LA COHERENCIA TAMBIÉN ES UNA FORMA DE GOBERNAR
Martín Eduardo Botero -Doctorado (P.h.D) Experto Derecho Constitucional-
Por eso la coherencia constituye una de las virtudes más exigentes del ejercicio del poder.
Si un Presidente electo construyó su proyecto político marcando profundas diferencias con determinadas administraciones anteriores, no resultas sorprendente que, al iniciar su mandato, tome decisiones simbólicas acorde con esa posición.
La coherencia no implica desconocer la dignidad institucional de quienes ocuparon la Presidencia de La República.
Implica mantener una línea compatible con el mandato político recibido en las urnas.
Los ciudadanos también juzgan a los gobernantes por la correspondencia entre sus palabras y sus actos.
En democracia siempre existirán opiniones distintas sobre decisiones de esta naturaleza.
Algunas privilegiarán los gestos de continuidad protocolaria.
Otros valorarán la coherencia entre el discurso de campaña y las primeras decisiones del nuevo gobierno.
Lo verdaderamente importante será que esas diferencias se expresen dentro del respeto institucional y del reconocimiento de la legitimidad democrática.
Amén
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