NO SEÑOR RAMELLI: EL DINERO PÚBLICO OBLIGA A RENDIR CUENTAS
Por Martín Eduardo Botero -Doctorado (P.h.D) Experto Constitucional-
El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli, ha dicho:
"No vamos rendirle cuentas a ninguna rama del poder público".
No, Señor Ramelli.
La independencia judicial no está en discusión. Lo que está en discusión es el dinero público.
Y quien administra dinero público rinde cuentas.
No porque lo ordene el Presidente. No porque la JEP esté subordinada al Ejecutivo.
Porque lo ordena el sistema constitucional colombiano.
El artículo 267 de la Constitución somete a vigilancia y control fiscal la gestión de quienes manejan fondos o bienes públicos. Ese control comprende aspectos financieros, de gestión y de resultados.
Más aún: la propia JEP reconoce institucionalmente la rendición de cuentas. Sus documentos oficiales contemplan sobre el uso y gestión de los recursos y mecanismos de control sobre su administración.
Por eso resulta equivocada una afirmación absoluta según la cual la JEP no rinde cuentas ante ninguna rama del poder público.
La JEP administra recursos de los colombianos. Su presupuesto se aprueba con recursos de los colombianos. Sus gastos se pagan con recursos de los colombianos. Y los colombianos tienen derecho a saber cuánto recibió, cuánto gasto, cómo lo gasto y cuáles fueron los resultados.
Eso no invade una sentencia.
No condiciona una decisión judicial.
No somete a un magistrado al Gobierno.
Se llama rendición de cuentas.
Hay además una contradicción que no puede ignorarse. Si la JEP considera que la reducción de determinados recursos puede afectar su capacidad institucional y lleva esa preocupación incluso al escenario internacional, es enteramente legítimo que dentro de Colombia se examine qué ocurrió con los recursos que ya recibió.
No puede reclamarse dinero público invocando la importancia de la función y, al mismo tiempo, presentar como una amenaza a la independencia que se pregunte por su utilización y resultados.
La autonomía no convierte los recursos públicos en recursos propios.
La independencia no significa inmunidad frente al control.
Y la separación de poderes no significa ausencia de controles entre las instituciones del Estado.
La regla republicana es mucho más sencilla: quién administra dinero público debe explicar qué hizo con él.
Eso no debilita el Estado de derecho.
Eso es el Estado de derecho.
Amén.
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