.  Cartagena cuenta con reactivos para realizar 96 pruebas cada hora, lo cual permite descongestionar al Instituto Nacional de Salud.

En España  se está probando con éxito la técnica de compartir al tiempo un respirador para varios enfermos. También para reemplazar los ventiladores están usando máscaras de válvula de bolsa.

Mediante impresión 3D los ingenieros y empresarios de diversos países están diseñando, para el renglón de la salud, desde elementos pequeños como mascarillas, viseras protectoras, respiradores hasta salas de cuarentena como las fabricadas en China. Sin embargo, a algunas de estas firmas se les exige que los manufactures únicamente bajo homologación y requisitos de seguridad.

CASCO DE VENTILACIÓN

En Waxahachie, Texas, al sur de Dallas, EE.UU, crearon un dispositivo que ya ha sido probado en enfermos de coronavirus con éxito y según la opinión de doctores de cuidados intensivos podría salvar muchas vidas. Se trata de un casco de ventilación que cumple con los requisitos de la FDA –Agencia de Regulación Américana responsable de la regulación de alimentos, medicamentos, aparatos médicos, productos biológicos, etcétera- de Estados Unidos. Hoy están produciendo miles de unidades para Canadá, México, Italia y otros países.

En Israel, una pequeña compañía de invernaderos hidropónicos con los cultivos de lechuga está fabricando respiradores mecánicos básicos, pero efectivos. “Usamos algunas de las mismas tecnologías que utilizamos en los invernaderos para crear un respirador mecánico básico pero efectivo”, informó Lior Hessel, CEO de Growponics, empresa de invernaderos inteligentes situada en el norte de Israel. Hessel es un ingeniero biotecnológico que estuvo al servicio del ejército israelí en donde ganó experiencia en atención médica.

“…NO REÚNEN CONDICIONES DE SEGURIDAD…”

Mientras un gran número de empresas ‘vuelan’ para dotar al país de los implementos médicos, la situación del personal de Metrosalud en los requerimientos de estos elementos es apremiante. Así lo dieron a conocer en nota publicada en el periódico El Colombiano de Medellín “Personal Médico Pide más Rigor Para su Protección ante el Coronavirus” -31-03-20-, denuncian incumplimiento de los protocolos de atención de pacientes y de las condiciones en que ellos están laborando.

Temen contraer el virus por falta de protección y dicen que los elementos de protección personal EPP para el manejo intrahospitalario y traslado de pacientes contagiados no son los adecuados, según la naturaleza del riesgo al que están expuestos, porque “no reúnen las condiciones de seguridad y eficiencia para los servidores, además de que son insuficientes”, asegura Robinson López, presidente del Sindicato de Trabajadores Sintrametrosalud.

En lo atinente a la movilización y atención de pacientes  con mayor grado de complejidad por Covid, y debido a que algunos municipios de Medellín carecen de Unidades de Cuidado Intensivo, se adquirieron dieciocho ambulancias completamente dotadas. Y se proyecta tener cuatro laboratorios para efectuar pruebas.

Sin lugar a dudas el Covid 19 revolucionó al mundo de la salud y reto a emprendedores, ingenieros, confeccionistas de tapabocas, guantes, diseñadores de vestuario especializado y fabricantes de insumos biomédicos y sanitarios para que, en el menor tiempo posible, puedan dotar de estos requerimientos a hospitales y clínicas.


EVOLUCIÓN DEL VENTILADOR SALVAVIDAS

Enfermos en pulmones de acero en la sala de la polio del Centro Nacional de Rahabilitación Rancho Los Amigos (California), en 1953.

 ¿Cómo surgieron los respiradores en el escenario médico? Los relatos médicos se remiten a la mitología griega dónde se habla de resucitar a alguien mediante la infusión de aire. Cuando Isis –diosa egipcia del misterio y la sabiduría- intentó resucitar a Osiris empujando aire hacia su interior con sus alas.

La Biblia en el libro del Génesis describe que el aire tiene propiedades curativas o favorecedoras de vida. “Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida y fue el hombre un ser viviente (Génesis 2:7). Los salmos (104-29) dicen: “Cuando les quitas el aliento mueren y vuelven al polvo”.

Galeno –año 175 D.C.- impulsó los estudios de respiración subrayando la importancia de mantener una respiración artificial para evitar el colapso de los pulmones.

Paracelso y Andrés Vesalio –año 1543 D.C.- reanimaron a un paciente colocándole un tubo en la boca de este e insuflándole aire a través de un fuelle. El profesor de Padua Vesalio describió la ventilación mecánica: “La vida puede ser restaurada al animal, efectuando una apertura en el tronco de la tráquea, colocando un tubo de junco o mimbre, entonces se insuflará en él, de modo que los pulmones puedan levantarse de nuevo y tomar aire”.

El médico inglés John Hunter -1775- implementó un sistema ventilatorio. Y en el siglo XIX se crearon los primeros ventiladores mecánicos que funcionarían con presión negativa, creados por Alfred Jones en 1884. Después el doctor Wollez de París diseñó el espírofono para resucitar víctimas de ahogamiento del río Sena.

Macewen diseñó el primer endotraqueal -1880- y el doctor Chavelier inventó el laringoroscopio. En 1888 el pediatra neoyorkino Joseph O’Dwyer diseño un método endotraqueal para evitar la traqueotomía en niños con difteria, utilizó el dispositivo de Fell efectuando la ventilación mediante un tubo traqueal.

Luego la firma alemana Dräger -1911- diseñaría el Pulmotor. Dispositivo de ventilación a presión positiva aplicada por mascarilla y usando un cilindro de oxígeno o aire comprimido como fuente de energía y de cuya presión dependía su funcionamiento. Luego llegaría la invención del reconocido Pulmón de Acero, creado por Phillip Drinker y Louis Shaw ingeniero norteamericanos de la Harvard School of Public Health -1921-. Primer ventilador mecánico producido a escala industrial.

En 1956 con la epidemia de poliomielitis que devastó a Dinamarca se abonó el terreno para la demanda de ventilación mecánica con presión positiva. Engtröm creó un nuevo ventilador para enfrentar la epidemia y esta máquina enviaba al paciente volúmenes predeterminados de aire.

Un dato curioso señala que la duración de la epidemia de poliomielitis dio origen, según parece,  a las Unidades de Cuidados Intensivos y Respiratorios, así como de la ventilación mecánica moderna.

En 1960 los Pulmones de Acero fueron siendo desplazados poco a poco. Surgieron después nuevos respiradores de presión positiva y volumétrica, y luego los nuevos sistemas ventilatorios: ventilación mecánica intermitente (IMV)  y mecanizada sincronizada.

En los noventa, con la incursión de la tecnología y la informatización, surgieron nuevos respiradores que operaban con un microprocesador.

Hoy la ventilación mecánica invasiva (VMI) es un valioso instrumento en el tratamiento de los pacientes con insuficiencia respiratoria.

MÉDICOS QUE EL COVID NO PERDONÓ

 Roberto Stella, primer médico contagiado por Covid en Italia, murió a los 67 años

En esta guerra vírica los profesionales de la salud de todas partes del globo fueron sorprendidos indefensos para combatirla. Es una tarea de alto riesgo en la que algunos han ofrendado sus vidas. “Ya no podemos permitir que nuestros médicos y trabajadores de la salud sean enviados a combatir el virus con las manos desnudas”, dijo Fillippo Anelli, presidente de FNOMCeO, Federación Nacional de la Orden de Médicos Cirujanos y de la Odontología, de Italia”.

En homenaje a las figuras médicas que cayeron en la lucha desigual contra la epidemia como el neurocirujano Liu Zhiming, director del Hospital Wuhan Wuchang y el médico Li Wenliang, sancionado por tratar de dar a conocer el virus y cerca de media docena más de galenos que entregaron su vida en cumplimiento de su trabajo.

Asimismo a los médicos de cabecera a quiénes los pacientes acuden por cualquier síntoma, como el médico italiano Roberto Stella de 67 años, Presidente del Colegio de Médicos de Varese, Lombardía, uno de los primeros doctores contagiados, hasta Ivanco Garzena, un odontólogo de Turín de 49 años que murió el 25 de marzo de 2020, o Leonardi Marchi, especialista en enfermedades infecciosas y director médico de la Clínica San Camilo en Cremona, Lombardía. Marchi murió el 24 de marzo a los 64 años.
Como también mencionamos a las enfermeras, enfermeros, operadores, auxiliares de enfermería, terapeutas y otros servidores de la salud que  contagiados por la pesadilla vírica lograron sobrevivir y continúan sirviendo en medio del peligro.  

Finalmente citamos  estos dos testimonios de servicio y amor por su profesión, aún en medio de las adversidades, como el de las enfermeras Elena Pagliarini y Alessia Benari. Elena de 43 años que trabaja en el Hospital Maggiori de Cremona en la región de Lombardía y que, en medio de la crisis sanitaria, enseña su extrema sensibilidad hacia sus pacientes. Y Alessia  del Hospital de Grosseto, Toscana, Italia, en un mensaje en Instagram deja ver lo que significa para ella su vocación: “No puedo permitirme el lujo de regresar a mi hogar en cuarentena, tengo que ir a trabajar y hacer mi parte”. (Editores LLAMAS)






























   
























lunes, 6 de abril de 2020

CORONAVIRUS: SÓLO LA FE DE UN HOMBRE SINGULAR DERROTÓ LA PESTE


PARA REFLEXIONAR...

Por estos días en que todos estamos a la expectativa, de poder superar con la ayuda de Dios, el difícil momento de la pandemia que pone a prueba a la humanidad,  hemos seleccionado, para nuestros lectores, un breve relato sobre una de los tantos episodios de la vida singular de quien dejó una huella indeleble en la espiritualidad en el mundo y que es reconocido como el Santo de la Juventud, San Juan Bosco, nacido en Castelnuovo de Asti, Italia.

En su misión evangelizadora pasó por muchos momentos duros y difíciles como el que consignamos a continuación, muy a propósito de lo que acontece hoy, a raíz de la epidemia del coronavirus, en distintas regiones del mundo y que, en su tiempo, fue la peste del cólera cuyo epicentro fue el barrio del Dora, cerca de Valdocco.

Él y sus muchachos se dieron a la tarea de servir con caridad y amor a quiénes  caían enfermos por el terrible mal, la mayoría de los cuales eran víctimas de la pobreza e indiferencia social. El ejército espiritual y militante de Don Bosco movido por una gran fe venció esta prueba, en donde sus vidas estaban en grave peligro. Conozcamos cómo lo lograron:

LAS ARMAS ESPIRITUALES QUE PROPONE SAN JUAN BOSCO PARA COMBATIR LA PESTE

12 de Marzo de 2020 (Gaudium Press)

En tiempos de la pandemia de coronavirus es fácil caer presa de la angustia y la desesperación, pero poniendo la mirada y la confianza en Dios y en la Santísima Virgen se superará esta prueba. Varios santos, a lo largo de la historia, han sido testimonio de fe y confianza en momentos de dificultad.

Uno de ellos fue San Juan Bosco, quien en 1854 - pocos años antes de que fundara la Congregación Salesiana-, vivió junto con sus hijos espirituales - cerca de cien adolescentes del oratorio de Turín- la epidemia del cólera que por entonces afectó fuertemente a la ciudad italiana.



Cuando la epidemia del cólera en Turín, Don Bosco ofreció sus hijos espirituales a la protección de la Santísima Virgen / Foto: Antonio Lutiane.



El Padre Ángel Peña, OAR, en el libro "Vivencias de Don Bosco", citando a Juan Bautista Lemoyne, biógrafo del santo de la juventud, narra que en julio de 1854 se presentaron los primeros casos de cólera en Turín; una epidemia que comenzaba a asomarse y a generar pánico entre los ciudadanos, pero Don Bosco, con una gran confianza en Nuestro Señor y en la Santísima Virgen, calmó los ánimos de los jóvenes diciéndoles: "Si cumplís lo que yo os digo, os libraréis del peligro. Ante todo debéis vivir en gracia de Dios, llevar al cuello una medalla de la Santísima Virgen que yo bendeciré y regalaré a cada uno y rezará cada día un padrenuestro, un avemaría y un gloria con la oración de san Luis Gonzaga, añadiendo la jaculatoria: Líbranos, Señor, de todo mal".

Pasaron los días y la epidemia fue creciendo exponencialmente hasta causar la muerte a un setenta por ciento de los afectados. Muchos de los que contraían la enfermedad eran dejados en el abandono, sin ayuda ni asistencia, incluso por sus propios familiares. Los sepultureros también se vieron obligados a ingresar a las casas para poder sacar a los cadáveres ya corrompidos. Todo esto sucedía en el vecindario donde se hallaba el oratorio, donde Don Bosco siempre estuvo con sus hijos espirituales, aconsejándoles, con las precauciones pertinentes, pero, sobre todo, llamándolos a mantenerse en estado de gracia ante Dios.



En una ocasión les dijo: "Os recomiendo que hagáis mañana una buena confesión y comunión para que pueda ofreceros a todos juntos a la Santísima Virgen, rogándole que os proteja y defienda como a hijos suyos queridísimos".

El santo les explicó, además, que la causa de este mal era sin duda el pecado y que "si todos vosotros os ponéis en gracia de Dios y no cometéis ningún pecado mortal, os aseguro que ninguno será atacado por el cólera"; pero que si alguno se obstinaba en ser enemigo de Dios u ofenderle de manera grave, no podía garantizar que la enfermedad no llegase a ellos.

Pero todos los hijos espirituales de San Juan Bosco hicieron caso a su padre y varios, por solicitud del propio fundador de los salesianos, se ofrecieron como voluntarios para socorrer a los enfermos, sin que les pasase nada, ninguno se enfermó de cólera. Sobre ello resalta el Padre Ángel Peña en su libro: "En aquel tiempo, los alumnos del internado, con Don Bosco y su madre, formaban una gran familia de casi cien personas. Estaban instalados en un lugar donde el cólera causó muchos estragos, y que, lo mismo a la derecha que a la izquierda, cada casa tuvo que llorar sus muertos.

Después de cuatro meses de pasada la epidemia, de tantos como eran, no faltaba ni uno. El cólera los había cercado, había llegado hasta las puertas del Oratorio, pero como si una mano invisible le hubiera hecho retroceder, obedeció, respetando la vida de todos".

Don Bosco y la Virgen María Auxiliadora


San Juan Bosco no dudó en mostrar su gratitud a Dios y la Virgen por proteger la vida de sus jóvenes. Así que el 8 de diciembre de 1854 - en la fecha en que el Papa Pío IX proclamó el dogma de la Inmaculada Concepción -, dijo estas palabras a sus hijos: "Demos gracias, queridos hijos, a Dios, que razones tenemos para ello; porque, como veis, nos ha conservado la vida en medio de los peligros de la muerte. Más para que nuestra acción de gracias sea agradable, unamos a ella con una cordial y sincera promesa de consagrar a su servicio el resto de nuestros días, amándola con todo nuestro corazón, practicando la religión como buenos cristianos, guardando los mandamientos de Dios y de la Iglesia, huyendo del pecado mortal, que es una enfermedad mucho peor que el cólera y la peste".

Entre los jóvenes se encontraban Miguel Rua, Juan Cagliero y Luis Anfossi, quienes más adelante serían parte del grupo con los cuales Don Bosco fundaría la Congregación Salesiana. Con información de "Vivencias de Don Bosco", Padre Ángel Peña, OAR. www.es.gaudianpress.org 


JÓVENES QUE EL CÓLERA NO TOCÓ



En el libro del sacerdote Salesiano Teresio Bosco “Vida de Don Bosco” El santo de los jóvenes en el Capítulo Nos Llamaremos Salesianos en el título La Muerte por las Calles del Barrio del Dora el autor nos narra cómo fue la tarea que adelantaron los pupilos de Don Bosco en la emergencia sanitaria: “El alcalde Notta dirigió un llamamiento a la ciudad: se necesita gente valiente para asistir a los enfermos, para trasladarlos a los lazaretos, a fin de que el contagio no corriese como una mancha de aceite.

“El 5 de agosto, fiesta de Nuestra Señora de las Nieves, Don Bosco habló a los muchachos. Comenzó con una promesa: -Si os poneís en gracia de Dios y no cometéis ningún pecado mortal, os aseguro que ninguno se verá afectado por el cólera.

Después les dirigió una invitación:

-Sabeís que el alcalde ha hecho una llamada. Hacen falta enfermeros y asistentes para curar a los apestados. Muchos de vosotros sois demasiado jovencitos. Pero, si alguno de los mayores se atreve a venir conmigo a los hospitales y a las casas privadas, haremos juntos una obra buena y agradable al Señor.

Aquella misma tarde se alistaron catorce. Pocos días después, otros treinta, aunque eran muy jóvenes, lograron arrancar el permiso para unirse a los primeros.

Fueron días duros de trabajo y poco agradable. Los médicos aconsejaban dar masajes y fricciones en las piernas de los enfermos, para provocar abundante sudoración. Los muchachos quedaron divididos en tres grupos: el de los mayores, para todo servicio en los lazaretos y en casa de los apestados; el segundo grupo rondaba por las calles averiguando si había más enfermos, y el tercero (el de los más pequeños) permanecía en el Oratorio dispuesto a atender cualquier llamada.



Don Bosco exigía todas las precauciones. Todos llevaban consigo una botella de vinagre, con el que después de tocar a los enfermos, debían lavarse las manos.

El 21 de noviembre de 1854 se declaró terminada la “emergencia”. Los casos registrados en la ciudad, desde el primero de agosto hasta el 21 de noviembre, fueron 2500. Los muertos fueron mil cuatrocientos.