COLOMBIA EN MANOS DEL ALFARERO SERÁ LUZ PARA EL MUNDO
¿Qué tal si cuando Dios estaba en amoroso cuidado y sabiduría tejiendo nuestras frágiles existencias hubiera sentenciado: "Vidas no dignas de ser vividas"? ¿Para qué, entonces, molestarse en crearnos?
Nuestro Arquitecto, siendo nuestro diseñador, jamás atentaría contra su más amada y milagrosa Creación, porque, fácilmente, desde el mismo origen de la vida, estaría, de inmediato, sentenciada a muerte y la existencia de ningún ser humano sería respetada ni valorada. El mundo sería un planeta muerto, desolador.
Entonces, pensemos, por un momento, de cuántas vidas de personas virtuosas que han dejado un rico legado al mundo, la humanidad se hubiera privado -científicos, músicos, literatos, santos, inventores, gobernantes, educadores, padres de familia-. Seríamos una especie de menor valor en la escala de los seres creados, menos que los insectos, similar a la efímera, un insecto cuya vida se reduce ¡a un día!!!
Dios creó al hombre y en el Génesis le ordenó: "¡Sean fructíferos y multiplíquense, llenen la tierra y sométanla, dominen a los peces del mar y las aves del cielo y a todos los animales que se arrastran por el suelo!"
Pero todo un Dios nos creó para traernos a esta fugaz vida temporal y somos su hechura, confección de sus Benditas Manos y, por serlo, solo Él tiene el derecho y la potestad de disponer de nuestras existencias como a Él le plazca.
Pero, algunos en este mundo se creen 'dioses', con derecho a decidir quién o quiénes pueden vivir y quiénes no, como si fuera muy fácil diseñar la vida humana, cuando es el diseño más prodigioso de ingeniería genética perfecta, donde cada órgano, cada célula, cada átomo, cada extremidad son de una complejidad en su funcionamiento y en su material, imposibles de igualar.
Hay que ver, cómo personas que han sido víctimas de accidentes de tránsito, incendios o desastres, si llegan a sobrevivir, quedando desfiguradas o mutiladas, ¿ cómo es de difícil si no complicado, encontrar un donante para reemplazar el órgano perdido o rehacerle los huesos, la piel, tendones, arterias o músculos impactados o cercenados?
Sin embargo, ¡que paradoja! hoy es más fácil desechar una hermosa criatura con todos sus miembros completos, que luchar por reconstruir, en un quirófano, a un ser humano haciendo uso de los increíbles adelantos de la ciencia médica.
Pero todavía, ¡es más inaudito y descabellado! que existan normas que prohíban la pesca y cena de los cangrejos, porque hay que defenderlos a como de lugar, más que a la vida del ser humano.
Pero la maldad se ha desatado sin medida contra los que aun carecen de voz y de fuerzas para defenderse y protegerse en este desafiante y alucinante planeta. Son los niños que sin tener la madurez suficiente se les quiere mutilar su original diseño.
Es un abuso con su identidad de género. Con el tiempo puede desembocar en disforia o incongruencia de género y al lamentable suicidio, porque al darse cuenta de la gran equivocación cometida apelan a la acción más desesperada y es el de quitarse la vida.
Pero, el asunto contra la infancia no para ahí. Bebés agredidos y violados. A los menores reclutados en las filas milicianas, se les despoja de vivir una niñez normal, negándoles la posibilidad de disfrutar de una familia.
Son ultrajados, asesinados y se convierten en las 'máquinas de matar' de los grupos terroristas que asolan el país.
¡Y qué valientes son y se creen los más grandes y más fuertes de nuestra enferma sociedad cuando, movidos por el mezquino cálculo o nefastos intereses, se unen para conspirar, perseguir y destruir a los inocentes de Dios!
Porque, aunque en su arrogancia, quieran negarlo, Dios es tan real como el amanecer y el anochecer diarios y nos enseña su rostro en cada vida que viene al mundo y de la cual, definitivamente, es su guía y arquitecto.
Arquitecto y, por ende, su Alfarero. Y algunos se preguntarán pero, ¿por qué es nuestro Alfarero? Si siendo Dios, ¿por qué no nos hizo de una vez perfectos?
Porque el Alfarero está día y noche trabajando en su rueda para mejorar y perfeccionar las vasijas de barro que somos. No quiso que fuéramos obra concluida.
Su labor de Alfarero la realiza con amor y paciencia inmejorables. Y aun cuando se dificulte que estos recipientes de barro queden bien diseñados, jamás se deshace del barro -que somos nosotros-, lo vuelve a tomar entre sus manos, hasta hacer de él la perfecta tinaja que desea.
Y el propósito por el cual estamos en esta vida no era para que, de una vez, aterrizáramos sin abolladuras, sin defectos, sin deformaciones. ¡No! Pues, si así fuera, nuestra existencia sería tan plana, sin desafíos, sin aprendizajes, insípida, sin escuela, sin evolución, que no nos exigiría esfuerzos de nuestra parte y, ¿qué sentido, entonces, tendría nuestra estancia por este plano existencial, si no tuviéramos que esforzarnos y 'pulir' nuestros defectos para, cuando llegue el momento de partir, sin boleto de regreso, hacernos dignos de llegar a las moradas sempiternas, al encuentro glorioso con nuestro Hacedor, en Su Reino Eterno.
Hoy los colombianos, las familias, los comerciantes, empresarios, educadores, médicos, servidores de la salud, estudiantes, amas de casa, jóvenes y adultos mayores, después de pasar por el largo Getsemaní de todas estas violaciones sin nombre, de guerras intestinas, terrorismo e inseguridad, corrupción y en el temor de llegar al clímax doloroso e imperturbable de perder la Patria, se refugiaron, sin pérdida de tiempo, en la oración, en su reencuentro personal y familiar con Dios, al ver el abismo inconmensurable al cual, sin interrupción, estábamos cayendo en manos de un abusivo y desordenado orden mundial, en alianza con un desgobierno nada ejemplar y el nefando narcocomunismo.
Todo apuntaba a exterminar el alma buena de la colombianidad, pero el Altísimo ha visto compasivo de rodillas y en oración constante a su pueblo, clamando por ser liberados de estos oprobios.
Y observó como estas dóciles vasijas estaban y están dispuestas a dejarse moldear para serle obedientes y proteger la vida desde la concepción hasta la muerte, en defensa de los valores y principios.
Porque Dios ama a Colombia hasta el infinito y nos quiere en sus Manos, si nos dejamos.
Entonces, nos bendijo con el Tigre, el Ciro bíblico, su ungido, Abelardo De La Espriella, para ordenar la vida de los colombianos del hastío del caos, a la extrema coherencia y sensatez.
Además, es saludable y generoso exaltar las buenas semillas de luz que de esta nación han brotado. Semillas que el Buen Alfarero, en su momento, también moldeó en su taller de infinita paciencia, para hacer de Colombia un país más constructivo, seguro y armónico.
Por esos hombres y mujeres, patriotas extraordinarios, volvamos a tejer un país ejemplar y maravilloso en el nuevo cuatrienio de Gobierno que nos espera y que este glorioso siete de agosto se posesiona en la Sultana del Valle.
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Por esos personajes ilustres que sembraron Patria y por iniciativa de sus admiradores coterráneos, empresarios, asociaciones y comunidades se han erigido hospitales, clínicas, fundaciones, universidades, colegios, comunidades religiosas, bibliotecas, barrios, construcciones, avenidas, calles, aeropuertos y monumentos, que llevan el nombre de estos célebres compatriotas y no ha sido para ensalzar vanidades individuales que, de seguro, en ellos no produjo ni producirá ningún desvelo, sino para destacar los invaluables aportes de los colombianos ejemplares.
Nombres que están en los anales de nuestra orgullosa historia y en los corazones de los patriotas colombianos: Museo Botero. Fundaciones Arturo Calle. Luis Carlos Sarmiento Ángulo. Alejandro Ángel Escobar. Carvajal. Pies Descalzos de Shakira.
Clínica Barraquer. Hospitales Pablo Tobón Uribe. Hospital General de Medellín Luz Castro de Gutiérrez. Hospital Universitario del Valle Evaristo García ESE. Hospital Universitario Erasmo Meoz. Hospital Departamental Tomás Uribe Uribe de Tuluá, Valle.
Colegio Enrique Olaya Herrera. Instituto Educativo Francisco de Paula Santander. Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito. Colegio Próspero Pinzón. Colegio Rosa María Gordillo de Céspedes.
Aeropuertos Olaya Herrera, José María Córdoba. Base Aérea Marco Fidel Suárez.
Teatro Municipal Enrique Buenaventura (Cali). Y muchos otros colombianos que donaron de su espíritu de servicio generoso, de su tiempo para dejarnos grandes e inmortales obras.
Por la defensa de la vida apoyemos las iniciativas impulsadas por la bancada Provida -Movimiento Salvación Nacional, Partidos Conservador, Centro Democrático y Colombia Justa y Libre- que, en el órgano Legislativo, se están adelantando como el Proyecto de Ley 053 de 2026 junto con un acto legislativo que busca prohibir el aborto en Colombia, estableciendo la protección de la vida desde la concepción.
Iniciativa que busca modificar la Constitución en su artículo 11: "El derecho a la vida es inviolable. No habrá pena de muerte". Y ordena al Estado programas de apoyo a la maternidad y acompañamiento a mujeres gestantes.
Así, nuestro Gran Alfarero continuará moldeando y protegiendo a Colombia entre sus Manos, como cuando Jeremías recibió esta palabra del Señor: "Pueblo de Israel, ¿acaso no puedo hacer con ustedes lo mismo que hace este alfarero con el barro? Ustedes, pueblo de Israel, son en mis manos como el barro en las manos del alfarero". Jeremías (18:6).
De ahí que si somos obedientes a lo que Dios nos pide, a Colombia, el país del Sagrado Corazón de Jesús, jamás soltará de sus Manos, permitiendo sea devorado por los incendios de sus enemigos y de necias rebeldías.
¡Viva Cristo Rey!
(Textos Eliora, Revista LLAMAS)
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