miércoles, 19 de agosto de 2026

COLOMBIANOS: ANTE LAS EMERGENCIAS PRESENTES HEMOS ASCENDIDO LOS PELDAÑOS DE LA FE, LA SOLIDARIDAD Y EL AMOR QUE NOS UNEN MÁS EN LA FRATERNIDAD Y HACEMOS POSIBLE LO IMPOSIBLE.

 



CON CADA BUENA OBRA ASCENDEMOS LA ESCALERA DE LA SALVACIÓN 



Imagen generada IA

Las escaleras son un elemento arquitectónica de inmensa utilidad. Son las vías por donde a diario se movilizan miles de personas y las salidas de emergencia de complejos inmuebles y viviendas.  Espiritualmente, el ascender por ellas, haciendo obras buenas al prójimo, es elevar nuestra alma a un orden superior, separándonos del limitado y perecedero mundo temporal y acercándonos a una vida plena de paz, que nunca muere.  


Las escaleras, en su mayoría, son el medio usual no mecánico, aunque las hay eléctricas, como los ascensores que solo operan cuando la luz no falla o no tienen problemas técnicos para su normal funcionamiento. Y son una trampa, en caso de incendio o terremoto, por lo que no se recomienda su uso, cuando estas emergencias están presentes.

Entonces, las escaleras tradicionales cobran un valor relevante, en situaciones normales, porque facilitan la salida o la entrada de personas a un inmueble.

Sin embargo, las normas de prevención en evacuación en caso de una emergencia por movimientos sísmicos nos dicen que, en simulacros de evacuación, debemos hacerlo de manera ordenada, sin correr, sin pánico y salir al punto de encuentro dispuesto para tal fin. No obstante, cuando el seísmo es fuerte, pareciera, ser una medida inconveniente, porque es cuando las estructuras se están desprendiendo con peligrosa rapidez y las ventanas se fragmentan en miles de pedazos.




¿Qué recomiendan los experimentados grupos de socorro, las Unidades de Salvamento y Rescate y los topos? Estos Cuerpos de Rescate priorizan las zonas de fácil acceso en niveles inferiores, durante las primeras horas de la emergencia por terremoto. 

Pero, también indican puede ser seguro el protegerse debajo de muebles fuertes, o agacharse y sujetarse junto a columnas o muros de carga estructural, nevera o lavadora, lejos de ventanas, cubriéndose con las manos la cabeza y si lo coge en la cama, no levantarse. Voltearse bocabajo, cubrirse la cabeza y la nuca con una almohada y protegerse con las sábanas, cobijas y colchas mientras dura el temblor.

Porque las escaleras son zonas de alta vulnerabilidad, fáciles para desplazarse de su base y romperse, al no estar hechas para soportar la circulación de tanta gente en el momento de un sismo.

Pero, aquí, también, queremos referirnos al simbolismo espiritual que encierran estas estructuras de obligatorio uso en los inmuebles que registran alguna ocupación.

NIVELES DE REFUGIO 

No sin antes mencionar, algunas informaciones sobre la prevención en caso de incendios que hoy, por ejemplo, en los edificios de altura, muy comunes en la planeación urbanística y, de acuerdo a las normas de protección contra incendios vigentes, que, en cada cierto número de pisos, se están construyendo niveles de refugio con materiales altamente resistentes al fuego y sistemas de presurización de humo, a los que se puede acceder por las escaleras presurizadas contra el humo.

Los bomberos prohíben el uso de ascensores, cuando el fuego está consumiendo una estructura, porque se convierten en chimeneas mortales.

Los niveles de refugio vienen siendo la respuesta más efectiva al momento de salvar vidas.



 

Sin embargo, estos pisos de refugio de los edificios altos son una tecnología de seguridad activa y pasiva que no opera para eventos sísmicos. 

Las grandes moles de concreto y acero, según los arquitectos e ingenieros civiles, deben adoptar normas sismoresistentes que cubran globalmente la estructura, porque el edificio debe comportarse de manera segura en caso de un fenómeno telúrico.

En el momento de un incendio las escaleras diseñadas como caja de escalera y protegidas a prueba de humo, suelen ser vías de evacuación importantes. 




También, los bomberos tienen sus escaleras y sus camiones escalera, ¡ y cuántas vidas han puesto a salvo cuando ocurren incendios estructurales y otras calamidades!!!

LA ESCALERA DE SAN JOSÉ

Son, entonces, las escaleras de emergencia, el servicio inmediato para ascender y descender de los inmuebles. Pero, también, a nivel sobrenatural nos dan una lección especial.

Era la mitad del S. XIX cuando San José, el padre adoptivo de Jesús, nos quiso dejar el mensaje de salvación con la misteriosa escalera de 33 peldaños que, durante tres meses, en total privacidad, diseñó en la Capilla de Loreto en Santa Fe, Nuevo México.

Según las Hermanas de Loreto, gracias a las oraciones hechas al Santo, un buen día, se apareció un hombre a la puerta de la capilla que afirmó podría construir la escalera, que anteriores arquitectos dijeron no poder hacerlo.



 

La obra de carpintería excepcional de una escalera -sin soporte central y con madera de abeto, no originario de ese lugar y que un hombre desconocido realizó en su Capilla-, muy probablemente, aseguraron ellas, se trataba del mismísimo San José, que sin clavos ni cola levantó esa prodigiosa escalera, en un espacio imposible para hacerlo y que al concluirla desapareció misteriosamente.

33 escalones que nos hablan muy claro: si queremos ganarnos el Cielo es necesario acogernos a las enseñanzas y la alianza de amor del Hombre y al mismo tiempo Dios, que es Jesucristo. De hacerlo así, podremos avanzar al encuentro definitivo y feliz a la Patria celestial, que es el único lugar fijo donde pasaremos la eternidad.  

Nos dicen los orientadores de la fe que, si queremos avanzar espiritualmente, debemos esforzarnos por ir ascendiendo hacia el encuentro con las enseñanzas y acciones que nos elevan, para ser los seres espirituales que, en esencia, somos.

Entonces, esos son los peldaños que debemos subir, orientados por el Amor que el Todopoderoso nos brinda en Su Plan de Salvación y que  trazó a cada uno de nosotros.

Lo trazó para el Gobernante, el empresario altruista, el socorrista, el médico, el auxiliar de enfermería, el bombero, el soldado, el corresponsal que, sin importar el peligro y las limitaciones, cubre las tragedias y presta un servicio social y humanitario valiosísimo. 

Lo trazó, también, a las personas de espíritu voluntario. A las almas que consumidas en el Mayor Amor, el Amor de Dios, orientan a otras, con su vocación religiosa, por encima de incomprensiones, dificultades y persecuciones, siendo ellas, el espejo por donde se refleja la luz de Dios aquí en la tierra, buscando que éstas no se desesperen ante las duras pruebas de la existencia, o ante sus propias debilidades y hallen en estos apóstoles del amor el rostro benévolo de Nuestro Señor, las cuales después de sanar, serán los soldados de la fe. Mañana le tenderán la mano a otros que estén pasando por difíciles momentos.

Hoy, con inmensa alegría y gratitud al Cielo, vemos cómo muchos con su servicio generoso y gran disposición en las contingencias que estamos viviendo, primero con nuestra hermana Venezuela y ahora nuestra querida, Colombia, ha habido una movilización de corazones desbordante e inusitada.

MÁS CERQUITA A LA VOLUNTAD DE DIOS

Todos aportando desde nuestra vocación y servicio lo mejor de nosotros. Eso es subir los peldaños de la salvadora escalera que el Buen Hacedor ha puesto en nuestro camino. Cada vez que la ascendemos, con un buen proceder y un acto de amor desinteresado, estamos más cerquita de hacer Su voluntad y le estamos diciendo a Nuestro Salvador Jesús: Amado Señor, haz mi corazón semejante al Tuyo.




En momentos como estos, cuando las tempestades nos doblegan, se ponen a prueba nuestras habilidades, el valor y el deseo de dar respuesta y solución a aquellas situaciones para las que el Altísimo nos dio talentos, posiciones privilegiadas o menos privilegiadas, liderazgo, cualquiera sea nuestro oficio, para ser los voluntarios que ayudemos en la tarea de construir, aquí en la tierra, el Reino de Dios y reconstruir naciones ejemplares, la deseable Patria Milagro.

EL DESASTRE NOS REVELA  A  LOS BUENOS PATRIOTAS 

Por eso, merecen mención especial los hombres y mujeres colombianos destacados en el renglón empresarial, industrial, en el arte, en la música, la moda, los negocios que, con sus loables proyectos y su filantropía, están ascendiendo los peldaños de su escalera en esta vida fugaz y con sus loables acciones se están acercando más a Dios, porque sus obras los acompañarán hasta el final de sus vidas y más allá. 

El empresario Jaime Gillinski y su esposa Raquel Kardonski donaron 150.000 millones de pesos. Luis Carlos Sarmiento Angulo y su esposa Fanny Gutiérrez de Sarmiento 200.000 mil millones de pesos.  Ardila Lule hizo aportó en especie y productos esenciales. Arturo Calle y familia colaboraron a la tragedia con 500.000 dólares. Shakira, donó 1.25 millones de dólares y el filántropo Howard G. Buffet, quien la acompañó en su viaje a Quibdó, Chocó,  destinó dinero a la construcción de diez escuelas para la región, a través de la Fundación Pies Descalzos y Christian Daes (Tecnoglass) aportó 6.000 millones de pesos. 

Generosas e históricas donaciones de cientos de miles de millones de pesos para ayudar a los damnificados y reconstruir a nuestra derruida Patria.

SAGRADOS PATRIMONIOS DE FE Y CULTURA DAÑADOS POR EL SISMO 

Nuestra Patria, en sus edificaciones sagradas, patrimonio histórico y cultural de la nación y del mundo, sufrió pérdidas que, por fortuna, aunque toman tiempo y dinero, son remediables.

Los templos y catedrales, además de atraer a propios y foráneos en sus viajes turísticos por Colombia, son el refugio de la fe de los pueblos y sus construcciones, casi todas, obras majestuosas  representan la arquitectura republicana, neogótica y colonial temprana.

Casi medio centenar de templos en Antioquia -Sonson y Abejorral-, en Pereira, Cali y Tolima sufrieron daños considerables en sus cúpulas, torre central y estructuras.

El Padre Jesban Rodríguez, párroco de la antigua y hermosa Iglesia San Juan Bautista en Chaparral Tolima, invita a los colombianos a ayudar a restaurar este valioso patrimonio nacional, que acusa graves daños en su torre principal y en su cúpula, donde el remate superior y la cruz sufrieron desprendimientos severos y parte de la estructura cayó sobre el techo interior, donde hay obras de arte.

Ha dicho en las redes sociales, emisoras y prensa: "tocamos el corazón de las personas de buena voluntad que quieran apoyarnos. ¡Vale la pena!!! reconstruir este Templo tan hermoso. Una parroquia que fue fundada hace más de trescientos años"...

En Chaparral hay más de cien casas dañadas y más de doscientos damnificados, aparte de los incendios forestales que la semana pasada devoraron importantes ecosistemas del Tolima.

¡Gracias empresarios, policías, soldados, rescatistas, voluntarios, médicos, psicólogos, religiosos, guías espirituales, arquitectos, ingenieros, ajustadores de seguros, bomberos que apagan el fuego malo del pesimismo, de la insolidaridad, del saqueo, la corrupción, del resentimiento, del odio, del dolor y encienden el fuego bueno que levanta vidas, protege el rico ambiente y edifica sobre las ruinas del desastre!!! 

(Textos Eliora, Revista LLAMAS)





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