CONSTRUCTORES Y EMPRESARIOS TRABAJARÁN UNIDOS POR COLOMBIA
El 10 de agosto, cuando empezó a ejercer su cargo como Presidente de la República de Colombia, el Tigre, Abelardo De La Espriella, Colombia es estremecida por un violento terremoto de magnitud 7.4 grados en la escala de Richter. Esta es su primera alocución, después de la aparatosa catástrofe que cegó la vida de cientos de colombianos, colapsando un número significativo de edificaciones y miles de estructuras fueron seriamente afectadas.
Compatriotas, buenas noches, Me dirijo a ustedes con el corazón apretado, pero con el alma firme El pasado diez de agosto en mi primer día hábil como Presidente de la Nación, un devastador terremoto sacudió nuestra Patria. La tierra tembló, pero Colombia no se quebró. Encomiendo a Dios en mis oraciones constantes, las almas de los cientos de compatriotas que han perdido la vida.
Que la infinita misericordia del Señor los reciba en su seno y sostenga con consuelo y fortaleza a las familias que hoy padecen el dolor de su ausencia.
No existe palabra capaz de aliviar plenamente el vacío que deja un padre, una madre, un hijo, un esposo, una esposa, un hermano o un amigo. A todos los dolientes de las víctimas les reitero mi solidaridad personal, la cercanía de todo el Gobierno Nacional y el abrazo de una nación que nos los abandonará.
Pienso y me ocupo, directamente, las 24 horas del día, en los miles de los heridos. Me ocupo en aquellos que buscan un familiar desaparecido.
Estoy pensando todo el tiempo en las decenas de miles de familias que perdieron su vivienda y de aquellos que contemplan la pérdida del trabajo de toda una vida.
La Patria está de luto, queridos compatriotas. Pero la Patria también está de pie, trabajando y rugiendo. A ellos, a las víctimas dediquemos un minuto de silencio y de oración.
Ah, compatriotas, quiero entregarles un reporte preciso y transparente con corte al último informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, UNGRD.
La tragedia se extiende a 450 municipios en quince departamentos. Esto significa que una tercera parte de la Patria se vio afectada por el terremoto. Hasta este momento se reportan 289 compatriotas fallecidos. 4187 heridos y 143 desaparecidos.
Más de 120.328 familias han sido registradas como afectadas. Hay 26.945 viviendas averiadas. También, se reportan daños en 285 centros de salud y en más de 2838 establecimientos educativos.
Centenares de vías, puentes e instalaciones indispensables para la vida cotidiana de los colombianos se vieron impactados por la fuerza de la naturaleza.
Estas cifras siguen siendo preliminares. Los equipos territoriales que ordené desplegar continúan verificando la información.
Por respeto a las víctimas y a sus familias, mi Gobierno sólo comunicará datos debidamente consolidados.
Los departamentos del Valle del Cauca y Risaralda concentran las consecuencias humanas más dolorosas. En el Valle del Cauca se reportan 163 fallecidos, 2672 heridos y 80 desaparecidos.
En Risaralda, 104 compatriotas perdieron la vida, lamentablemente. 565 resultaron heridos y 61 compatriotas permanecen, lamentablemente, desaparecidos.
MIENTRAS EXISTA LA POSIBILIDAD DE VIDA LOS EQUIPOS DE BÚSQUEDA Y RESCATE SEGUIRÁN EN EL TERRENO
He dado la orden, desde el primer minuto posterior al devastador evento, que mientras exista una posibilidad de encontrar con vida a un solo compatriota, los equipos de búsqueda y rescate sigan en el terreno.
Desde el mismo día de la tragedia activé los mecanismos internacionales bajo los protocolos establecidos. Hoy contamos con 138 rescatistas extranjeros: 24 estadounidenses, 32 ecuatorianos y 82 israelíes, integrados de manera ordenada a nuestra operación nacional.
La Sala de Crisis Nacional permanece activa las 24 horas.
Los Ministros están desplegados en las regiones y todas las entidades del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo mantienen sus capacidades al servicio de la emergencia.
... "TRABAJO, SIN DESCANSO, DE DÍA Y DE NOCHE"...
Compatriotas, desde el mismo 10 de agosto no goberné desde un escritorio. Colombia no se gobierna a la distancia. Me hice presente personalmente en las ciudades, en los pueblos, en los municipios más golpeados para dirigir los Puestos de Mando Unificado. Estuve en Quibdó, en Pereira, en Cali, en el Cairo, en Toro y ayer estuve en Buenaventura.
El Puerto, también, fue fuertemente impactado por el sismo.
En cada punto donde el dolor era más intenso, llegamos con el Gobierno a gerenciar la crisis y a darle una mano amiga a la gente. Estoy dirigiendo los PMU junto con gobernadores, alcaldes, la Fuerza Pública y los Organismos de Socorro.
Trabajo, sin descanso, día y noche, porque un Presidente del pueblo debe estar con su pueblo en las horas más oscuras.
Las cosas de Dios, queridos compatriotas, sólo Dios las sabe. Él decidió ponernos en esta prueba tan dura y su sabiduría lo hizo justo el día en que comenzó mi mandato.
Nuestro deber ante la adversidad es enfrentarla y unir al país bajo una premisa clara y contundente: la Patria la reconstruimos juntos.
CAMPAÑA UN SÓLO CORAZÓN
Quiero reconocer de manera especial el trabajo incansable de la Primera Dama, Ana Lucía Pineda. Ella ha liderado la recolección, organización y envío de ayudas humanitarias a través de la Campaña Un Sólo Corazón, junto a las tigresas de la Patria, a miles de voluntarios y al sector privado, que ha ayudado muchísimo también.
La Primera Dama ha canalizado cientos de toneladas de alimentos, agua, medicamentos, ropa, elementos de aseo y materiales.
Gracias a su labor, la solidaridad ha llegado a veredas, corregimientos y barrios donde más se necesita.
Gracias por tanto, vida mía, y gracias mil veces al pueblo colombiano que ha estado más solidario que nunca.
Millones de compatriotas dentro y fuera del país se han volcado a ayudar. Han llegado cientos de toneladas de insumos y recursos.
Miles se ofrecieron como voluntarios, pusieron sus profesiones, su tiempo, sus vehículos y sus manos al servicio de la Patria en este momento tan duro.
Empresarios, médicos, enfermeras, bomberos, rescatistas, policías, soldados y ciudadanos anónimos han trabajado horas interminables.
LA DIMENSIÓN DEL DESASTRE: PÉRDIDAS BILLONARIAS
Una Nación se reconstruye cuando sus hijos se sostienen unos a otros. Ya existe una primera estimación técnica de la dimensión económica de todo este desastre.
Una firma privada modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos, más o menos 24.5 billones en edificaciones y 5.5 billones en infraestructura. Imagínense, ustedes, la dimensión del desastre.
Es una cifra preliminar que se irá ajustando en la medida en que tengamos más información y se caracterice en cada una de las regiones los daños que se han presentado por cuenta de este terremoto.
En el Chocó, aunque el valor absoluto sea menor, por ejemplo, la afectación proporcional es la más alta. Ese departamento, queridos compatriotas, merece una consideración especial y un Plan Marshall para todos, que salde las deudas históricas con uno de los departamentos más olvidados del país.
Es hora de reconstruir al Chocó y de hacerlo bien entre todos.
ATENDIENDO LA EMERGENCIA Y LA CONTENCIÓN DE INCENDIOS FORESTALES
Miren, el país ha hecho un esfuerzo extraordinario para recoger y trasladar ayudas a una capital departamental. Allí comienza la fase más compleja, llevarlas ordenadamente a cada municipio, corregimiento y vereda.
Quiero hacer un reconocimiento muy especial a los gobernadores y alcaldes que se han unido a la causa y trabajan sin descanso para afrontar esta terrible tragedia.
Hemos hecho mucho, pero los invito a seguir fortaleciendo la articulación con los Consejos Territoriales, la Fuerza Pública, los Organismos de Socorro y las Organizaciones Sociales que, también, han estado ahí, al frente, al pie del cañón.
Hay que establecer rutas claras, prioridades verificables y mecanismos de seguimiento para la entrega de toda esa ayuda.
Les confieso algo, me preocupa que la gente pase hambre. Eso tenemos que evitarlo como sea.
Ninguna carretera averiada. Ninguna falla de comunicaciones puede conducirnos a la resignación y a permitir que nuestro pueblo pase más trabajo del que ya está pasando.
Reconstruimos a Colombia y las ayudas deben llegar a todos los afectados.
*Mientras atendemos esta emergencia, he mantenido el refuerzo a la contención de los incendios forestales en el Tolima.
No vamos a desproteger a ninguna reunión, estamos en todos los frentes: primero fue salvar vidas. Ahora debemos atender a quiénes lo perdieron todo y comenzar la reconstrucción.
PLAN MILAGRO DE RECONSTRUCCIÓN
He encomendado al Ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, el Plan Milagro de Reconstrucción.
Es un Plan que une al Gobierno Nacional, a los constructores, al sector financiero, a las aseguradoras, a los gobernadores y alcaldes de todo el territorio nacional.
Invito, también, a los constructores, a todos los empresarios de la construcción, a trabajar unidos por Colombia, codo a codo, con el Estado, con el Gobierno, donando sus utilidades en los proyectos de vivienda de las zonas afectadas.
Invito al sector financiero a bajar sus tasas de interés para que las familias puedan reconstruir o adquirir un techo digno.
... "LA PATRIA LA RECONSTRUIMOS ENTRE TODOS"...
Invito, también, a cada gobernador y a cada alcalde a sumarse sin reservas. Aquí no hay colores políticos. Aquí no hay ideología. Hay una sola bandera y es la bandera de Colombia.
Este no es un esfuerzo del Gobierno solamente, es el esfuerzo de toda la Patria unida.
Queridos compatriotas, todos debemos poner, porque la Patria la reconstruimos entre todos.
En tiempo récord, el Ministerio de Hacienda activó el desembolso del primer tramo de un crédito del Banco Mundial por 200 millones de dólares, recursos que ya están disponibles para atender las necesidades más apremiantes de las víctimas de este desastre natural.
Quiero agradecer al Banco Mundial por la agilidad con la que respondió a nuestra solicitud, solidaridad con Colombia y confianza en nuestro Gobierno.
Muchas gracias, señores del Banco Mundial.
A las familias que perdieron sus viviendas, les quiero decir que no están abandonados, no están solas. Habrá subsidios de arrendamiento, alivios en servicios públicos y un programa de vivienda nueva y mejoramiento bajo el concepto Vivienda Milagro.
Haremos el censo, caracterizamos cada caso y entregaremos soluciones concretas para todos los colombianos afectados. Mi Gobierno asumirá esta responsabilidad con austeridad y transparencia.
NO HAY EN MI GOBIERNO TOLERANCIA ALGUNA CON LA CORRUPCIÓN
Aquí no se va a perder un solo peso. Vamos a hacerlo de manera decidida, a pesar de la grave situación fiscal que estoy recibiendo.
En los últimos dos años, uno de cada tres pesos del recaudo se destinó a la deuda. La situación fiscal, económica que yo recibo es absolutamente terrible y es fruto de la irresponsabilidad del Gobierno que, gracias a Dios, ya abandonó el poder.
El señor Ministro de Hacienda y su equipo ya están al frente de todas las soluciones. Hoy priorizaremos cada peso para las víctimas y les repito a todos los que van a administrar estos recursos: no hay en mi Gobierno tolerancia alguna con la corrupción.
El que se atreva a coger un peso de eso. se las verá conmigo directamente. El que le meta la mano a la plata pública será castigado con severidad, como corresponde.
Les advierto, absténganse de hacerlo. ¡No lo voy a permitir!
ESTADO DE EMERGENCIA ECONÓMICA Y FONDO MILAGRO
Para hacer frente a la tragedia, como ya lo mencioné la semana pasada, voy a decretar el Estado de Emergencia Económica, porque este hecho imprevisible de la naturaleza no tiene otra forma de enfrentarse que tomando medidas extraordinarias y nuestra Constitución nos entrega las herramientas para este propósito.
He ordenado crear el Fondo Milagro para estructurar desde allí todo el Plan de Reconstrucción de la Patria.
Me estoy inspirando con todo el equipo económico en el FOREC, que atendió el terremoto del Eje Cafetero para replicar los aciertos de este Fondo y evitar los errores que se cometieron en ese momento.
Mi agradecimiento profundo a los veintiún países que han ofrecido cooperación. Han llegado aviones con asistencia humanitaria e insumos médicos.
Gracias al mundo que se ha solidarizado con Colombia. No tengo cómo pagarles tanta generosidad.
--- "SERÁ MUY DURO LO QUE VIENE"...
Compatriotas, durante estos días he visto a Colombia unida. He visto el rugido de un pueblo que no se rinde. He visto empresarios, a profesionales y ciudadanos del común poniendo el hombro, poniéndose las botas por Colombia.
Cada aporte cuenta. Cada hora de trabajo cuesta. Cada abrazo consolador participa en la reconstrucción.
Vendrán días difíciles, no tengan duda de ello. La reconstrucción exigirá enormes recursos, paciencia, organización, trabajo sin descanso, pero sobre todo sacrificio.
No se los voy a ocultar, será muy duro lo que viene. Pero sé que somos capaces de hacerlo juntos. Y créanme, esta prueba no nos va a quedar grande.
Los colombianos estamos acostumbrados a crecernos en la adversidad.
Seguiré al frente de esta emergencia, las 24 horas del día. Continuaré informándoles, personalmente, cada avance y cada decisión.
No me rendiré, Seguiré en comunión permanente con mi pueblo, con la gente.
Que Dios acompañe y proteja a quiénes todavía están bajo los escombros.
Todos nuestros esfuerzos están direccionados a encontrarlos con vida.
Hay que pedirle a Dios, también, que proteja a los rescatistas, a todas esas personas que están salvando vidas y que sostenga amorosamente a Colombia, durante esta prueba tan dura.
Hoy más que nunca estoy ¡Firme por la Patria!
¡Vamos a reconstruir juntos a Colombia!
No hay comentarios:
Publicar un comentario