martes, 11 de agosto de 2026

¡EN COLOMBIA LA TIERRA SE DESAHOGA!!! YA NO ES UN SIMULACRO. ES REALIDAD. TERREMOTO DE 7.4 GRADOS EN LA ESCALA DE RICHTER CAUSA SEVEROS DAÑOS EN EL CENTRO Y OCCIDENTE DEL PAÍS. LA NATURALEZA NOS PONE A PRUEBA.



¿CONSTRUIMOS NUESTRAS VIDAS SOBRE LA ROCA O SOBRE LA ARENA?


Bomberos Voluntarios de Cali rescataron a un hombre que permaneció ocho horas bajo los escombros -Imagen La Reportería- 

No han pasado dos meses del doblete sísmico de Venezuela, cuando el mundo fue testigo de una tragedia indescriptible que dejó enterrado bajo los escombros de miles de toneladas de concreto estructuras que, desde su origen, ya se tambaleaban por la mala fe de los que las planearon y construyeron en el régimen chavista, buscando, quizá, su enriquecimiento a costa de sacrificar la seguridad y la vida de quiénes las iban a ocupar. Y, seguramente, no se les pasó por sus calculadoras mentes que un terremoto dejaría al descubierto las profundas grietas de sus malintencionadas acciones.

El megaterremoto de Venezuela truncó las historias de familias, esposas, esposos, niños, adultos mayores que nunca pensaron que el suelo donde reposaban sus hogares, sus vidas, era solo frágil arena y bastaba conque la tierra, ese fatídico día, se moviera como gelatina para traer a colación la parábola de las dos casas, donde Nuestro Señor Jesucristo, en el Sermón de la Montaña, nos enseña una lección espiritual de lo que puede llegar a ser nuestra existencia, si la cimentamos en sus enseñanzas y en su guía. Es como la del hombre prudente que construye su casa sobre roca y no sobre la arena. (Mateo 7: 24-27).

Y ahora le tocó el turno a mi país, Colombia. Aunque no es la única vez que ha padecido este tipo de eventos, estas fuertes experiencias propician la elaboración de normas como la NSR-10 (Régimen Colombiano de Construcción Sismo Resistente), para hacer que los edificios en su diseño y construcción sean seguros y sismo resistentes.


Aeropuerto Internacional Matecaña de Pereira albertorodenews

Sin embargo, edificaciones como los aeropuertos que, a diario, por el servicio que prestan están recibiendo y despachando pasajeros y mercancías continuamente y que deberían estar sujetos a estrictas medidas de sismo resistencia hoy, increíblemente, con el movimiento telúrico de magnitud 7.4 en la escala de Richter, con epicentro en San José de Las Palmas, Chocó, y que se produjo a 103 kilómetros de profundidad, de cuatro minutos de duración, sus techos, columnas y vitrales se desprendieron, ocasionando, se cree, víctimas mortales y heridos.

El último reporte indica que hay 169 personas fallecidas, 688 heridas y más de mil quinientas viviendas afectadas. 

Las informaciones de prensa mencionan que los aeropuertos de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura, Cali, reportaron afectaciones en sus estructuras por lo que están suspendidas sus operaciones.

Los servicios públicos, también, se suspendieron. Vías de transporte fueron bloqueadas  y muchas regiones están incomunicadas.

Los departamentos más impactados por el sacudón telúrico son Cali, el Eje Cafetero, Chocó, Tolima, Valle del Cauca y Antioquia.


AFP

En la región Andina hubo pánico, porque los habitantes de Pereira, Armenia y Manizales volvieron a recordar el sismo del 25 de enero de 1999, de magnitud 6.2 grados en la escala de Richter, que azotó  esta región del occidente colombiano.

Un periodista radial pereirano decía que, después de este trágico episodio, las autoridades locales, junto con la ciudadanía, se dieron a la tarea de planear mejor su reconstrucción, tanto así que, aun cuando este sacudón fue de mayor magnitud, no hubo el desastre en destrucción de inmuebles y vidas como en el noventa y nueve.



 

Los que si cayeron fue porque, tal vez, no se ciñeron a buenas prácticas constructivas y en la aplicación de estándares sismo resistentes.

Por ejemplo, en la Ciudadela Sarmiento, en Armenia, se reportaron daños considerables en sus estructuras. Evacuaron a sus habitantes previendo posible colapso.

Un gimnasio que funciona en el colegio INEM, en Armenia, se desplomó su pared y aplastó dos vehículos.

El Edificio Villa Uno, ubicado en la zona céntrica hacia el sector de Dos Quebradas, Manizales, su estructura colapsó.




En Manizales, su Catedral Basílica Nuestra Señora del Rosario, al igual que la Universidad Católica sufrieron serios daños en su estructura.


Hospital Santa Sofía en Manizales, 231 pacientes evacuados

Graves daños en la edificación del hospital Santa Sofía, en Manizales,   

En el sector del Alto de las Letras, en la vía que comunica a Manizales con Fresno, entre los departamentos de Caldas y Tolima, se presentó un gigantesco derrumbe, obstruyendo la vía.

En Cali, el Hospital Universitario colapsó. La fachada del edificio principal del Campus Universitario se desprendió.

En Buga, Valle del Cauca, la Basílica del Señor de los Milagros afectada por el remezón telúrico.

En el municipio de El Cairo (Valle del Cauca), a doce kilómetros del epicentro de la emergencia, el ochenta por ciento de las viviendas se desplomaron.

En Pereira, la Universidad Libre, quedó parcialmente destruida, mientras se reportan daños en hospitales y edificaciones.  

En Tulúa, Valle, graves afectaciones en edificios. 

En Cali como en Ibagué y Armenia varios edificios de condominios colapsaron.




El edificio Atalanta, en Cali, de trece pisos, fue evacuado por graves daños. Igual que en el barrio Capri y centro de la ciudad, donde hubo múltiples afectaciones estructurales y edificios caídos con personas atrapadas.

El Motel Molino Rojo se desplomó parcialmente en la Autopista Suroriental.

En el Tolima, cúpulas de iglesias y cubiertas de concentraciones escolares se derrumbaron. La cúpula de la Iglesia de Chaparral colapsó.

La cubierta del templo de San Carlos, en Antioquia, se desprendió, cayendo sobre las bancas. 

En el municipio Calima El Darién, Valle, tres menores, tras caída de una pared, murieron aplastadas. En Zarzal, se reportó otra víctima mortal.

Entre tanto, las directivas y periodistas de una importante cadena radial colombiana se solidarizaron con un colega que, estando en sus actividades informativas, recibió la sorprendente noticia que el edificio donde vivía había colapsado.

Estas son situaciones tan duras que, en un momento, apagan las luces de la alegría de vivir, porque nadie querría ver cómo, de un día para otro, sus existencias son truncadas o las de sus parientes, o sus amigos y las paredes que los protegían ya no están. 

Entonces, deben sí o sí, si cuentan con una nueva oportunidad, proseguir su caminar y, con la ayuda de Dios, levantarse de los escombros y como las águilas retomar su vuelo.




Por eso, la solidaridad adquiere unas dimensiones colosales y un valor que hacen de este mundo un lugar más benigno y deseable para vivir, pese a las contingencias que puedan sobrevenirnos.

Miles de compatriotas se han volcado a donar palas, rastrillos, pacas de agua, tapabocas, medicamentos, elementos de primera necesidad, vituallas a las parroquias, al Banco de Alimentos de la Iglesia Católica, a la Cruz Roja, a la Plaza Julio Varela, en Cali y  Bogotá está haciendo una convocatoria a médicos, sicólogos, fisioterapeutas, traumatólogos para que donen tres días y acudan a las regiones más golpeadas por el fenómeno natural. 

Es tan tranquilizador oír cuando se habla de personas capacitadas para hacer el barrido y reportar los daños acaecidos en las estructuras y de si es factible encontrar o no personas para rescatar bajo los escombros.




Y es muy reconfortante escuchar a gobernadores y alcaldes que tienen dispuestos grupos (USAR) especializados de Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Ejército, Policía, en búsqueda y rescate de personas atrapadas bajo las moles de concreto. Puestos de Mando Unificado, organizados por el Gobierno y de civiles voluntarios, además de canes adiestrados para tal fin. 

Y nos preguntamos: ¿Qué tal si en estos percances naturales no contáramos con estos profesionales? ¿Cuántas vidas se perderían? Porque lo que sí es claro es que estamos sobre una zona geo sísmica muy activa, donde siempre estarán presentes este tipo de catástrofes naturales.

Por su parte, Estados Unidos, destina quince millones de dólares para  refugios de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños provocados por el sismo. 

Este es el mensaje que el doctor Mauricio Gaona, actual Embajador de Colombia ante las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, publicó en su cuenta de X, en solidaridad con los damnificados de la tragedia:

TERREMOTO EN COLOMBIA

"Ante la adversidad que hoy sacude nuestra Patria, acompaño en su dolor a las víctimas. Mi reconocimiento a la valentía de quienes socorren a nuestra gente en el terreno y a la eficiencia y dedicación de nuestras autoridades. En la templanza y en la unidad, la Nación prevalecerá".

El Senador Enrique Gómez Martínez, de Salvación Nacional, en su cuenta de X, envío el siguiente mensaje: "Un sincero mensaje de solidaridad, de sentido pésame en doce departamentos del país que han sufrido más fuertemente y con mayor intensidad los efectos del terremoto, cuyo epicentro fue San José de Palmar, en el Chocó. A todos los colombianos afectados nuestra solidaridad y nuestro compromiso para que, junto con la acción del gobierno del doctor Abelardo De La Espriella, se puedan remediar las consecuencias nefastas de este evento gravísimo de la naturaleza y, obviamente, proceder a la mayor brevedad con todas las medidas de rescate que se requieran.

"Colombia puede superar esta y muchas otras tragedias, a través de de la unión y la solidaridad de todos nosotros. Oración fuerte para todas las víctimas y sus familiares. ¡Mucho ánimo, mucho ánimo a toda la ciudadanía afectada en todas las capitales y municipios del país!".  

Por su parte, el Presidente Abelardo De La Espriella, junto con sus Ministros, Unidades del Gestión de Riesgo, Ejército, alcaldías y gobernaciones se han movilizado, de inmediato, a las zonas más afectadas del país -Cali, Valle del Cauca, Eje Cafetero, Chocó-, por esta tragedia natural y está llevando recursos y ayudas humanitarias a los damnificados.

A los medios de comunicación nacionales y extranjeros dirigió estas palabras: ... "Hoy todos los colombianos, sin distingos ideológicos y políticos tenemos que unirnos frente a una misma causa, que son las víctimas de este desastre natural. El Gobierno Nacional atenderá esta tragedia como corresponde y le vamos a dar la mano a todos los colombianos. 

"Con la ayuda de Dios, el compromiso de todos los funcionarios del gobierno, el compromiso de la sociedad en pleno y de nuestros amigos de los gobiernos y organismos internacionales vamos a sacar adelante a nuestros compatriotas que han sido afectados por esta tragedia.

Gracias por estar aquí y tenga, insisto, toda la sociedad colombiana, pero sobre todo las víctimas que aquí hay un gobierno que está firme por ayudarles y que nunca les va a dar la espalda".  

Cuando se desplazó al Chocó, en su cuenta de X publicó este mensaje: "El gobierno nacional está con el pueblo chocoano. Ya se han dispuesto los recursos económicos inmediatos y la ayuda humanitaria para respaldar a las más de 1.400 familias y personas damnificadas.

"Los heridos y quiénes requieren atención médica prioritaria, están siendo trasladados a Medellín con toda la capacidad hospitalaria disponible.

"Además se implementarán subsidios temporales de arriendo para las familias cuyas viviendas resultaron afectadas.

"Nuestra prioridad es y seguirá siendo la vida y el bienestar de las comunidades afectadas".

¡Firme por la Patria!

(A.D.L.E) 

Las situaciones buenas y malas que nos acontecen es el precio a pagar, en nuestro paso por esta corta y aleccionadora existencia.

Lo cierto es que no es equivocado afirmar, que los eventos naturales no despiertan porque se deba solo a una explicación geológica del choque de placas tectónicas entre si, o de la liberación de energía que ha estado concentrada por años, o porque nos haya tocado, sin proponérnoslo, vivir sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, también tienen una explicación de cómo el hombre y su proceder están afectando su conexión armónica con la naturaleza y con el único e indiscutible Arquitecto de este misterioso mundo, Dios.

Precisamente, escuchando la predicación de un clérigo en un oficio religioso, me llamó la atención una anécdota que refirió sobre el Santo italiano San Juan Bosco, que reformó para bien la vida de tantos chicos rescatándolos de la delincuencia en las calles, y contaba como una señora apegada a los bienes materiales de esta vida y que había oído de los sueños y profecías de Don Bosco, creyendo que era adivino, un día, se le acercó y le pidió le diera un número con el cual pudiera ganarse la lotería.

Don Bosco, efectivamente, así lo hizo. Le dio el 1007 y ella lo apostó. Claro, como era de esperarse no ganó y muy disgustada le reclamó al Santo, pero este le respondió que ese era el número ganador, porque con él si se iba a ganar el cielo. 

Concluyendo la historia, el predicador explicó que el número diez se refería a cumplir los diez mandamientos y el siete, los sacramentos. Así, si se ganaría el ingreso al Cielo.

Y porqué cuento esta interesante historia. Porque observé que el día del terremoto, era el día diez, los diez mandamientos, y pensé: "Dios nos habla de muchas maneras y esta es una. La naturaleza en sus súbitos desahogos nos conmina a cumplirlos y entraremos en armonía con Dios y su vasta Creación".

De lo contrario, estaremos siendo azotados por los cada vez más furiosos desastres naturales, porque el engaño, el saqueo, la muerte, violación,  maltrato de los niños, el robo, la codicia, la corrupción enlodan el alma humana y cortan la comunicación con la belleza prístina de este mundo.

Dejemos de ofender a Dios, porque bastante ofendido está.

¡Firme por la Patria! ¡Viva Cristo Rey!

(Textos Eliora, Revista LLAMAS)       

   

 

     

     




  

No hay comentarios:

Publicar un comentario