miércoles, 4 de abril de 2012

REVISTA LLAMAS NOTAS DE PRENSA

LA REVISTA LLAMAS





A la protección de las personas, en su integridad física y en sus bienes, que ahora será empresa de primerísima prioridad por parte de las autoridades legitamente constituídas, corresponde también los aspectos de previsión y prevención que generalmente escapan a las campañas mejor intencionadas pero que, a la postre, no suelen dar los frutos apetecidos. Porque así como resulta indispensable la represión para controlar determinados estados de delincuencia, como la que ahora asfixia a la sociedad, acosada por la ola desatada de la inseguridad y el asedio permanente de cacos y especuladores, también es útil la prevención de ciertas enfermedades del organismo social, o sea las medidas que se tomen oportunamente para evitarlas, para impedir que hagan estragos y causen daño a veces irreparable. Con la circunstancia de que resulta más arduo y costoso el tratamiento del mal que el remedio para eludirlo.

En lo que se refiere la PREVENCIÓN DE LOS INCENDIOS, que son otro de los flagelos comunes entre nosotros, por simple y llama imprevisión -como lo demostró la catástrofe del edificio Avianca- es por demás plausible la tarea obsecada de PREVENCIÓN que viene cumpliendo desde hace varios años la Revista LLAMAS, que dirige en Bogotá Libardo Marín Cardona. Con espíritu altruista y tenacidad ejemplar, con franqueza y valor civil, la citada publicación denuncia fallas e incapacidades de que adolece el Cuerpo de Bomberos de la capital y educa, previene y orienta a la comunidad sobre múltiples aspectos de seguridad en forma digna de atenderse, serena y responsablemente. (EL TIEMPO, 19 DE AGOSTO DE 1974)


LLAMAS

INICIÓ LA HISTORIA PERIODÍSTICA Y PREVENTIVA DE LOS INCENDIOS, DESASTRES Y PROTECCIÓN AMBIENTAL EN COLOMBIA

FORJÓ LA HISTORIA DE LOS CUERPOS DE BOMBEROS EN COLOMBIA

MARCÓ LA HISTORIA EN LA ADQUISIÓN DE VEHÍCULOS DE BOMBEROS Y DOTACIÓN DE LÍNEA DE FUEGO PARA EL PAÍS

PRIMERA EN DIVULGAR CAMPAÑAS PREVENTIVAS EN SALUD OCUPACIONAL, SEGURIDAD INDUSTRIAL, PROTECCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE Y PROTECCIÓN LABORAL EN COLOMBIA

COMENZÓ LA HISTORIA PERIODÍSTICA Y PUBLICITARIA DE LOS SEGUROS Y EL SECTOR GASERO EN COLOMBIA

PRIMERA EN DIVULGAR  EN COLOMBIA Y EL MUNDO LA FUNCIÓN SOCIAL DEL SUBSIDIO FAMILIAR DE LAS CAJAS DE COMPENSACIÓN FAMILIAR  

jueves, 16 de febrero de 2012

REVISTA LLAMAS INCENDIO DE AVIANCA

EL INCENDIO DE AVIANCA O UNA EXPERIENCIA QUE DEBE APROVECHAR EL PAÍS...
(REVISTA LLAMAS No.49 -1975)





foto: Nelly Zamora Velandia, julio 23 de 1973

foto: Manuel H. Rodríguez


El doctor Ramiro Ramírez Trujillo, director de Construcciones de Avianca y Asesor de dicha empresa aérea, viene haciendo importantes declaraciones a la prensa en relación con la reconstrucción de la Torre incendiada en 1973 -hace dos años- y dada al servicio después de su rehabilitación acelerada a un costo de algo más de cincuenta millones de pesos.

De acuerdo con estas importantes declaraciones la Torre sufrió sustanciales reformas, en cuanto a Seguridad Contra el Fuego y Movimientos Sísmicos, con sujeción a las más modernas técnicas conocidas, entre otras la dotación de un sistema automático de rociadores de agua que operan automaticamente al elevarse la temperatura por encima de los setenta grados. De estos rociadores se instalaron 60, cada uno de los cuales cubre hasta diez metros de superficie con lo cual se alcanza a proteger los 650 metros que tiene cada piso. Se instalaron, un monitor, independientemente de los teléfonos para dar las alarmas en cada piso, en caso de que ello sea necesario. Fuera de estos nuevos sistemas de control se dotó la Torre de Avianca con siete salas de máquinas que atienden permanentemente funcionarios capacitados para ello, dotadas cada una de ellas con placas antisísmicas. Estas máquinas se encuentran en los pisos 2, 10,20, 27, y 35.

Anotamos, con respecto a esta muy importante información, que los ingenieros no hablan en las declaraciones que comentamos del Reglamento Interno a que deben someterse los dueños de pisos, como Proexpo, Incomex, IFI, Federación de Arroceros y Caja Agraria, a fin de que al acometer el acondicionamiento de sus respectivos pisos para ocuparlos nuevamente, tengan que someter necesariamente los respectivos proyectos a la aprobación de la administración del edificio y del Cuerpo de Bomberos de Bogotá para evitar que vuelvan a funcionar los tapetes, las cortinas y los enchapados de madera y de plásticos combustibles que provocaron en 1973 un incendio que le costó a la economía del país $150'000.000, sin contar el lucro cesante. Hay, por consiguiente, que ponerle vallas al despliegue fanfarrón de ejecutivos irresponsables que comprometen la seguridad con fabulosas inversiones a cargo de un pueblo miserable.

Y por último, queremos insitir en que este Reglamento Interno de la Torre de Avianca, debe adoptarse por medio de decreto de la Alcaldía, como obligatorio para la totalidad de las Torres construídas o que se construyan en el Distrito Especial de Bogotá. La supervigilancia de este Reglamento, desde el punto de vista técnico, debe quedar a cargo del Cuerpo de Bomberos de Bogotá.-



miércoles, 1 de febrero de 2012

REVISTA LLAMAS LA HISTORIA BOMBERIL

LA HISTORIA BOMBERIL SE REMONTA A VARIOS SIGLOS CON ANTERIORIDAD A LA ERA CRISTIANA





PRIMER BRIGADISTA DE INCENDIOS  ROMA


(PUBLICACIÓN REVISTA LLAMAS No.12)
Por: R.P. José Miguel Miranda Arraiza.-

La revista LLAMAS se honra en presentar la interesante conferencia del Padre Miranda, Teniente Capellán del Cuerpo de Bomberos de la capital. Se trata de un documento sumamente ilustrativo sobre la Historia Bomberil.
El texto de dicha Conferencia es el siguiente:

DEBERES PERSONALES Y SOCIALES DE LOS BOMBEROS

INTRODUCCIÓN.

En las fiestas de Santa Isabel, en Coímbra, los bomberos portugueses quisieron realizar una exhibición de sus habilidades, y para ello organizaron una extraña hazaña.

Se propusieron nada menos que dar fuego a un edificio con gasolina. Y convinieron que, apenas estallase el fuego, se llamaría urgentemente por teléfono a una de las estaciones de bomberos, quiénes estarían preparados para el efecto, y en el término de la distancia se presentarían puntualmente en el lugar del siniestro para ahogarlo diestramente y consecuentemente apuntarse un triunfo ante la ciudadanía. Ninguna divergencia hubo entre los organizadores sobre el plan a realizar. En lo único en que no estaban acordes era en la circunstancia cuantitativa del combustible. Y así, unos decían que para tal simulacro bastaba emplear un bidón de gasolina, otros que era suficiente medio bidón, otros optaban por tres o cuatro bidones. Al fin prevaleció el parecer del Jefe Principal, quien por no ser menos que los demás y en la confianza de que todo iba a correr sin dificultades exclamó: "Emplearemos siete galones: cuatro en las escaleras y los tres restantes en los tres ventanales del edificio".
La proposición fue aceptada con un nutrido aplauso y se dieron a la tarea de los prepartativos.
Llegó la hora señalada y estalló el incendio. El encargado tomó instantaneamente el teléfono, llamó a la estación de bomberos, y ¡oh  contratiempo!: el aparato telefónico estaba ocupado. Volvió a llamar con impaciencia una y dos veces hasta que al fin logró comunicarse. Acudieron enseguida a la cita, pero desgraciadamene habían pasado unos minutos y ya era tarde... Y todos cuántos estaban dentro del edificio perecieron devorados por las llamas. Al día siguiente, el gobierno portugués declaraba luto nacional por el imprevisto siniestro.
Esta anécdota trágica y cómica a la vez, me va a dar pie para hablaros del tema señalado.
Pero antes hagamos un breve recuento histórico.
l. HISTORIA.-
La historia bomberil se remonta a varios siglos A.C., y fueron Grecia y Roma las que dieron a este Cuerpo una forma organizada.
En Roma existían unos vigilantes nocturnos que vigilaban la ciudad para dar la señal de alarma y auxiliar a la población en caso de incendio.
Estos guardianes nocturnos permanecían en las órdenes de tres jerarcas o jefes, llamados en latín "triunviri nocturno".
Como la población fue creciendo y los siniestros multiplicando, hubo necesidad de aumentar los vigilantes y consiguientemente los jefes hasta en número de diez, tomando el nombre de "descemviri nocturno". Más tarde, en tiempo de Augusto César, el Cuerpo de Bomberos encontró una organización, casi podríamos decir, perfecta. Fue creada por el Emperador el año A.C. y se componía de 600 esclavos. Este sistema de esclavos bomberos funcionó hasta seis años después de Cristo en que Augusto creó un departamento u organización mejor entrenado, más a tono de las necesidades y el prestigio de una ciudad que era la capital del mundo. Esta organización rindió espléndidos servicios hasta la caída del Imperio Romano (376 D.C.).
La nueva organización creada por César Augusto estaba compuesta por diez mil hombres, con equipo adecuado y suficiente y eran miembros de una organización semi-militar con divisiones y sub-divisiones similares a las del Ejército Romano, establecidas primera en residencias privadas y después en edificios propios.
Cada cohorte -y hemos dicho que eran diez,cada una con su jefe-, disponía de dos "Siphona" o máquinas, escaleras, escobas de metal, picotas, mallas, palas y otros equipos. La protección la lograban con mantas impermeables.
El personal era seleccionado ordinariamente por el Emperador entre la aristocracia romana. Había distintos rangos jerárquicos,  incluyendo un prefecto, sub-prefecto, diez tribunos, cien centuriones y un número indeterminado de bomberos de distintas clasificaciones, denominados "aquarii" y "siphonarií" y otros más, cargos que correspondían más o menos a nuestros grados de comandantes, tenientes, sargentos, cabos, etcétera.
Los bomberos romanos recibían paga y una pensión al retirarse después de haber servido por más de veinticinco años. En Egipto,país de los viejos faraones, se ha encontrado recientemente un papiro, de dos siglos anteriores a Cristo, donde se habla ya de unos hombres destinados a apagar incendios y salvar a los ciudadanos de las llamas.



SIPHONA


Los hebreos y griegos no fueron tampoco a la zaga de los romanos, precisamente, las máquinas modernas que hoy vemos avanzar triunfantes por las calles de las ciudades, no son en realidad más que ediciones ampliadas y mejoradas de las máquinas llamadas "siphona", inventadas por dos griegos, el ingeniero Ctesibius, y el no menos ilustre Herón.
Esto sucedía doscientos años Antes de Cristo. Hasta ellos no se conocía ningún aparato extintor, a no ser el cubo de cuero, hecho de los intestinos y del estómago de los bueyes. Los intestinos servían de mangueras y el estómago de tanque o recipiente. Más tarde apareció la "jeringa", que consistía en un pistón para imprimir presión; en un extremo del cilindro se ajustaba "un reducidor" se llenaba el cilindro de agua y haciendo presión con el pistón se obligaba al agua a salir por el pitón con relativa fuerza; este tipo de "extintor" se usó en Roma 300 A.C.
Pero quienes dieron la pauta para los aparatos modernos fueron en realidad los dos ingenieros griegos citados.
No podemos olvidar, el aporte que la Iglesia ha ofrecido a la Institución bomberil en una u otra forma.
Un ejemplo de espíritu bomberil, sin haber hecho nunca profesión de bombero fue sin duda el de San Juan de Dios, fundador de la Orden Hospitalaria en la Granada Española.
Un día se incendió un hospital, y al oir los tremendos y lúgubres lamentos de sus enfermos, en su mayoría locos, que ya iban siendo presas de las llamas, se avalanzó sobre el interior del edificio, y fue sacando, aupados en sus hombros, a todos los dementes. Y esa hazaña la logró sin uniforme especial, ni guantes, ni impermeables, ni cascos refractarios, ni telones especiales de deslizamiento, ni escaleras de garfios, ni extintores de ninguna especie; con sólo sus brazos y su intrepidez ante los desvalidos que iban a ser devorados por el fuego; para que veaís lo que puede un ideal de amor al prójimo.
En París gozaron de mucha fama los capuchinos, quienes ante una alarma incendiaria, salían con sus luengas barbas y sus pies descalzos arredados de unas bombas rudimentarias y unos baldes o pozales de cocinas, dispuestos a apagar las llamas de cualquier lugar de la ciudad.
Cuentan las crónicas que en más de una ocasión tuvieron que volver los frailes de San Francisco, después de la faena lograda,con las barbas chamuscadas por el fuego y los pies quemados, ya que las sandalias de poco o de nada les defendían.
En nuestros días, aún la Abadía Trapense de Getsemaní, en el Estado de Kentucky. E.E.U.U., dispone de un Cuerpo de Bomberos propio.
(...)
2. DEBERES DEL BOMBERO

Y hecho este ligero preámbulo, hablemos un poco de las obligaciones del bombero.
El día 27 de julio de 1952, fue un día muy honroso para todos los bomberos del mundo. Mil setecientos alumnos de la Escuela Central de Bomberos, acudieron al Vaticano para visitar a Pio XII, el Papa que habló a todos los profesionales, y dirigiéndose a todos ellos, con palabras paternales de cariño y estimación, les habló así:

"De todo corazón os saludamos, amados hijos, alumnos bomberos de la Escuela Central Anti-Incendios. Sabeís que vuestra profesión exige una profunda y vasta preparación para PREVENIR y PARA APAGAR LOS INCENDIOS, para estudiar los métodos de salvación y de sanidad; presume también especiales cualidades personales, exige hombres fuertes de nervios sanos, buenos gimnastas que mantengan sus cuerpos en una severa discíplina, hombres tales, que aún en los ejercicios físicos y militares arriesgados, se pueda confiar en ellos; hombres de buen golpe de vista, presencia de espíritu, rapidez de acción; hombres valerosos y dispuestos a las pruebas más arduas.
Todo esto os lo deseamos, esperando que tengaís un éxito feliz en vuestras futuras pruebas. Pero si quisiéramos daros también algunas enseñanzas para vuestra vida, os recomendariamos de modo especial dos puntos:

1. DAD A VUESTRO SERVICIO UN SENTIDO SOCIAL.-

Es un sentido que ya lo tiene por si mismo como pocas profesiones. Os obliga a socorrer a las personas en peligro, a salvar de la destrucción violenta del fuego las personas mismas, sus casas y sus bienes. Conviene, pues, que en vuestro trabajo os dejeís llevar por este sentido y por este ideal: ayudar al prójimo, incluso y principalmente por amor a Jesucristo.

2. EN ESTO MISMO ESTA COMPRENDIDA YA NUESTRA SEGUNDA RECOMENDACIÓN

Sed hombres religiosos. Vuestra profesión es de aquellas cuyo ejercicio, sino siempre, por lo menos no raramente incluye graves peligros. Creed pues, en Dios y confiad en Él. y no olvideís de orar todos los días.

La Providencia y la gracia divina hagan de vosotros, al mismo tiempo, verdaderos cristianos y valerosos bomberos en los que puedan confiar el Estado, la ciudad y el pueblo".

En estas palabras del Papa Pío XII se encuentra concentrado todo el ideal del bombero perfecto, es decir, todas las cualidades de que debe estar adornado para cumplir los deberes para consigo mismo y para la sociedad.

TRATEMOS DE SUBRAYARLAS

CUALIDADES PERSONALES.-

EL QUE CREYERE QUE PARA SER BOMBERO BASTA CON DAR SU NOMBRE A LA INSTITUCIÓN BOMBERIL Y VESTIR UN UNIFORME ESTÁ EQUIVOCADO DE MEDIO A MEDIO. EL BOMBERO VALEROSO NO SE IMPROVISA. Y NO SE IMPROVISA PORQUE NECESITA CUALIDADES ESPECIALES, QUE SON MUCHAS, Y QUE ESTÁN BASADAS EN ESTAS DOS GENERALES:

VOCACIÓN Y APTITUD.

LA VOCACIÓN ES AQUEL LLAMAMIENTO PARTICULAR QUE UNO SIENTE HACIA DETERMINADA PROFESIÓN. EN NUESTRO CASO, A NUESTRO CUERPO BOMBERIL. ES UN ATRACTIVO NATURAL, UNA AFICIÓN ESPONTÁNEA, UNA INCLINACIÓN HACIA LAS ACTIVIDADES PROPIAS DE ESTA INSTITUCIÓN, LA CUAL NO ES OTRA COSA QUE LAS DISTINTAS CUALIDADES QUE TODO MIEMBRO DEBE TENER.

HELAS AQUÍ:

A) CUALIDADES INTELECTUALES.-

UNA PROFUNDA Y VASTA PREPARACIÓN PARA PREVENIR Y APAGAR LOS INCENDIOS Y PARA ESTUDIAR LOS MÉTODOS DE SALVACIÓN Y DE SANIDAD.
ESTO INDICA QUE EL BOMBERO DEBE TENER UNA PREDISPOSICIÓN CULTURAL ORDINARIA POR LO MENOS. UN CORTO ANALFABETO NO PODRÍA NUNCA SER BOMBERO.

B) CUALIDADES FÍSICAS:

SER HOMBRE FUERTES, DE NERVIOS SANOS. BUENOS GIMNASTAS QUE MANTENGAN SU CUERPO EN UNA SEVERA DISCÍPLINA.

QUE OFREZCAN GARANTÍA Y CONFIANZA EN SUS EJERCICIOS FÍSICOS Y MILITARES.

C) CUALIDADES SÍQUICAS:

HOMBRES DE BUEN GOLPE DE VISTA. DE PRESENCIA DE ESPÍRITU ANTE EL PELIGRO. DE RAPIDEZ EN LA ACCIÓN.

D) CUALIDADES MORALES:

HOMBRES VALEROSOS Y DISPUESTOS A LAS PRUEBAS MÁS ARDUAS, HOMBRES RELIGIOSOS, LLENOS DE AMOR A CRISTO.

HOMBRES LLENOS DE UN ESPÍRITU INMENSO DE CARIDAD Y DE AYUDA AL PRÓJIMO.

Sin estas cualidades personales, el bombero será un elemento mediocre, y lejos de dar gloria a la Institución, lo que harán es rebajarla.

2. OBLIGACIONES CON LA SOCIEDAD.-

De la misma profesión nacen las obligaciones para con la sociedad, para el servicio de la ciudadanía. Sin esa finalidad, no se concibe la Institución bomberil. "Es un sentido, dice el Papa, que lo tiene por sí mismo como pocas profesiones".

Puesto que es de su esencia "socorrer a las personas en peligro, salvar a la destrucción violenta del fuego a las personas mismas, a sus casas y a sus bienes".

Esto requiere: a) ANTE TODO, TENER UNA COMPLETA RESPONSABILIDAD DE ESE DEBER SOCIAL.- El bombero no es sólo. forma parte muy importante de ese conglomerado social de la ciudadanía, y si fallase en el momento oportuno, fallaría también gran parte de ese mecanismo.

b) CORRESPONDENCIA A LAS LLAMAS Y PRONTITUD EN ACUDIR A LA CITA.-
Una tardanza voluntaria o involuntaria, puede acabar con muchas vidas y muchos bienes de fortuna.

c) CONSAGRACIÓN

Pero supongamos que el bombero ha llegado con puntualidad al lugar del siniestro. ¿Qué es lo que todavía se le exige?

- ES EXACTITUD, GENEROSIDAD, ARROJO, VALENTÍA, O INTREPIDEZ Y EN FIN, TODO ESE CÚMULO DE CUALIDADES FÍSICAS, SÍQUICAS Y MORALES QUE ANTES HEMOS SEÑALADO Y QUE AHORA DEBE PONERLAS EN PRÁCTICA...


INCENDIO EDIFICIO JOELMA, SAO PAULO, BRASIL 1974

















jueves, 26 de enero de 2012

REVISTA LLAMAS Y NOTAS PERIODISTICAS

LA REVISTA LLAMAS SE HALLA EN CIRCULACIÓN
(PUBLICADO EL 3 DE FEBRERO DE 1961, El Tiempo)

Lujosamente editada en finísimo papel couché, con carátula a varios colores, que reproduce una hermosa alegoría para la prevención de incendios, está ya en circulación el No.8 de la Revista LLAMAS, que en Bogotá dirige y orienta nuestro colega y amigo Libardo Marín Cardona.

La edición a que hacemos referencia, como su nombre lo indica, está dedicada a registrar las iniciativas y mejoras de los Cuerpos de Bomberos Voluntarios del país, de cuyas instituciones es vocero autorizado, siempre al servicio de una causa noble y patriótica, como es la prevención de incendios.

Marín Cardona ha querido vincular esta última entrega al Valle del Cauca, con una reseña histórica sobre los 32 años que cumplió el año pasado de su fundación el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali, lo mismo que con otros aspectos interesantes sobre la pujanza industrial y comercial de la capital vallecaucana. Igualmente, dedica varias páginas a las deficiencias portuarias de Buenaventura, a los estudios previos que se han realizado para la creación de la zona franca del pacífico y a la protección de la defensa forestal y maderera del mismo Litoral Pacífico. Todos los artículos, comentarios, reportajes, etcétera; está ilustrados profusamente con fotografías, que le dan mayor atractivo y realzan el interés de dicha publicación.

Aspira su Director-Gerente a estabilizar la revista LLAMAS que hasta el momento ha lanzado ocho ediciones (...), para corresponder así a la generosa acogida que se le ha brindado especialmente entre los departamentos del Valle, Cauca, Caldas y Cundinamarca, aunque realmente su circulación cubre todo el territorio nacional.

felicitamos a Libardo Marín Cardona por la aparición de esta nueva entrega de LLAMAS, que constituye la culminación de un esfuerzo editorial muy meritorio y deseamos que siga triunfando en sus empeños periodísticos.



Muelle de Buenaventura,(archivo patrimonio fotográfico y filmico)



foto histórica del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cali /Archivo fotográfico y Fílmico del Valle del Cauca)

jueves, 19 de enero de 2012

REVISTA LLAMAS ENTREVISTA 1968


revista llamas
Entrevista de: Alberto Manrique, entrañable amigo y connotado periodista -1968- al fundador de revista LLAMAS, Libardo Marín Cardona.-





Libardo Marín Cardona desocupó su tierra, Rionegro, Antioquia, en 1947. Desembocó, naturalmente, en Medellín. El anillo estrecho de las perspectivas lo obligó a mirar a Bogotá, ciudad helada, casi como la Villa de Córdoba, pero abierta a las inquietudes y a las esperanzas.

Desde la escuela rural había querido ser periodista. En los caminos de vecindad se encontraba con los campesinos y los condiscípulos y anhelaba saberlo todo. Hacía preguntas sobre la intrascendente trascendencia de la vida en las veredas para después, a su manera, referir las respuestas en crónicas verbales. "Sopero", le bautizaron sus compañeros de edad. "Sopero" porque en Antioquia quien lo pregunta todo y lo repite en figuras gigantes, es eso, vale a decir, metido, preguntón y otras cosas amables.

Llegó a Bogotá. Nerviosamente, como su carácter, entró en la redacción de "La Razón". No era su clima espiritual. No había candela humana. Pasó a "La Opinión"  de Alberto Galindo y, desde Bogotá, servía a  "Diario del Quindío", de Armenia y otras publicaciones. Dice Libardo que quien le "doctoró" efectivamente en el periodismo fue Alberto Galindo.

Pero el fuego de su espíritu quería apagar el fuego de los incendios y después de enterarse de qué manera se debatían los bomberos de Bogotá, sin ayudas, sin órganos de expresión, decidió en 1957, por los días decembrinos, fundar la revista LLAMAS. Fue así como inició la tremenda brega de publicar en Bogotá mensualmente un grupo de páginas maravillosamente editadas para servir a los bomberos, nunca para servirse de los bomberos. LLAMAS desde entonces se ha convertido en un modelo de antorcha contra los incendios. Después de una lucha de diez años  y con varias ediciones originalmente impresas, ha probado que su romanticismo rionegrero, su desprendimiento absoluto, son verdades auténticas. El habría podido dedicarse, entregarse con sus publicaciones a la industria y el comercio y hoy lo veriamos a bordo de un "Impala" y no a bordo de sus cortas pero dinámicas zancas recorriendo la ciudad de Bogotá y los departamentos de Colombia. En cada página de su revista LLAMAS se advierte el combustible contra las catástrofes que produce el fuego.

HABLA EL HOMBRE
Hemos querido que Libardo Marín Cardona hable y diga algo de su vida, de sus satisfacciones y fracasos. Los últimos los ha recibido sonriendo y como una nueva invitación a continuar la lucha con un brío más caliente del que lo empujó en los primeros días.
DICE:
-No hablemos de los fracasos. Amo los fracasos. Me encantan. Sin ellos no habría sido posible conseguir los triunfos. Victorias no económicas, se entiende, pero sí profundamente satisfactorias. Como he dicho, sin los fracasos la revista LLAMAS hubiera efectivamente fracasado.

LAS SATISFACCIONES
Continúa:
-Grandes satisfacciones en el campo de la seguridad industrial prevención contra incendios, me han invitado a seguir trabajando con denuedo ya que las orientaciones en este campo han sido muy efectivas como lo prueban los mensajes enviados por ejecutivos de empresas en cuyos textos se pide la continuación de las campañas. Ellos me dicen que no se está luchando en vano. Yo les creo y sigo caminando. -

PREOCUPACIÓN PERMANENTE

Cuando Libardo Marín Cardona se entera de que en Bogotá u otra parte del país ha ocurrido una catástrofe producida por el fuego, atraca el teléfono de su oficina. Quiere conocer datos directos. Primero que todo, pregunta por los auxilios que han sido enviados para socorrer a las víctimas, cuántas vidas fueron salvadas y en qué proporción perjudicó económicamente el incendio a los afectados. Es decir, primero el lado humano. Luego el periodístico y es cuándo pide fotos o envía fotógrafos y consigue los datos necesarios para sus crónicas que aparecerán en la próxima edición de LLAMAS.

LA CIRCULACIÓN
-Mi mayor satisfacción es de ver hoy a Bogotá debidamente protegida contra el fuego. Logramos la adquisición, por el Distrito Especial, de los equipos conseguidos en el Canadá para que la capital de la República espantara de una vez por todas el fantasma del incendio. Esos equipos fueron comprados por medio del sistema de compensación con el café, sistema éste que aconsejamos permanentemente en nuestras campañas.-

DIVERSIDAD DE FRENTES

El director de la revista LLAMAS explica cómo han sido diversificados los frentes en sus campañas y lo expresa así:

- Hemos mirado hacia los puertos colombianos, a los ferrocarriles, al tránsito, a las fábricas, a los hogares, a los centros educativos.  Hemos luchado por la creación de brigadas infantiles para ir creando la mentalidad bomberil en la niñez. La campaña pro-niño quemado. Hemos visitado los más apartados villorrios para que haya, en cada uno, un cuerpo de bomberos. Se ha investigado en las fábricas para saber qué número de obreros puede conocer detalles sobre la seguridad industrial. Me puse en contacto con varios países del mundo para, que en buenas condiciones, suministraran a todos los municipios, por lo menos un campero-bombero, así sea pignorando las rentas o con las contribuciones de las entidades cívicas que pueden hacerlo. Vamos a ver cómo LLAMAS, por conducto de parlamentarios amigos, estudia la adopción de una ley apoyando económicamente a todos los distritos en la adquisición de su equipo, por lo menos en la primera cuota. 

Y Libardo Marín termina así:
-Estos, los incendios provocados, han sido otro de mis dolores de cabeza. Porque las empresas aseguradoras deben estas seguras, por medio de un departamento de control moral para que el cuerpo de colocadores sea exactamente moral e, igualmente, para conocer las intenciones de quién pide el seguro o se asegura presurosamente. ¿Tarea de sabios, de adivinos? No. Un simple trabajo de control y nada más. Hemos querido evitar que el seguro contra incendios se convierta en una fuente de ingresos indebido para personas sin moral comercial. Quiero invitar a todas las empresas pequeñas y grandes a que inviertan parte de sus dineros en equipos y material de seguridad. Esta sería la inversión más lucrativa que podrían hacer como respuesta a la amenaza permanente del fuego producido por la inseguridad de la factoría desde el punto de vista industrial.-



DANZA DE LAS HORAS
(EL TIEMPO, 22 DE OCTUBRE DE 1967)
Admirable labor de divulgación sobre las actividades de los bomberos, adelanta en la Revista LLAMAS Libardo Marín Cardona, sin más ayuda que la de su esfuerzo tesonero, Marín Cardona ha sostenido esta revista contra viento y marea. Y librado, desde ella, intensas y efectivas campañas por la modernización de los bomberos en todo el país. Ciudadanos con virtudes apostólicas como Marín Cardona son acreedores del reconocimiento público.
CALIBAN

“LA CIUDAD Y LA GENTE”
(  EL TIEMPO, 22 DE SEPTIEMBRE DE 1980)
SEGURIDAD
La Revista LLAMAS que dirige Libardo Marín Cardona, consagrada a combatir el fuego, publica otra edición dedicada al primer simposio  de protección contra ese flagelo  y donde hablaron Gustavo Vasco Múñoz, William Fadul y Francisco Morris Ordóñez. También incluye una reseña comentada de la disposición oficial (que fue primicia de El Tiempo) según la cual los edificios de 20 o más pisos necesitan obligatoriamente de helipuerto para evitar desgracias irreparables. También divulga las normas del Intra sobre el transporte escolar.
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